VIAJE POR ESPAÑA -- galicia | publicado en el periódico el 16 de mayo del 2007

Galicia examina al Gobierno
del PSOE y el BNG


Un soldado colabora en la extinción del incendio de Cotobade, en Galicia, el pasado agosto. reuters
ANTONIO SANGIAO
SANTIAGO DE COMPOSTELA

Casi en el ecuador de la legislatura, el Ejecutivo bipartito formado por el PSOE gallego y los nacionalistas del BNG afronta las elecciones del día 27 como una reválida de sus medidas progresistas. Tras 16 años de gobierno de Fraga (PP), la nueva Xunta abandera algunos avances sociales amparados en una cierta bonanza económica, pero se atasca en algunos cambios estructurales que han provocado ya movilizaciones en varios sectores.

LÍDER DE CRECIMIENTO
En un reciente mitin de precampaña, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, subrayó que Galicia es una de las comunidades que encabeza el crecimiento económico de España. La nueva Xunta ha logrado, además, significativos avances sociales paralelos a los impulsados por el Ejecutivo central, completando leyes como la de asistencia a las personas con dependencia o la de lucha por la igualdad sexual. También registra un cierto aumento del empleo de calidad. Avanza, además, en cuestiones polémicas como el freno a la especulación urbanística, con una dura ley de protección del litoral que impide construir a menos de 500 metros de la costa.
Se estanca, sin embargo, en cambios estructurales como la reforma del acceso a la función pública y la ampliación del horario escolar, que han motivado protestas en sectores como la sanidad, la educación y el propio personal de la Xunta. A esta se le achaca, además, una cierta improvisación en crisis como la ola de incendios de agosto o las inundaciones de octubre, y escasa eficacia en las medidas contra la fuga de empresas, como la de la inmobiliaria Fadesa y algunas de las factorías de Pescanova.
Por eso esta llamada a las urnas será para los progresistas un examen sobre el giro político de la comunidad y sobre la posibilidad de extenderlo al ámbito local. Los socialistas esperan ampliar sus 60 alcaldías hasta superar las 100, con el reto de participar, además, en el gobierno de casi todas las grandes ciudades gallegas. Cuentan con muy buenas perspectivas en A Coruña y Lugo, donde ya gobiernan en solitario, y en la capital gallega, Santiago, donde están al borde de la mayoría absoluta; y confían en mejorar en Ferrol, Ourense y Vigo, donde han recuperado al exministro de Transportes Abel Caballero.
Los nacionalistas, por su parte, afrontan los primeros comicios municipales desde que están en la Xunta y quieren comprobar si la responsabilidad de gobierno les hace extender el número de apoyos a nivel local y, sobre todo, recuperar presencia en las ciudades. Dan por hecho que renovarán la alcaldía de Pontevedra y esperan ser pieza clave en Ferrol, Ourense y Vigo.

RENOVACIÓN DE FEIJÓO
También el PP de Galicia se toma esta cita como un examen de la renovación emprendida por Alberto Núñez Feijóo. El sucesor de Fraga abordó una intrépida purga en el partido, soltando lastre en algunas de las estructuras más caducas, pero que aún aportaban un número considerable de votos. Consciente de que es difícil frenar el descenso electoral que sufre desde las municipales del 99, el reto del PP es mantenerse como la fuerza más votada en esta consulta y conservar las alcaldías de Vigo, Ourense y Ferrol.

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