EL CINTURÓN | PUBLICADO EN EL PERIÓDICO EL 28 DE MAYO DEL 2007

Vamos a llamarlo autocrítica


RAFAEL PRADAS

Hace años que el término autocrítica parecía desterrado del vocabulario político. Sin embargo, ayer, el conseller de Governació, Joan Puigcercós, pidió examen de conciencia a Govern y partidos a la vista de unos niveles de abstención que no esperaban ni los más pesimistas. La preocupante cifra del 46% se convirtió en catastrófica, se diga lo que se diga, en la región y área metropolitana de Barcelona. En la capital se superó el 50%, y los registros de Badalona, L'Hospitalet, El Prat, Santa Coloma de Gramenet o Sant Adrià hacen urgente esa reflexión colectiva pedida por el conseller y el sentido común.

Junto a esa llamativa realidad, destacan otras cuestiones. En primer lugar, la indiscutible victoria socialista en toda la región metropolitana. El PSC no ha sufrido, en general, el desgaste de los largos años de poder municipal, y lo prueba el caso de Celestino Corbacho que renueva su permanencia en la alcaldía de L'Hospitalet, ampliando la mayoría absoluta. Esa victoria, o las de Bartomeu Muñoz en Santa Coloma y Antonio Balmón en Cornellà, pondrían de relieve la identificación de un electorado fiel con alcaldes que tienen ideas precisas sobre el territorio y los problemas. No ha sido el caso de Badalona, donde los socialistas han pagado sus diferencias internas y la beligerancia del PP acerca de la inmigración.

Pero, atención, el PP no solo ha subido en Badalona. Lo ha hecho también en Santa Coloma, El Prat, Cornellà y otros lugares, gracias a un voto que no procede solo del característico electorado conservador.

El avance de CiU en Barcelona fue alegría fugaz, pero la victoria la tuvo Lluís Recoder en Sant Cugat, subrayando el peso de los estilos propios. CiU no vivió su mejor noche electoral, aunque ERC tampoco pudo celebrar el objetivo de convertirse en recambio. El extrarradio profundo no le ha ido bien a ERC, que, como ICV-EUiA, muy tocada por la pérdida de Sant Feliu, deberá afrontar la política de pactos sin muchos triunfos en la mano. Implantarse en el territorio no es nada fácil y si no que lo pregunten a Ciutadans-Partido de la Ciudadanía, con solo 8 concejales en la demarcación barcelonesa. Hay autocríticas para rato.

 
EL CINTURÓN, POR RAFAEL PRADAS