Aregio, alcaldable de CiU por Tarragona, vota ayer. Foto: joan puig.
La aplastante victoria del PSC en la ciudad de Tarragona, que rozó la mayoría absoluta al conseguir 13 concejales, cuatro más que en el 2003, fue el elemento más destacado de las elecciones en la demarcación de Tarragona. CiU pagó el relevo del alcalde Joan Miquel Nadal, que renunció a la reelección.
Josep Fèlix Ballesteros (PSC), el futuro alcalde, recordó emocionado que han recuperado el poder tras la moción de censura que, hace 18 años, colocó en la alcaldía a Nadal. Avanzó que quiere "un gobierno estable y fuerte". El convergente Joan Aregio felicitó al rival por su victoria. "La derrota es exclusivamente responsabilidad mia", admitió.
La otra cara de la moneda correspondió a Tortosa, donde los resultados de CiU fueron espectaculares al pasar de 5 a 10 ediles. El PSC mantuvo sus 7 concejales, al igual que ERC que disponía de 2, pero ICV y PP se quedaron con 1. El PP será decisivo y podría mandar al socialista Joan Sabaté a la oposición. En El Vendrell hubo retroceso del PSC y CiU que perdieron 2 y 1 concejales. Los pactos decidirán la alcaldía y el PP será decisivo, aunque preocupa el ascenso de la ultraderechista Plataforma per Catalunya que pasa de 1 a 4 representantes. En Reus, continuará gobernando el tripartito.
En Ginestar y Salou, dos municipios cuyos alcaldes se han visto salpicados por polémicas inmobiliarias, hubo sorpresa. En Ginestar, Josep Bru (CiU) quedó en la oposición con 3 concejales por 4 el PSC, y en Salou, Esteve Ferran (FUPS) perderá la alcaldía si pactan PSC, CiU e independientes. Todos los partidos coincidieron en lamentar la poca participación.