EIX TRANSVERSAL | PUBLICADO EN EL PERIÓDICO EL 18 DE MAYO DEL 2007

Socios a la greña


DAVID MIRÓ

Una de las batallas más peculiares que se libra en las elecciones municipales catalanas es la que enfrenta al PSC con ICV en algunas ciudades del Baix Llobregat y el Vallès. Se trata básicamente de poblaciones donde alcaldes carismáticos del PSUC habían gozado de mayorías hasta que su paulatina retirada, unida al trabajo de zapa de los socialistas, que eran la fuerza ganadora en las elecciones generales y catalanas, ha acabado por dibujar un panorama de luchas fratricidas entre dos partidos socios en la Generalitat, pero que en estos municipios van a la greña en medio de acusaciones de juego sucio.

El momento álgido de este pulso se vivió hace cuatro años, cuando ninguno de los dos partidos respetó el principio de que gobernara la fuerza con más votos. El PSC se hizo con la alcaldía de Sant Feliu de Llobregat, feudo histórico de ICV, gracias a un pacto con CiU i ERC. Socialistas e ICV tenían el mismo número de concejales, siete, pero los ecosocialistas habían ganado por 422 votos. El caso opuesto se dio en Molins de Rei. También hubo empate en nú-
mero de concejales, pero los socialistas sacaron 33 votos más. Pese a todo, ERC i CiU prefirieron hacer alcalde a Ivan Arcas, de ICV.

El PSC tiene una espina clavada en Molins de Rei, y han apostado por un joven Xavi Díaz para dar el zarpazo definitivo. Es el mismo caso de Esparreguera, donde también funciona el tripartito ICV-CiU-ERC. Los socialistas también quieren recuperar el gobierno de Cerdanyola del Vallès, y tienen dos feudos de ICV en el punto de mira: Santa Perpètua de Mogoda, donde hay un inusual pacto ICV-CiU y, sobretodo, El Prat de Llobregat, donde gobierna el incombustible Lluís Tejedor,
el último alcalde histórico de ICV según todos los indicios.

Por su parte, los ecosocialistas querrían recuperar el terreno perdido en Sabadell y Rubí, sus antiguos bastiones en el Vallès, una misión que se antoja difícil. Basta con fijarse en que, en todos los casos, ERC y CiU juegan un papel muy secundario. Se limitan a completar tripartitos con uno o con otro. Será interesante ver si en estas elecciones alguno de los dos se postula claramente como tercera vía.

EIX TRANSVERSAL, POR DAVID MIRÓ