La historia del proyecto de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona-frontera francesa ha sido una sucesión de cambios y retrasos. Ahora, al fin, el AVE llega ya, con pasajeros, a Tarragona y, en pruebas, a Sant Joan Despí, a 12 kilómetros de Sants. El Ministerio de Fomento asegura que a final de año entrará en Barcelona.
Al otro lado de la ciudad, en la Sagrera, y más al norte hasta Girona y el túnel transpirenaico, el proyecto avanza. En medio, sin embargo, queda un último eslabón de la cadena: cinco kilómetros de túnel de Sants a Sagrera bajo Provença, Diagonal y Mallorca pendientes aún del estudio de impacto ambiental. Es un tramo que ha perdido el consenso que lo avaló en el 2002 y que ahora es objeto de pugna electoral.
El rechazo a la excavación de la galería por parte de vecinos del Eixample y la oposición ahora al trazado de CiU, del PP y del patronato de la Sagrada Família, además del distanciamiento de ERC, llevaron a la ministra Magdalena Álvarez a plantear de nuevo la opción del Vallès en la cumbre de Madrid. Pero el <i>president</i> Montilla, Nadal y Hereu descartaron cambiar el convenio suscrito cinco años atrás por Fomento (entonces del PP), el Govern (de CiU) y el ayuntamiento aduciendo que ello no beneficiaría a la ciudad.
DERRIBO DE LA ESTACIÓN
Fruto del encuentro fue el desbloqueo del tramo Sagrera-nudo de la Trinitat que permitirá iniciar el derribo de la vieja estación de mercancías. Será el primer paso para urbanizar una amplia zona donde además de la estación habrá 10.000 pisos, equipamientos y un parque. La intención municipal era mostrar máquinas trabajando antes del 27-M, pero la campaña ha empezado sin esta foto.
El frente norte de la alta velocidad en Barcelona tiene aún etapas por cubrir ya que al encargo del derribo se ha unido el de la redacción del proyecto definitivo de la primera fase de la estación de la Sagrera: las vías y andenes subterráneos del AVE y Cercanías. Estas primeras obras deben acabar en el 2009 para recibir a los trenes que irán hasta la frontera.
Para llegar a la Sagrera, sin embargo, el AVE ha de cruzar antes el Eixample, y a pocos metros de la Sagrada Família. El estudio informativo del polémico trazado se aprobó en la primavera del 2006 y desde octubre está pendiente de que el Ministerio de Medio Ambiente redacte la declaración de impacto. En la reunión de abril del consorcio que dirige las obras del AVE se aseguró que el documento se acabaría "de inmediato" y que la obra se licitaría "con toda seguridad en el 2007".
Mientras, Xavier Trias (CiU) insiste en que sin la descartada estación del paseo de Gràcia, este túnel no tiene sentido y es mejor optar por el Vallès. Fernández Díaz (PP) pide congelar la obra y estudiar la viabilidad del litoral, opción defendida por la plataforma con este nombre. Joan Rigol, presidente del patronato de la Sagrada Família, advierte de que se pone en riesgo la integridad del templo y sopesa llevar el proyecto al juez.