VIAJE POR ESPAÑA -- aragÓn | publicado en el periódico el 18 de mayo del 2007

Iglesias se prepara para cortar la
cinta de la Expo

PILAR SANTOS
ALMUDÉVAR

Desde la estación del AVE en Zaragoza se ven las grúas de las obras de la Expo 2008, en el meandro de Ranillas. Solo las separa el agua del Ebro. Y esas tres cosas, el AVE, la Expo y el agua --que, por ahora, no saldrá de Aragón con destino a Valencia-- son las tres mejores bazas que tiene el socialista Marcelino Iglesias para hacer historia en la comunidad y convertirse en el primer presidente que gobierna tres legislaturas.
Y el colmo es que la mejor de esas bazas la ganó en el 2004. José Luis Rodríguez Zapatero anunció que, si conquistaba la Moncloa, anularía el trasvase del Ebro. Cumplió su promesa e Iglesias se aseguró media reelección con tres años de antelación. El agua sigue siendo uno de los temas estrella en cualquier conversación, pese a que todos los partidos se oponen. También lo hace, aunque discretamente, Gustavo Alcalde, el candidato del PP a la presidencia, y eso pese a que los que reclaman el agua son sus compañeros de partido. Este diario ha intentado en reiteradas ocasiones hablar con el aspirante conservador de este asunto y de su programa electoral, pero no ha tenido éxito.
Gracias en parte a la Expo, confirmada a finales del 2004, Iglesias puede blandir datos muy favorables: el PIB creció el 4% en el 2006, una décima más que la media española; ha ganado población y ha bajado el paro. El candidato socialista destaca también la conexión por tren con Madrid y Barcelona. "Cuando llegue la alta velocidad pasaremos de ser un espacio periférico a ser un espacio central de 20 millones de habitantes que viven a una hora de nosotros", dijo en una comida-coloquio esta semana en Almudévar (Huesca).

LA EXPERIENCIA DE SEVILLA
La Expo no es utilizada por ningún partido como arma arrojadiza. Solo se limitan a plantear sus planes para la post-Expo, que preocupa mucho a los aragoneses, sobre todo tras la experiencia de Sevilla. "Hemos tomado nota de lo que pasó allí y lo hemos estudiado muy bien", asegura Iglesias. Ya se han buscado la utilidad de los edificios, por ejemplo, que se han <i>repartido</i> entre sedes gubernamentales y empresas privadas.
Otro de los temores de la oposición es que ese <i>efecto Expo</i> se quede en Zaragoza ciudad y la riqueza no alcance a todo el territorio. Consciente de ese peligro, Iglesias asegura que la Expo tendrá "un efecto de mancha de aceite" y que esa llegada de turistas se pueda repartir, reforzando, por ejemplo, rutas artísticas.

APENAS 50.000 VOTOS
No es que el PSOE tenga un margen insalvable respecto al PP --apenas 50.000 votos--, pero su alianza con el Partido Aragonés (Par, centroderecha) ha funcionado bien, al menos cara a la galería, y esa suma de apoyos (270.000 más 80.000) puede tener el futuro asegurado. No obstante, Iglesias no cierra ninguna puerta y ha descartado hablar de pactos durante la campaña, guiñándole así un ojo a la Chunta (98.000 votos en el 2003).
Iglesias también es el político más valorado por los aragoneses, un 5,96 frente al 4,93 de Alcalde, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), calificado por el popular como "Centro de Intoxicaciones Socialistas", según un teletipo de Europa Press.


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