Pese a ser el primer día de campaña, el PP ya se llevó ayer su primer varapalo: podría perder el Gobierno de Navarra y Baleares, de confirmarse los resultados de la encuesta preelectoral del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) hecha pública ayer. La gran sorpresa de este sondeo fue Nafarroa Bai, coalición soberanista que por primera vez integra a PNV, EA y Aralar bajo las mismas siglas. El CIS señala que sería la segunda fuerza más votada, con lo que, si el PSOE se aviene a pactar, por primera vez un partido aberzale tendría una presencia determinante en el Parlamento foral.
Excepto las salvedades de esta comunidad, Baleares y Canarias --donde el PSOE sería el partido más votado--, el mapa autonómico actual apenas cambia. El PP mantendría su mayoría en Comunidad Valenciana, Madrid, Castilla y León, Murcia y La Rioja, y los socialistas revalidarían su poder en Castilla-La Mancha, Extremadura, Asturias y Aragón. La encuesta se realizó entre abril y mayo a 24.000 ciudadanos.
NAVARRA
El feudo navarro de los populares, en el alero
Ayer fue un buen día para Patxi Zabaleta y Uxue Barkos, las caras visibles de Nafarroa Bai. Según el sondeo de intención de voto del CIS, este nuevo partido obtendría entre 13 y 14 escaños (ahora los partidos que lo integran tienen 8 actas), con lo que se convertiría en la segunda fuerza más votada. De confirmarse estos datos, el PP, que gobierna en Navarra bajo las siglas de UPN (Unión del Pueblo Navarro), en coalición con CDN (Convergencia de Demócratas de Navarra), podría perder la comunidad si Nafarroa se alía con el Partido Socialista de Navarra (PSN, que según el CIS obtendría 10 actas).
UPN seguiría siendo el partido más votado pero perdería tres escaños (de 23 a 20/21 diputados). En los últimos meses, el PSN no ha cerrado las puertas a un posible pacto con Nafarroa Bai, pero ha reiterado que se opone a una fusión de Navarra con el País Vasco. UPN convocó recientemente una manifestación con el argumento de que el PSOE, en virtud de un eventual acuerdo con ETA, cambiará el estatus de esta comunidad.
Otros partidos que obtendrían representación en Navarra, según el sondeo, serían CDN, con 3 escaños, e IU, con otros tres.
BALEARES
El PP no lograría mayoría y UM sería el partido bisagra
El PP, que ha gobernado en Baleares todas las legislaturas salvo el paréntesis del pacto progresista que dio la presidencia a Francesc Antich, perdería la mayoría absoluta en las próximas elecciones. Según la encuesta, obtendría 27 diputados (tres menos que en 2003), mientras el PSOE podría lograr entre 21 y 22 (actualmente tiene 15). De esta forma, Unió Mallorquina (UM), partido que se define como nacionalista, liberal y de centro, que sacaría tres, se convertiría en el partido bisagra.
No es fácil pronosticar cómo se va a comportar esta formación. Aunque ideológicamente es más próxima al PP y ha pactado más veces con esta formación que con el PSOE, en los últimos meses la relación entre el partido de Jaume Matas y UM se ha tensado bastante. Y la coalición con el PSOE pasa por volver a reeditar un pacto progresista similar al que alzó a la presidencia a Antich. Así, sería necesario el acuerdo con el Bloc per Mallorca --federación de izquierdas y verdes, que según el CIS obtendría seis escaños--, el PSM-Verds (Partit Socialista de Mallorca, que sacaría un escaño) y EM-EU (Esquerra de Menorca, cero o un escaño).
MADRID Y VALENCIA
Aguirre y Camps, otra vez con mayoría absoluta
El Partido de Mariano Rajoy mantendría su mayoría absoluta en muchos de sus feudos tradicionales. Así, Esperanza Aguirre arrasaría en la Comunidad de Madrid, incrementando su poder de 57 a entre 64 y 65 escaños, según la encuesta preelectoral. La subida no es tan grande si se tiene en cuenta que en esta región aumentan los diputados de 111 a 120. Así las cosas, el PSOE obtendría 45 actas --el mismo número que tiene ahora-- e IU entre 10 y 11 --ahora dispone de nueve--.
La Comunidad Valenciana también contará esta legislatura con más diputados. Aún así, es evidente que, de confirmarse los resultados del CIS, Francisco Camps volvería a obtener la mayoría absoluta (pasaría de 48 a 53). El PSOE se quedaría con 38 (aumenta dos) y la coalición formada por el Bloq y Esquerra Unida con ocho. Además, los conservadores revalidarían su mayoría en Castilla y León, Murcia y La Rioja.
CANARIAS
López Aguilar, el candidato más votado
La jugada le saldría bien al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, si los canarios votan igual que se han pronunciado en la encuesta. Zapatero apostó por el entonces ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, como candidato socialista para dar un vuelco electoral en esta comunidad y, a la luz de los datos del CIS, podría conseguirlo. El PSOE desbancaría a Coalición Canaria (CC) y se convertiría en la fuerza más votada, con 22 escaños.
El PP obtendría entre 18 y 19, y Coalición Canaria, con entre 19 y 20 diputados, tendría la llave del Gobierno. Este partido tradicionalmente prefiere gobernar con la fuerza que controla el Gobierno central, pero al PSOE solo le queda un año de legislatura y, por tanto, es una incógnita cómo se comportará CC. Además, si los socialistas son la fuerza más votada exigirán que López Aguilar sea el presidente, mientras el PP podría acceder a otorgarle este sillón a Paulino Rivero.
Nueva Canarias, una escisión de CC que López Aguilar aspira a que le dé la llave del Gobierno, no obtendría ningún escaño.
LOS FEUDOS DEL PSOE
Los relevos de Ibarra y Bono no tienen coste
En Extremadura y Castilla La Mancha, pese a que los candidatos socialistas se enfrentan a las urnas por primera vez, el PSOE revalidaría su mayoría absoluta. Si bien en ambas comunidades perdería votos, un escaño en la primera y entre uno y tres en la segunda. En Asturias también renovaría su poder, aunque perdería un diputado, que se llevaría su socio IU. Sin embargo, en Aragón el PSOE aumentaría su ventaja respecto al PP, ya que pasaría de 27 a 30 o 31 diputados, mientras los populares perderían uno.
En Cantabria el PP volverá a ser la formación más votada, si bien el actual presidente, Miguel Ángel Revilla, del Partido Regionalista de Cantabria, que aumentaría dos o tres escaños, volvería a tener la llave del Gobierno.