Aunque el golpe de efecto estaba cantado, y claramente lo buscaba, Pere Navarro no calculó bien la magnitud que iba a tener la onda expansiva de su última bomba: sugerir la abdicación del Rey. El PSOE le contestó ipso facto con un portazo tan sonoro como innegociable, tal como advertían ayer desde la dirección de Alfredo Pérez Rubalcaba. Pero la petición reabrió también la caja de los truenos dentro del PSC, sobre todo por la sorpresa que causó un anuncio que no había sido consensuado previamente. «Era una reflexión personal», tuvo que matizar Navarro en Catalunya Ràdio para admitir que no se trata de una decisión de la ejecutiva del partido. El primer secretario, no obstante, está orgulloso de haber lanzado un globo-sonda con el que pretende forzar la maquinaria de la reforma constitucional.
El Rey y Alfredo Pérez Rubalcaba, el 8 de febrero del 2012, en el Palacio de la Zarzuela. EFE / MANUEL H. DE LEON
Información publicada en la página 17 de la sección de Política de la edición impresa del día 22 de febrero de 2013 VER ARCHIVO (.PDF)
La número dos del PSOE, Elena Valenciano, supo de la idea de Navarro cinco minutos antes de que Rubalcaba subiese a la tribuna del Congreso para carearse con Mariano Rajoy. Fue después del debate cuando el líder del PSC telefoneó a su homólogo del PSOE para explicarle que su posición respondía a la necesidad de recuperar la iniciativa política, subrayando que la «agenda catalana» difiere de la española, y el debate sobre la regeneración institucional tiene más intensidad.
La dirección del PSC entiende que la abdicación del Monarca no serviría solo para que la jefatura del Estado recuperase el crédito perdido por el caso Urdangarin y el safari de Botsuana, sino que obligaría a poner en marcha el proceso de reforma de la Constitución para modificar el criterio de sucesión a la Corona. Entonces quedaría abierto el debate sobre el modelo territorial, en el que los socialistas catalanes creen posible convencer al PSOE de que abrace sin tapujos el federalismo para desactivar la pulsión independentista.
REFLEXIÓN GENÉRICA / Aunque la cúpula del PSC aseguró que la petición de abdicación estaba acordada de puertas adentro, varios dirigentes negaron esta versión. «Navarro ha hecho a veces una reflexión genérica sobre la regeneración de las instituciones y nos recuerda a menudo su republicanismo, pero nunca se ha hablado de pedir abdicaciones», sostuvo un miembro de la ejecutiva. El líder presume de haber abierto el melón («no he dicho nada que no piense mucha gente»), pero en el PSOE crece la preocupación por la creciente distancia con el PSC, agravada con el derecho a decidir. «Rubalcaba no se merecía una salida de este tipo», lamentaron fuentes de la dirección del PSOE.