CANDIDATURA INMIGRANTE | entrevista con AUGUSTO CONSTANTIN TECU

Augusto Tecu:"Aspiramos también al voto de los trabajadores autóctonos"

MONTSE Martínez
BARCELONA

En 20 años ha pasado de dormir y comer al cobijo de la Cruz Roja a tener su propia empresa de construcción. Inmigrante sin papeles a principios de los 90, Augusto Constantin Tecu, nacido en Bucarest hace 39 años, no solo es ahora ciudadano español de pleno derecho, sino que, además, ha fundado el primer partido rumano. Encontró su Eldorado en Castellón, el enclave más importante --con Madrid-- de población rumana, y ahora quiere hacer las cosas más fáciles a los recién llegados. Sean rumanos o no.

--Una dura pero apasionante historia, la suya. Cuéntemela, por favor. --Cuando en 1989 cayó el dictador Ceausescu, enseguida vi que la tan ansiada transición no iba a ser pacífica. Entonces, a los 21 años, acompañado de mi hermano y dos amigos, chapurreando inglés y sin una palabra de castellano, empecé la aventura por Europa. Holanda, Alemania... hasta llegar a España.

--¿Cómo se empieza a vivir en un país prácticamente sin dinero y sin entender la lengua? --Con ayuda y confianza en uno mismo. A nosotros nos ayudó muchísimo la Cruz Roja cuando no teníamos ni donde dormir. Fueron ellos también los que nos dieron las primeras clases de castellano y los que, gracias a sus recomendaciones, nos facilitaron contactos para los primeros trabajos. Limpiando hierro, en la agricultura, jardinería, construcción... lo que fuera. En ese momento ya fuimos nosotros los que empezamos a ganarnos la confianza de las personas que nos empleaban. El primer permiso de trabajo y residencia llegó en 1994, a los dos años de estar en el país. Y luego, poco a poco, me fui dedicando a la construcción más en serio y me casé con una mujer de Burriana con la que tengo dos hijos de 12 y 3 años.

--¿Cómo se fraguó la idea de fundar un partido? --Me gusta la política. En mi familia la viví muy de cerca y pensé, junto con otros compatriotas, que ahora que los rumanos pueden votar en las municipales por la reciente incorporación a la UE era el momento idóneo. Además, es la mejor forma de trabajar para mejorar la situación de los trabajadores tanto inmigrantes como autóctonos. Porque también aspiramos al voto de los trabajadores autóctonos.

--Recién fundado, en noviembre del 2006, el partido tenía el nombre de Partido Independiente Rumano y ahora, medio año después, ya se llama Unión Demócrata Social. ¿Por qué? --Porque consideramos oportuno quitar del nombre el componente nacionalista precisamente porque aspiramos a ir más allá del voto rumano.

--¿Cuáles son las líneas maestras de su partido y en qué municipios se presenta? --Es un partido de centroizquierda. Uno de sus objetivos es facilitar la vida a los inmigrantes pero en absoluto es el único. Nuestro compromiso social y con el medio ambiente es importante. Nos presentamos en Castellón y otras seis localidades cercanas. En Burriana, Almassora, Onda, Vila-real, Torreblanca y Benicàssim. Aspiramos, como mínimo, a tres concejales, en tres localidades cerca de Castellón.

--¿Con vistas a futuras citas electorales, tiene previsto ampliar la presencia del partido? --Por supuesto. Pero es complicado, porque se necesita una infraestructura y no tenemos medios. Ahora, en estas municipales, estudiamos la posibilidad de presentarnos en algunas localidades de Madrid, pero no ha sido posible. Somos 1.200 militantes y cada uno aporta lo que puede, sin cuota fija.

--Si llegan a colocar a sus concejales en estas localidades castellonenses, ¿de qué forma pueden ayudar a los inmigrantes? --Conocemos mejor que nadie su realidad. Intentaremos agilizar la burocracia en todos los trámites de permisos y documentos, potenciar la creación de más empleo en la industria de la cerámica, la agricultura, la construcción y el hogar, que son los sectores más accesibles aquí. Aunque, por ejemplo, en la construcción se está detectando un bajón considerable. Es importante trabajar en la agilización de la convalidación de títulos y de diplomas, sin ir más lejos, la del permiso de conducir.

--¿La preservación de la identidad rumana es importante para usted? --Sí. Queremos introducir la cultura rumana en las escuelas. En Castellón, el 14% de la población es rumana, y nos gustaría que nuestros hijos, aunque nacidos aquí, pudieran aprender rumano y conocer su cultura de origen en la escuela. También nos gustaría tener iglesias ortodoxas donde poder rezar.

--¿Cómo se han situado los dos grandes partidos nacionales para captar el voto rumano? --Creo que el PP ha sido más rápido al contactar con las asociaciones rumanas repartidas por Castellón. Pero ha sido curioso ver como al saber que los rumanos que se han interesado en votar son muchos menos de los que hay empadronados, estas relaciones con el colectivo se han enfriado mucho. La gente aún está desinformada y espero que en próximas elecciones se interese más.

 
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