Aunque parezca mentira, Robert de Niro no tenía sus huellas impresas en el Teatro Chino de Los Ángeles. Ayer se puso fin a la injusticia, y el protagonista de Taxi Driver y Toro salvaje dejó para la posteridad la silueta de sus manos y sus pies en una losa junto a mitos del cine como Mary Pickford, Douglas Fairbanks (fueron los primeros, en 1928), Marilyn Monroe, Clint Eastwood, George Clooney e incluso el perro Uggie de The Artist, entre otros.
Información publicada en la página 56 de la sección de Televisión y Radio de la edición impresa del día 05 de febrero de 2013 VER ARCHIVO (.PDF)