VIAJE POR ESPAÑA -- baleares | publicado en el periódico el 15 de mayo del 2007

El PP pone en juego el cetro balear


Los socialistas Xavier Ramis, Francina Armengol, Manuel Chaves y Francesc Antich, en un acto en Inca.EFE
MARISA GOÑI
PALMA

Baleares, junto con Navarra, aparece en la mayoría de estudios demoscópicos como uno de los territorios donde la derecha puede perder la hegemonía. La incertidumbre sobre los resultados ha propiciado una campaña intensa y dura. La contraposición de programas se entrecruza con el despliegue de denuncias y operaciones anticorrupción. Se vislumbran tres posibles escenarios: mayoría absoluta del PP o pacto, que podría ser conservador o progresista. En caso de ser necesario, inclinaría la balanza Unió Mallorquina (UM), un partido nacionalista y liberal, con tres diputados, que ha pactado con todos y que ahora mantiene un acuerdo de gobernabilidad con el PP.
El presidente del Govern y candidato popular, Jaume Matas, sale dispuesto a revalidar la mayoría absoluta y vencer a los sondeos, como en el 2003. Envuelto en la vitola de exministro de Medio Ambiente, desalojó entonces del poder al Pacte de Progrés, único Ejecutivo de izquierdas desde la transición, liderado por el socialista Francesc Antich, que repite como candidato autonómico con el efecto Zapatero como máximo aval.

LUCHA POR LOS 'CONSELLS'
La batalla de los consells no es menos baladí. Por su posición bisagra, el de Mallorca lo preside desde 1995 UM, cesión cada vez más contestada. La izquierda alternativa, nacionalista y ecologista --Partit Socialista de Mallorca y Esquerra Unida-Els Verds-- ha sumado a la extraparlamentaria ERC y se presenta como Bloc, nueva marca unitaria que ha costado escisiones y abandonos. En Eivissa, esta amalgama se llama Eivissa pel Canvi y concurre con el PSOE, para facilitar el cambio político. El PP eligió para el inicio de campaña su peor plaza, Menorca, donde podría renovarse el acuerdo progresista. En Formentera, que ha tenido gobiernos de todo color en la legislatura, populares y socialistas se han aliado con otros partidos por el escaño más preciado.
Con Cumplido y Funciona como lemas, el PP trata de compensar el desgaste de la corrupción y las críticas a la insostenibilidad del modelo, sobre todo en las contestadas autopistas de Eivissa. Ante la disparada deuda, Matas alega la necesidad de dar un impulso a las infraestructuras y promete más: un teatro de la ópera de Calatrava sobre el muelle viejo de Palma, con un coste de 100 millones, cuya presentación suspendió la Junta Electoral. El anuncio causó revuelo, pero menos que el fichaje de la poliédrica Maria de la Pau Janer.
A los casos Bitel (espionaje) y Formentera (delito electoral), aún abiertos, el PP ha sumado en esta legislatura el Rasputín, la visita a un club de alterne de Moscú pagada con fondos públicos; varios casos urbanísticos con alcaldes y altos cargos imputados, entre los que destaca Andratx; y lo último, la compra del palacete de Matas por el que pagará 950.000 euros, según la nota registral, una quinta parte de su valor de mercado según una tasación encargada por el PSOE.
Al otro lado, la Fiscalía investiga presuntos sobornos al PSOE de Eivissa con la participación del secretario de Organización, José Blanco, quien ha respondido con una querella por difamación al denunciante, el exsecretario general de los socialistas ibicencos, Roque López, apoyado por el patriarca popular Abel Matutes.

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