Este jueves por la noche algo relevante pasó en el ámbito municipal catalán. Una ciudad como L'Hospitalet, históricamente acomplejada por su extrema cercanía a Barcelona y también tradicionalmente denostada por su condición de segunda ciudad del país, congregó a personalidades del municipio, del área metropolitana y de Catalunya y proclamó con voz fuerte: queremos sumar. Queremos contar. Queremos ejercer nuestra particularidad como un activo y devenir un motor económico para el país. Los complejos, las dudas y los recelos son cosa del pasado.
Un momento de la intervención de Núria Marín, alcaldesa de L'Hospitalet, en el auditori de la Ciutat de la Justícia, este jueves. CRISTINA DIESTRO / AYUNTAMIENTO DE L'HOSPITALET
Aspecto de la platea del auditorio de la Ciutat de la Justícia, en L'Hospitalet, este jueves por la noche. CRISTINA DIESTRO / AYUNTAMIENTO DE L'HOSPITALET
La protagonista, la alcaldesa socialista de L'Hospitalet Núria Marín, ante más de 500 personas que abarrotaron el auditorio de la Ciutat de la Justícia y dentro de la primera experencia de conferencia de inicio de año que protagoniza, emergió como un personaje político de primer nivel que es capaz de ensayar conceptos como el modelo Hospitalet -competividad más cohesión- o imaginar el encaje de la ciudad a Barcelona igual que Brooklyn lo es del gran Nueva York, en lo que ella llamó la tercera gran transformación de la ciudad des de la restauración de la democracia.
El ámbito de la salud, la creatividad y la cultura, el deporte, el turismo y el comercio y la economía verde junto con el concepto de las ciudades inteligentes son las piezas que tienen que ayudar a construir este Hospitalet del 2025.
“Queremos sumar y multiplicar. Es el momento de completarnos, no de competir con nadie. Si a Barcelona le va bién, a L'Hospitalet le irá bien, y si a L'Hospitalet le va bién, a Barcelona también”, proclamó en lo que fue sin duda su puesta de largo, en la que asistieron muchos alcaldes metropolitanos -todos ellos socialistas-, como Núria Parlon de Santa Coloma, Carles Ruiz de Viladecans o Joaquim Balsera, de Gavà.
Para eso pidió la complicidad de los presentes, tanto de la gente de L'Hospitalet como del conjunto del país. Ahí estaban, para oírla, los artistas oriundos Amparo Moreno y Dani Flaco, pero también Miquel Valls, de la Cambra de Comerç, o Salvador Alemany, responsable del CAREC de la Generalitat.
Un formato innovador, con conferencia inicial y después entrevista más sosegada conducida por el periodista Manuel Campo Vidal, que de joven estudió en el municipio, ayudó a imaginar lo que pueda dar de sí un Hospitalet que no tiene miedo a nadie -tampoco a ella misma- pero que quiere participar como un actor de primer nivel en la construcción de la Gran Barcelona que hasta hace poco tiempo las disputas políticas hacían impensable.