lunes, 19 de noviembre de 2007 19:02
Carles Requena
Presentación

Me llaman Buli, un mote que arrastro desde los inicios de mi recorrido en el mundo de la cooperación y la ayuda humanitaria. Mi nombre oficial es Carlos Requena Amadas y nací en 1961. Procedo de una familia barcelonesa en la que todos los varones somos electricistas aunque yo no quise seguir con la tradición gremial. En 1991, durante la primera guerra del Golfo, decidí que había llegado la hora de intentar hacer cosas positivas en lugares más remotos.
Desde entonces he estado trabajando en diferentes organizaciones vinculadas con la cooperación para el desarrollo, la ayuda humanitaria o el trabajo educativo y social, en diferentes lugares de África, Centro-América, Próximo Oriente y el Cáucaso. Asumiendo funciones de logística, administración, finanzas, coordinación general, y realizando trabajo de terreno, evaluaciones, auditorías, exploratorias, etc. También he trabajado unos cuantos años en el barrio del Raval de Barcelona, he participado en el movimiento asociativo alrededor de la movilidad sostenible y he formado parte de juntas directivas de un par de asociaciones.
Cuando salí por primera vez al extranjero como cooperante lo hice con la pretensión engreída de mejorar un poco el mundo. Después de quince años trabajando a tiempo completo en este sector creo haber descubierto que los cambios más importantes se han producido en mí mismo. Las emociones y la reflexión son dos mares en los que me sumerjo continuamente. Para mi ni la cooperación ni la ayuda tienen sentido sino se practican desde una óptica cosmopolita y de enriquecimiento mutuo. La ayuda unidireccional no existe.
Ya hace años que estoy estrechamente vinculado a Payasos Sin Fronteras porque creo que las cosas más grandes son las pequeñas e intangibles. Rodeado de voluntarios me siento un poco mercenario pero mitigo mi absurdo complejo de culpa entregándome en cuerpo y alma a su causa, causa sencilla pero gigantesca; expandir la risa por el mundo y acercarla a aquella gente que más la necesita.
Actualmente, tengo el honor de ser coordinador de proyectos de esta entidad y de luchar día a día para hacer posible que las risas de payasos, payasas, niños y niñas de todo el mundo se entrelacen. Soy una nariz más en un equipo fenomenal y mi objetivo es hacer de médium, explicar lo que nuestros artistas sueñan y sienten, explicar también nuestras emociones y reflexiones, transmitir lo que los espectadores de todo el mundo viven en cuanto se ríen.