El posicionamiento de Imma Mayol sobre la ordenanza es la posición de ICV y de su programa electoral y, por tanto, también es la mía como presidente del partido. Barcelona ha experimentado cambios que han modificado las pautas de uso del espacio público. Algunos de estos cambios se han traducido en conflictos de convivencia que hay que diagnosticar y resolver. Desde ICV, sin embargo, cuestionamos cómo se abordan estos problemas en la ordenanza barcelonesa. Una aplicación más efectiva de las ordenanzas que existían antes ya permitía dar respuesta a las inquietudes reales sobre incivismo.
No se pueden mezclar cuestiones de incivismo con problemas de marcada raíz social como la mendicidad o la prostitución, algo perverso porque estigmatiza a colectivos que ya se hallan en riesgo de exclusión social. Quiero recordar que frente a esta ordenanza se ha aprobado en este mandato en Barcelona un ambicioso Pla d'Inclusió Social, liderado por ICV, que prevé un conjunto de medidas sociales que dan respuesta a las necesidades de los colectivos más desfavorecidos, a los que se ha de atender desde este ámbito y no desde otro.
En este análisis no nos hemos encontrado solos. Lo compartimos con muchas entidades de acción social que también han alzado su voz contra esta ordenanza. Por tanto, ante la propuesta que hace el PSC de extender la ordenanza a otras ciudades, nosotros nos opondremos. Y si tenemos la mayoría política suficiente en Barcelona derogaremos efectivamente las partes que hacen referencia a la prostitución y la mendicidad.