DE ENTRADA | PUBLICADO EN EL PERIÓDICO EL 16 DE MAYO DEL 2007

Maragall unge a Hereu


JOAN TAPIA

Muntaner 544, una antigua masía de Sant Gervasi cerrada muchos años. Ahora, Villa Florida. Tarde de primavera sin calor y con nubes. ¿Fiesta de fin de curso de un colegio de la zona alta? No. Puntual, a las siete de la tarde, Pasqual Maragall entra en el jardín. Traje azulete de verano, camisa azul, corbata de dos azules. Más cámaras de televisión que cuando era president. Saluda, ríe, abraza, besa y, como Jordi Hereu se retrasa, se entretiene con el hijo de Betona Comín. Una veterana militante le mira con arrobo y me dice: "Ens ha fet patir molt".
Llega el alcalde y empieza el acto. Maragall recuerda que su familia llegó a Sant Gervasi en 1899, pide un equipamiento en la casona del estraperlista Muñoz Ramonet y que el alcalde vaya al quiosco de la plaza Molina. Le dirán algo. Luego felicita a Hereu por un reportaje de BTV sobre la inmigración. Y añade: "BTV y la COM Ràdio son un bé de Déu". Después le vuelve a felicitar por querer recuperar el Área Metropolitana, que --se queja-- se disolvió en 1987 siguiendo el ejemplo de Thatcher, que eliminó el Gran Consejo de Londres. Mira a Hereu y sentencia: "Ets un gran hereu". Alguien me susurra que es el retorno del padre pródigo.
El público, unas 300 personas de la burguesía roja, sonríe con profunda satisfacción. Hereu dice que en 1983, en un mitin en la plaza de Catalunya, oyó a un alcalde-candidato que soñaba en voz alta. Aquellos sueños son hoy realidad. Y Hereu aspira a estar a la altura de Pasqual, de Narcís (Serra) y de Joan (Clos). Ahora Barcelona debe abrirse a Collserola con un camino de ronda de 30 kilómetros, desde Sant Pere Màrtir hasta Torre Baró. Aplausos. El PSC es la tercera fuerza en Sarrià-Sant Gervasi, pero en Villa Florida no se nota.

 
DE ENTRADA, POR PILAR RAHOLA Y JOAN TAPIA