Manuel Castells, uno de los que más saben sobre la sociedad de la información, está ultimando el Projecte Internet Catalunya de la UOC, estudio que nos mostrará la difusión de internet y lo que la gente hace y deja de hacer. Mientras, él elige hacer esta entrevista a través del correo electrónico.
--Si le dieran la vara de alcalde, ¿qué haría en materia digital? --Es un supuesto de ciencia ficción.
--Inténtelo, profesor. --A corto plazo, lo fácil sería la generalización de puntos wifi de acceso gratuito en el espacio público. Pero tengo noticia de proyectos muy interesantes aún no asumidos por nadie con responsabilidad.
--¿Por ejemplo? --Abrir centros públicos con acceso gratuito a internet y a videojuegos on line los viernes y sábados, desde las 12 de la noche hasta las 4 de la madrugada, con monitores de introducción. Una alternativa para que los jóvenes pasen los fines de semana sin emborracharse.
--La Guardia Urbana patrulla con PDA, el Bicing tiene control digital... ¿Todo queda en anécdotas? --No son anécdotas, son formas de utilización de internet y de la comunicación móvil en todos los ámbitos de la gestión y la sociedad. Internet y la comunicación móvil son como el motor eléctrico en el momento de desarrollo de la sociedad industrial.
--Así, ¿estamos bien situados en la sociedad de la información? --En términos de acceso a internet, Barcelona está en la media europea, y solo por detrás de Madrid en España. La proporción de empresas catalanas con banda ancha es la más alta de Europa y la de hogares, la cuarta de Europa. Pero el uso es muy desigual. Entre los 12 y los 25 años, más del 80% son usuarios de internet. Entre los mayores de 60 años, la proporción desciende al 7%. El cambio ha sido tan rápido que abuelos y nietos no viven en el mismo planeta tecnológico.
--Sin embargo, la brecha digital la marcará el nivel cultural. --Desde luego. Toda la información está en internet. Lo esencial es saber qué y cómo buscar, y qué hacer con lo que se encuentra. Y eso depende de la capacidad cultural y educativa de las personas. Y le recuerdo que la tasa de abandono escolar en Catalunya supera el 30% y que casi el 60% de los adultos no han acabado aquí la secundaria. Aunque las cosas van cambiando, Catalunya es hoy una sociedad de la información desinformada.
--La escuela pública tendrá banda ancha en el 2008. ¿Un consuelo? --La banda ancha es un medio, necesario pero no suficiente. Todo depende del cambio de organización de la escuela y de una nueva relación entre alumnos y profesores. Internet permitirá una enseñanza de más calidad y más motivadora, porque ya no hay quien soporte los libros de texto, claramente desfasados del universo comunicativo de los niños y los jóvenes.
--¿Hay algún político en este país que entienda de tecnologías? --Como usuarios, muchos. Como creadores de tecnología, pocos, pero tampoco hace falta. Lo importante es que estimulen la creatividad tecnológica apoyando el software libre, y que contraten microempresas innovadoras de aquí, en lugar de engordar a Microsoft.
--Algún partido se jacta de estar en Second Life... --Hay muchísima más gente interesante en Second Life que en cualquier mitin electoral, y los políticos que entran en esa dinámica demuestran su conexión con la sociedad real. Es un espacio social en el que millones de personas se expresan, interactúan y construyen una sociedad civil de nuevo tipo. Es el primero y más conocido de los espacios sociales del Web 2.0 que constituye una dimensión cada vez más importante de la vida real.
--La mayoría de gobiernos siguen confundiendo internet con un tablón de anuncios, ¿no es así? --En general, sí. Todavía no se enteran de que internet es un espacio social interactivo. Pero hay excepciones. La nueva versión del Gencat es más consciente de por dónde va el internet de los ciudadanos.
--Dé más ideas a quienes no las tienen. --Lo que hace falta es una Web 2.0 de participación ciudadana gestionada por los propios ciudadanos con apoyo municipal. Pero no hay voluntad real de hacer participar de verdad a la gente. Y como la gente no tiene tiempo que perder en actividades que no tienen efecto real sobre sus vidas, pues tampoco hay interés entre la ciudadanía.
--Y, para rematar, la tecnología servirá para controlarnos mejor... --Como sabe cualquier investigador serio de la historia de la tecnología, las personas siempre han controlado y cambiado la tecnología, no al revés. Los que quizá controlen nuestras vidas serán los burócratas de siempre.
--Era de temer. --Pero las nuevas tecnologías nos permiten también vigilarlos a ellos. Por ejemplo, sorprenda a un alcaldable haciendo algo incorrecto, grábelo con la cámara del móvil y súbalo de inmediato a Youtube. Verá qué importante se siente.