Les avanzo algunos párrafos más de mi libro ‘Hierba alta. Historias de paz y sufrimiento en el norte de Uganda, que sale publicado esta semana por editorial Mundo Negro.

Buena lectura.

"Caminamos como una media hora más. Estábamos llegando a otro poblado llamado Tumangú, que en lengua acholi quiere decir "el sacrificio de la bestia", donde aquel día estaba a punto de suceder algo que le haría honor a su nombre. Llegamos entonces a otra casa cuyo dueño nos señaló en dirección a unos árboles de mango algo distantes:

Leer más

Portada 'Hierba Alta'Hoy les comunico, humildemente, que esta semana la editorial Mundo Negro publica un libro que terminé de escribir el año pasado. Se llama Hierba Alta. Historias de paz y sufrimiento en el Norte de Uganda.

El próximo domingo, 1 de junio, si se pasan por la Feria del Libro de Madrid (caseta 282) me encontrarán allí firmando ejemplares. Les anticipo unos párrafos del primer capítulo, y que lo disfruten. En los próximos días les serviré algo más.

Leer más

Mercado KampalaRecuerdo hace algunos años cuando daba clase de religión en una escuela secundaria en Kitgum, una pequeña localidad del norte de Uganda, y me tocó hablar a mis alumnos de las cartas de San Pablo a los Corintios. "Para que nos hagamos una idea de lo que era Corinto --empecé diciendo-- vamos a considerar cómo suele vivir la gente en una gran ciudad..."

A continuación pregunté si habían estado alguna vez en la capital, Kampala. Ni uno solo levantó la mano. "¿Conoceréis por lo menos Gulu (la capital de la región norteña, a unos 100 kilómetros de Kitgum)?" De mis 30 estudiantes, dos alzaron el brazo mientras empecé a devanarme los sesos sobre cómo continuar mi lección... Nunca como hasta aquella ocasión me había dado cuenta de que para la gente con la que yo trataba diariamente las fronteras de su mundo estaban a muy pocos kilómetros de su villorrio.

Leer más

Refugiados Sierra LeonaHoy quisiera recomendarles un excelente libro que acaba de ser publicado en castellano. Aunque en sí mismo no es de tema africano, el 95% de lo que su autor escribe es sobre este sufrido continente. Se trata de El club de la miseria, del economista británico Paul Collier, profesor de Oxford y antiguo oficial del Banco Mundial. Su planteamiento de base no podía ser más certero: hay que distinguir entre "países en vías de desarrollo" y aquellos que están estancados y no crecen. Los primeros --como India, Brasil, China y otros antiguos integrantes del "Tercer mundo"-- están levantando cabeza y sus habitantes tienen la convicción de que sus hijos van a vivir mejor que ellos (como pasaba en Europa hace 50 años). Pero queda un grupo de 57 países, casi todos ellos en África, que forman parte de este peculiar "club de la miseria" en el que están integrados mil millones de seres humanos.

Leer más

NígerHoy traigo a colación dos temas, que aparentemente no tienen mucho que ver entre sí y que ocurren en dos lugares harto distintos y distantes en África. El primero es este: si van ustedes a la República del Níger (el país más pobre del mundo si no me equivoco) encontrarán abundantes cebollas de bastante buena calidad procedentes de Holanda en casi cualquier mercadillo o tienda del país, y a precio más barato que las cebollas que produce cualquier agricultor nigerino, que ya le debe costar sus buenos sudores con el secarral que es aquello. Imagínense ustedes las consecuencias para los productores locales que intentan vender sus hortalizas en el mercado local.

Leer más

Religiosidad en África"Dios sabe que este mundo está lleno de desgracias", "Jesús cargó con la cruz en un mundo de miseria". Así empiezan dos himnos religiosos en lengua acholi, del norte de Uganda. Hay muchos más de parecido tono. Cada vez que los he oído cantar no he podido evitar un estremecimiento difícil de describir, quizás porque durante 20 años he visto muy de cerca lo triste que puede ser la vida para quien cada jornada está tejida de un entramado de carencias y frustraciones y se vuelve a Dios para encontrar respuestas o por lo menos algo de consuelo.

Leer más

Madre"Sino tienes vacas ni hermana y te quieres casar alístate al Ejército". Así empieza una canción acholi del norte de Uganda sobre un tema harto curioso y la vez cotidiano: en una cultura en la que el hombre tiene que pagar una dote (que hasta hace muy poco se hacía con cabezas de ganado) a la familia de la novia, el que tiene pocos recursos tiene escasas perspectivas de poder casarse. A no ser que su hermana se case primero, en cuyo caso usará la dote que ha sido pagada a su clan por ella. Y si no... pues a buscar un trabajo que te dé el dinero suficiente en el menor tiempo posible y, entre tantos lugares a donde acudir, ninguno como el Ejército, donde si no consigues dinero con tu soldada lo puedes conseguir por otros medios menos convencionales.

Leer más

Budo Junior SchoolDos acontecimientos trágicos sucedidos el pasado 15 de abril me han hecho reflexionar  una vez más lo barata que es la vida en África. Ese día se estrellaba un avión en Goma, en el este de la República Democrática del Congo, causando 40 muertos. Aquella misma noche, 20 niñas (de entre cuatro y nueve años) morían abrasadas en un incendio en su dormitorio en una escuela de Uganda, la Budo Junior School. La vida humana, el valor supremo, y tradicionalmente rodeada de un enorme respeto en las culturas africanas, está muy barata hoy en África, y sobre todo entre los más pobres.

Leer más

VendedoresLo he visto cientos, tal vez miles de veces en 20 años de trabajo en Uganda, sobre todo en el norte del país: hombres, mujeres y niños recorriendo casas buscando trabajo. No estoy hablando de gentes que buscan un contrato laboral --lujo inalcanzable para la mayoría-- sino de personas que se conforman con que les permitan hacer algo unas horas para poder ganarse así unas monedas y comer algo antes de ir a acostarse.

Leer más

Inundaciones UgandaCuando llegué por primera vez al norte de Uganda, a finales de 1984, la gente era pobre pero vivía con una cierta dignidad. Una familia normal podía tener de 15 a 20 hectáreas de terreno, más algunas cabezas de ganado, y vivía --azada en mano--  de lo que daba la tierra. Hoy, las cosas han cambiado mucho en lo que a alimentación se refiere, y no todas para bien.

Hace pocos días Naciones Unidas nos informaba que por primera vez en la historia el número de personas que viven en las ciudades supera a la población rural mundial. Uganda, con un 80% de sus 30 millones de habitantes viviendo aún en el campo, no es de los países más afectados por esta urbanización acelerada. Eso quiere decir que la mayor parte de estas personas producen sus propios alimentos. Y si la gente depende de sus tierras de cultivo, en un país de extensión casi como Inglaterra donde la población se ha doblado en los diez últimos años hasta alcanzar  los 30 millones de habitantes actuales, cada vez hay menos tierra disponible. Esto ha hecho que las empresas transnacionales que comercian con semillas transgénicas y fertilizantes, que prometen una mayor producción, lleven años haciendo su agosto. Como es bien sabido, estas semillas producen cosechas de las que no se podrán apartar algunos granos para plantar en la siguiente temporada, por lo que cada vez que hay que plantar no hay más remedio que volver a comprar las mismas semillas.

Leer más

TransportePara quien vive en medio del bosque o en la montaña, en zonas rurales aisladas, desplazarse, al menos hasta la carretera principal, sólo es posible a pie o en bicicleta. Caminar cinco o seis kilómetros para ir a la escuela es la cosa más normal del mundo para un niño. Acarrear veinte litros de agua en la cabeza desde un pozo de agua turbia situado a una o dos horas de camino es el pan cotidiano para muchos millones de mujeres. Y el marido se armará de paciencia para empujar un saco de 60 kilos de maíz o de mandioca colocado en la parte trasera de la sufrida bicicleta y llevarlo al mercado a varias decenas de kilómetros para --con un poco de suerte-- traer a casa el día después el equivalente a unos 10 euros.

Leer más

CabañaA la entrada no hay valla, ni portal, ni inscripción que muestre la dirección porque la casa donde entramos no está ubicada en ninguna calle, plaza, ni avenida. La vivienda fue construida hace tal vez dos o tres años con un entramado de cañizo o palos rellenos de barro secado al sol, o en el mejor de los casos de adobes trabajosamente moldeados a base de fuerza de pies y cocidos en un horno tras apilarlos con esmero. Unas ramas dotadas de elasticidad y sujetas al suelo por postes coronan la última fila de ladrillos. De ella, salen hacia la bóveda unos juncos de bambú que sirven de soporte al entramado donde se colocarán los haces de hierba traídos normalmente por las mujeres durante la estación seca y que hacen de techumbre.

Leer más

Magdi AllamEl bautismo del conocido periodista de origen árabe Magdi Allam, recibido del papa Benedicto XVI el pasado domingo de Pascua en Roma, ha dado lugar a todo tipo de comentarios y reacciones. No han faltado incluso los que han criticado al Papa por haber derramado el agua bautismal en la cabeza del musulmán converso, como si se tratara de un gesto contra la tolerancia religiosa. Lo que más me ha sorprendido es el casi total silencio en la prensa occidental de otro hecho que se produjo pocos días antes cuando el líder libio Gadafi hizo unas sorprendentes declaraciones sobre el cristianismo en la capital de Uganda.

Leer más

Entierro John GarangConcluyo esta serie de los países africanos que he visitado por diversos motivos con Sudán. Y lo hago, claro está, con permiso de mi compañero de blog, quien lo conoce como la palma de su mano después de trabajar en él durante muchos años, habla árabe con fluidez y se las ha visto en situaciones de guerra. Yo conozco muy poquito: apenas un pequeño rincón del sur del país lindando con Uganda, recortado por un trayecto que pasa por Nimule, Juba,  Torit, Isoke e Ikotos.

Sudán, lugar de rica historia y de difícil coexistencia entre árabes musulmanes del norte y negros cristianos y animistas del sur, es muchísimo más grande y variado que esta miniatura que yo conozco, pero lo poco que he pisado de esta tierra me ha calado hondo, por varias razones.

Leer más
Celebración de la Semana Santa en África. En mis 20 años en África no he visto procesiones, ni pasos de Semana Santa, ni cofradías. No las hay porque en lugares como Uganda, Congo, Sudán, Ruanda, Kenia, Chad y muchos otros cada persona que camina por el arrabal sucio de una ciudad o por los senderos pedregosos de una aldea pobre es un Nazareno, cada refugiado es un Jesús atado a la columna y cada víctima de las guerras es un Cristo yacente. El Cristo viviente condenado por los Pilatos de este mundo, flagelado y cargado con un madero, seguido de su santa madre, la dolorosa que lleva al niño a la espalda enfermo de malaria, la del corazón traspasado por las mil penas de una existencia hecha de trabajo duro, bandas armadas que te arrasan el poblado, te matan a tu san josé y de paso te ultrajan con impunidad. Leer más
Más envíos Página siguiente >