Ha pasado ya un poco más de un mes desde que un violento terremoto asoló Haití y las consecuencias siguen siendo difíciles de valorar. La comunidad internacional ha reaccionado como es habitual en estos casos, combinando algunas porciones de corazón con otras de mezquindad y oportunismo. Ha habido todo tipo de expresiones, desde la empatía y la proximidad para con los damnificados hasta muestras de crueldad determinista y racista difíciles de comprender. Operativamente la reacción de las agencias internacionales ha sido como suele serlo, muchos fondos y muchas dificultades para aplicarlos de una forma eficaz, mayor voluntad de la sociedad en términos numéricos que capacidad operativa de la misma para aplicar la voluntad y transformarla en realidad. Muchos hemos tenido que reconocer, aunque no nos guste, que en el planeta Tierra sólo existe una maquinaria con capacidad logística para atender a una situación así; el ejército de EEUU. Lo cual (no nos confundamos) no significa ni que eso deba ser así ni que esa capacidad supuesta se traduzca en acciones importantes desde un punto de vista operativo. Lo que parece cierto es que la humanidad sigue sin alcanzar una suficiente coordinación para responder a problemas de este tipo de una forma satisfactoria, no hay interés, sigue siendo más prioritario rescatar a entidades financieras por ejemplo. Leer más

Nampula 2009

Hace tiempo que en alguno de mis posts hablaba sobre los problemas de acercamiento norte-sur que plantea la cooperación internacional, y a colación del proyecto que estamos realizando en Mozambique desde hace años, y que consiste en apoyar a los colectivos de artistas mozambiqueños de la Asociaçao Cultural Casa Velha en Maputo y Nampula para que sus actividades de sensibilización tengan cada vez más impacto y para que su tejido asociativo se consolide, se me ocurren unas cuantas reflexiones. Leer más

Mover una bola de colores con los ojos es algo poco común. Hay que mover las pupilas en la dirección hacia la que se desea que la bola vaya. Precisa ejercicio y dedicación, y por lo común un buen maestro o maestra en este caso. Esta capacidad y otras de una peculiaridad similar, pertenecientes en parte al mundo imaginario, y en gran parte al real, fueron las que Claudio, Cristina, Maika, Mireia y Stefano, artistas de Kamchatka, enseñaban a las voluntarias de UNHCR iraquíes refugiadas en Siria ("outreach").  El disfrute con los colores, un carácter divertido en un adulto, el desarrollo de la imaginación... son cosas que en Irak no son muy comunes, y que ellas valoraron como material precioso y trascendente. Dos años después de la visita que Consuelo y yo hicimos a Siria para atender a las peticiones que Cova nos formuló desde UNHCR volvemos a Damasco, y comprobamos el alcance del Leer más

Entrar en la Franja de Gaza ya hace años que se ha convertido en una lotería caprichosa, cuyo bombo mueve la Administración israelí de turno de forma aleatoria, o al menos esta es la sensación que tenemos nosotros observando los hechos. Este verano, una vez mas, se llevan a cabo los juegos de verano en Gaza y UNRWA (la agencia de la ONU para los refugiados palestinos) solicita la realización de actividades dirigidas a distraer a los niños y niñas de este territorio. Este verano es más especial que otros debido a la terrible tragedia que vivió la población palestina durante el invierno de 2008-2009 cuando fue atacada por el Ejército israelí de forma salvaje. Nuestra ayuda, a veces cuestionada por algunos seres gélidos, que todo lo miden materialmente, tenía este año más lógica que nunca. Niños y niñas esperaban con impaciencia la aparición de los payasos y payasas en Gaza; un momento de alegría para diluir la acumulación de amargura y terror.

No ha sido posible debido a que la Administración de Israel primero nos exigía un número de registro como organización israelí que nunca nos ha pedido anteriormente. Días antes habíamos actuado para niños y niñas israelís afectados por el conflicto y principalmente por el lanzamiento indiscriminado de cohetes Qasam por parte de Hamas y, en ese caso, tuvimos la suerte de que no nos pidieran el dichoso numerito.

Es el único regusto positivo de tener amigos en los kibutz y moshavin de allí, el de recordar la sonrisa de los niños y niñas israelís, el saber que más allá de la política sectaria y fanática existe y funciona la política de relación entre personas. Claro que no podemos evitar que nos quede la tristeza profunda de no haber podido llegar a los pequeños del otro lado. La última explicación, peregrina por supuesto, que da el Gobierno israelí para impedirnos entrar en la Franja es la de que nuestra ayuda humanitaria no es de emergencia.

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Kibati IINo digo nada nuevo si digo que Kivu es un lugar invisible en el mundo, que sólo destacaba hace unas semanas debido a que algún columnista empeñado en minimizar la salvajada de Gaza hacía mención al drama de la RD de Congo, increpando a quienes en su momento se manifestaron contra los ataques a la población palestina y urgiéndoles a que hicieran lo propio ante esta catástrofe o la de Darfur.

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Nuestros artistas han tenido que suspender su gira de espectáculos dirigida a niños y niñas en los campos de refugiados palestinos del Líbano. Las muertes ocasionadas por el estado israelí en la Franja de Gaza están conmocionando a las comunidades palestinas, y generan una situación de dolor profundo. Como es lógico nuestro trabajo no surte el efecto deseado en momentos tan ominosos. Es tiempo de quedarse quietos, tristes y reflexionar. ¿Protestar? Si, quizá también, o al menos mostrar nuestra tristeza ante tanta imbecilidad y salvajismo, pero sobretodo reflexionar, porque a fin de cuentas todos somos la misma gente. Leer más

Hace un año me encontraba cabizbajo y triste ante las ruinas del campo de refugiados palestinos de Nahr el Bared. Algunas partes del campo habían quedado totalmente arrasadas y sus estructuras fantasmagóricas me recordaban el significado de la violencia extrema: la guerra. Las hipótesis que me explicaban algunos libaneses eran tan descabelladas como la realidad que contemplaba, o al menos me lo parecían, y por eso ni las cuento. Las acciones terroristas de radicales de una organización extremista atrincherada en el campo llamada Fatah al Islam, habían sido la causa de la reacción furibunda del ejército libanés. Leer más

Hace ya algún tiempo en alguno de los posts relacionados con nuestras actividades en Palestina una lectora nos había criticado por no regalar nuestro trabajo a la población israelí. Recientemente hemos podido restañar esta herida y demostrar que nuestra alegría está dirigida a todos los niños y niñas que sufren las consecuencias de los conflictos de los adultos, independientemente de cual sea el lado de la frontera en el que hayan nacido.

 Por lo común los conflictos potencian la ceguera en los bandos enfrentados de modo que las gentes se radicalizan y justifican los crímenes cometidos por sus fuerzas brutas. Ignoran o criminalizan al vecino de una forma asombrosa. Cada sociedad tiene a su porcentaje de delincuentes vocacionales despiadados que gozan avivando el fuego de la confrontación. Son una minoría pero sus actos abominables sacuden con fuerza a los tejidos civiles de tal modo que siempre es complicado encontrar un camino hacia el final del conflicto.

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Pere BigasOigo el clarinete de Luismi por teléfono y se me pone la piel de gallina. Allí están nuestros payasos increíbles. Y es que en una localidad cercana a Lipjan hacía años que niños serbios y albaneses no compartían nada, hasta hace 24 horas, momento en el cual un grupo de payasos los ha aglutinado para que fundan sus risas.
No sabré decirlo con las palabras exactas, pero Joan Maragall decía que siempre prefería las palabras a los actos, porque las palabras permiten una mayor libertad y por lo tanto facilitan el acto poético, sin embargo humildemente yo creo (y le tengo un respeto enorme al poeta) que no es exacto, porque los payasos consiguen trasladar la poesía a la acción con unos resultados maravillosos, que ninguna agrupación de palabras conseguiría jamás. Leer más

Hace unos meses, creo que a finales del año pasado, algunas voces empezaron a anunciar el inminente retorno del grueso de iraquís refugiados en Siria a Irak. Paralelamente, se producía un refuerzo importante en el contingente militar estadounidense y un cese de actividad relevante por parte de las milicias de Moqtada al-Sadr. En aquel momento los retornos se produjeron no por el alcance de la estabilidad definitiva y la calma en Irak, sino debido a la vuelta de algunos iraquís cuya extrema precariedad les impedía asentarse en Siria al tiempo que aceptaban una pequeña retribución económica por intentar volver a sus casas sin verdaderas garantías, como de hecho se ha podido comprobar. Leer más
Dentro de un par de días salen nuestros payasos burgaleses Javier Rey y Javier Ariza de Teatro La Sonrisa a Kosovo-Kosova. El sueño de estos payasos sin fronteras incondicionales y curtidos en cien mil carcajadas es el de hacer reír a todos los niños y niñas de las diferentes localidades de este territorio; albaneses, serbios, gitanos, bosnios, turcos... En realidad, intentamos apoyar a aquellos niños y niñas que viven la anomalía de la segregación étnica. Al norte de Mitrovica encontramos a albaneses aislados, al sur de Mitrovica encontramos a serbios en la misma situación, así como núcleos de población de diversas etnias que también sufren la tensión entre comunidades. Leer más

Camión. Cerca del barrio de Madjedje, en Nampula (Mozambique), se encuentra frecuentemente aparcado en una plazoleta un camión IFA, sin caja, que por lo visto es aprovechado por alguien para comercializar leña.

Cada día, mientras me acercaba a la sala de ensayo de los payasos de Casa Velha emplazada en aquellos andurriales y contemplaba aquel vehículo originario de la Alemania del Este, reflexionaba sobre el enorme cambio que había vivido aquel país y, de paso, caía en la cuenta de que era el mundo el que había cambiado de forma sorprendente con la caída del muro, con la perestroika, la glasnost, el fin de la historia de Fukuyama (quiero decir de la suya) y todo ese vórtice insaciable de hechos y deshechos. Todo ese huracán de realidades y ficciones catequéticas que hemos visto deshacerse y recomponerse truculentamente en 30 años.

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Cuando estuve en Cisjordania volví a mi casa perplejo, sin poder entender aquel mundo en el cual gente idéntica vivía en la ficción de dos Estados distintos, de dos religiones enfrentadas. Uno poderoso, humillando y aplastando al otro, sometido. Una red de carreteras para cada pueblo, vehículos que pueden circular en zonas delimitadas y otros que no, matrículas distintas, controles militares en todas partes, el agua dividida, gente viviendo encerrada en asentamientos fortificados. Una estructura mezquina pensada a favor del poderoso.

Volví empachado de una violencia omnipresente, cotidiana y familiar. En cualquier acto o cosa se había instalado la ignominia. De regreso a Europa todo volvió a la normalidad (a la nuestra), aunque no pasó inadvertida para mí la cuestión de que ante los hechos infames que se producen en Palestina cada minuto las posturas europeas tenían una gran carga de contradicción, estulticia e hipocresía.

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Cris y Claudio hicieron un trabajo maravilloso en Douma -- Damasco, con los artistas iraquíes, con los trabajadores sociales y con las niñas refugiadas y niños refugiados procedentes del desastre humano de Irak. Cuando volvían les pedí que me explicaran sensaciones, flases, porque nuestra actividad se fundamenta en las emociones, en esa comunicación que intento en vano  reflejar por escrito de vez en cuando.

Aún me emociono cuando leo los diarios de Claudio y de Cris, porqué pienso que hemos conseguido "suministrar" un poquito de felicidad a gente que ahora mismo está inmersa en el sufrimiento por su situación presente y por los horrores del pasado. Al margen de las experiencias en el trabajo concreto me sorprenden con unas cuantas anécdotas tangenciales.

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Una necesidad inherente a cualquier actividad humanitaria o de cooperación para el desarrollo, y casi me atrevería a decir que a cualquier actividad humana, es la de medir los resultados de las acciones que se llevan a cabo. Para ello, se han diseñado todo tipo de herramientas de gran precisión en las que por ejemplo tenemos matrices de planificación que supuestamente posibilitan, siempre y cuando haya interés, saber el grado de éxito de un proyecto determinado.

A nuestra organización, que sencillamente propugna difundir la risa y regalarla a  niñas y niños que por las circunstancias que sea experimentan mayor sufrimiento, partiendo del supuesto de que la risa beneficia sicológicamente al 'sapiens sapiens' actual, nos ha costado encontrar indicadores y fuentes de verificación que demuestren el impacto de la risa. Finalmente, Claret Papiol, uno de los analistas mas brillantes del fenómeno de la risa encontró la fórmula del fenómeno, hecho que podría ayudarnos a hallar indicadores perfectos.

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