LA RONDA | PUBLICADO EN EL PERIÓDICO EL 21 DE MAYO DEL 2007

En defensa de la utilidad de los debates


JORDI SÁNCHEZ

El debate televisivo entre los candidatos a la alcaldía de Barcelona reprodujo dinámicas muy similares a las que se dieron en el debate entre los candidatos a la presidencia de la Generalitat de hace poco más de seis meses. Mayol se erigió, y con éxito, en la defensora del proyecto de un gobierno municipal de izquierdas. Fue la única que no rehuyó responder sin tapujos las puyas populistas de Fernández Díaz, en su línea de dibujar un panorama social caótico como resultado de la inmigración. Hereu optó por no pifiarla y dio por bueno pasar el debate sin pena ni gloria, convencido de que arriesgarse le podía dar más disgustos que alegrías.
Trias
sucumbió buscando inútilmente un cuerpo a cuerpo con Hereu que pocas veces, por no decir nunca, consiguió. Los golpes que le lanzaba rebotaban y le retornaban a través de Imma Mayol, como si Hereu fuera solo un vaso comunicante. Y en medio de ellos, Portabella, que, coherente con su campaña y la famosa equidistancia que los republicanos sacan a relucir en cualquier campaña electoral, no dudó en desmarcarse en los temas más difíciles --como el de la vivienda-- de sus socios de gobierno, aunque de nuevo Mayol le dejó en evidencia.
El debate tuvo la virtud de abordar --gracias, en parte, a Josep Cuní-- cuestiones que interesan a la ciudadanía. Fue un debate más vivo que la campaña. El problema es que, una vez finalizado, esta ha vuelto --lo vimos el sábado y el domingo-- por los derroteros previos al encuentro del viernes.
No tengo dudas de que ganaríamos todos si durante estos 15 día se hubiesen multiplicado los debates, no solo a cinco, sino también a dos, para poder contrastar mejor las ideas sobre Barcelona. Las iniciativas que hicieron encarar a Hereu con Trias, como la organizada por EL PERIÓDICO, deberían haberse generalizado con otros candidatos y haber sido televisadas para aumentar su difusión. Seguro que, si así se hubiese hecho, hoy el fantasma de la abstención sería un poco menor y en la calle se hablaría un poco más de las propuestas políticas para Barcelona de los distintos candidatos. Que alguien tome nota para próximas elecciones.

 
LA RONDA, POR JORDI SÁNCHEZ