El Ministerio de Fomento ha firmado este miércoles la resolución que autoriza el proyecto de construcción de la salida norte de la AP-7 en Figueres (Alt Empordà), según ha revelado el secretario de Territori i Mobilitat, Ricard Font. Con esta luz verde tirarán adelante unos trabajos largamente reivindicados por esta comarca, que mejorará mucho las conexiones viarias.
Las obras, con un coste de seis millones de euros, corren a cargo de la concesionaria Abertis. Font calcula que la empresa licitará los trabajos en un plazo de un mes y medio. Como mucho, el nuevo acceso a la autopista estaría listo en nueve meses. "Se ha desencallado un tema histórico", ha celebrado el secretario.
Justamente esta semana también han comenzado las obras de conexión entre la N-2 y el Eix Transversal en la Selva. Se ejecutarán en tres meses y servirán para que los vehículos no tengan que dar un rodeo de varios kilómetros, cosa que sucedía desde el estreno del desdoblamiento de la C-25.