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<?xml-stylesheet type="text/xsl" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/utility/FeedStylesheets/atom.xsl" media="screen"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xml:lang="es-ES"><title type="html">Lo nuestro es de risa</title><subtitle type="html">Carles Requena desde Barcelona</subtitle><id>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/atom.aspx</id><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/default.aspx" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/atom.aspx" /><generator uri="http://communityserver.org" version="2.1.61019.2">Community Server</generator><updated>2007-11-19T19:32:00Z</updated><entry><title>Disertaciones alrededor de un cami&#243;n del lejano Este</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2008/04/17/disertaciones-alrededor-de-un-cami-n-del-lejano-este.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2008/04/17/disertaciones-alrededor-de-un-cami-n-del-lejano-este.aspx</id><published>2008-04-17T09:46:00Z</published><updated>2008-04-17T09:46:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/picture11883.aspx" target=_blank&gt;&lt;/A&gt;&lt;IMG title="Camión. " style="WIDTH:350px;HEIGHT:200px;" height=200 alt="Camión. " hspace=10 src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/images/11883/original.aspx" width=350 align=left&gt;Cerca del barrio de Madjedje, en Nampula (Mozambique), se encuentra frecuentemente aparcado en una plazoleta un camión IFA, sin caja, que por lo visto es aprovechado por alguien para comercializar leña.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Cada día, mientras me acercaba a la sala de ensayo de los payasos de Casa Velha emplazada en aquellos andurriales y contemplaba aquel vehículo originario de la Alemania del Este, reflexionaba sobre el enorme cambio que había vivido aquel país y, de paso, caía en la cuenta de que era el mundo el que había cambiado de forma sorprendente con la caída del muro, con la perestroika, la glasnost, el fin de la historia de Fukuyama (quiero decir de la suya) y todo ese vórtice insaciable de hechos y deshechos. Todo ese huracán de realidades y ficciones catequéticas que hemos visto deshacerse y recomponerse truculentamente en 30 años.&lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;Aquel animal mítico metálico que funcionaba con fluidos aceitosos y malolientes, apenas aguantaría allí unos años más viendo cómo se acercaba su extinción. Sentí pena. La extinción de los IFAs, de unos camiones que en mi imaginario resultaban ideales para transportar pescado seco por los interiores de Mozambique o Angola se me antojaba una cosa injusta. ¡Qué lástima! Hasta podría ser un buen vehículo para transportar a una compañía de payasos en una gira incierta por África.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;BR&gt;Hace poco, mientras los artistas de Casa Velha de Maputo lanzaban su producción local orientada a dar respuesta a acciones diversas de sensibilización, recibí un correo electrónico de Daniel en el que me preguntaba por el estado de mi IFA espiritual, usando la metáfora con la que habíamos establecido un código de desenfado para desbloquear las dificultades de comunicación inherentes a las relaciones ultramarítimas.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Daniel se quejaba de mi demora en responder a determinadas dudas y usaba la IFA como sinónimo del proyecto y de la dudosa formalidad del rostro pálido que en sus visitas había actuado con gran protocolo y que ahora fallaba (es decir; yo mismo). "¿Qué pasó con la IFA? ¿Se quebró en un bache? ¿Dónde está el "peixe seco" pactado?" Resolvimos aquellos problemas con unas grandes dosis de buen humor, pero, sobretodo, gracias a las geniales actrices Anna y&amp;nbsp; Ariadna, que entusiasmaron con su formación de clown a Daniel y a todos los artistas de Casa Velha de Maputo, de tal modo que puedo decir que el resultado fue un éxito sin ningún remordimiento ni necesidad de modestia organizativa. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;BR&gt;Y lo conseguimos trabajando con proximidad y de tu a tu, salvando la posición por defecto que genera el hecho de que seamos los rostros pálidos los que insuflamos el dinero. Una posición que a mí siempre se me hace incómoda, porque bloquea canales de comunicación más espontáneos y frescos. El dinero lo enreda todo e impide que brote la franqueza. Sin embargo, difícilmente podemos evitar que no sea el instrumento esencial de comunicación entre Norte y Sur. Los ricos nos hemos acostumbrado a "solucionarlo" todo con este fluido y ahora nos vemos atrapados en él. En muchas ocasiones, me he preguntado quien sería yo en un lugar como aquel con los bolsillos vueltos del revés, probablemente una carga, alguien a quien hay que enseñar a sobrevivir.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;BR&gt;En cualquier caso, conseguimos equilibrar las posiciones entre Casa Velha y nosotros de una forma muy natural y auténtica (eso creo). Un día le comentaba a Daniel de forma muy confidencial: "Creo que los blancos os hemos fallado y engañado, y en cierto modo seguimos haciéndolo, nuestro mundo es una farsa inaguantable. Fíjate ahora todos nuestros brujos economistas, ninguno sabe cómo explicar porqué todo va mal. Son mejores vuestros hechiceros de la lluvia". Nos quedamos unos segundos en silencio pensativos y al cabo de este intervalo de tiempo Daniel dijo: "No estoy seguro de lo que dices, en realidad creo que somos todos los que nos engañamos". Por un lado, sentí como si me hubieran absuelto, pero por&amp;nbsp;otro de repente sentí que el problema era más grave y generalizado. Ese sentimiento, esa especie de culpa, de venir de un mundo dominante se difuminaba y tal vez eso sucedía porqué nuestra civilización occidental ya ha conseguido incluso que todo comience a ser demasiado parecido, principalmente los valores que mueven a la gente en cualquier parte del mundo. Ya no me quedaba ni la posibilidad de volverme africano para huir de la sombra civilizadora de mi mundo, un mundo que cada vez es más grande y más claustrofóbico al mismo tiempo. &lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/aggbug.aspx?PostID=11882" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>carles@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/members/carles%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Mozambique" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Mozambique/default.aspx" /><category term="Nampula" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Nampula/default.aspx" /><category term="Payasos Sin Fronteras" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Payasos+Sin+Fronteras/default.aspx" /><category term="&amp;#193;frica" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/_26002300_193_3B00_frica/default.aspx" /><category term="Casa Velha" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Casa+Velha/default.aspx" /><category term="IFA" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/IFA/default.aspx" /><category term="peixe seco" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/peixe+seco/default.aspx" /></entry><entry><title>La risa del soldado</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2008/02/27/la-risa-del-soldado.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2008/02/27/la-risa-del-soldado.aspx</id><published>2008-02-27T08:37:00Z</published><updated>2008-02-27T08:37:00Z</updated><content type="html">&lt;a href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/picture8717.aspx" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/images/8717/425x286.aspx" align="left" border="0" height="189" hspace="10" width="282"&gt;&lt;/a&gt;Cuando estuve en Cisjordania volví a mi casa perplejo, sin poder entender aquel mundo en el cual gente idéntica vivía en la ficción de dos Estados distintos, de dos religiones enfrentadas. Uno poderoso, humillando y aplastando al otro, sometido. Una red de carreteras para cada pueblo, vehículos que pueden circular en zonas delimitadas y otros que no, matrículas distintas, controles militares en todas partes, el agua dividida, gente viviendo encerrada en asentamientos fortificados. Una estructura mezquina pensada a favor del poderoso. 
&lt;p&gt;Volví empachado de una violencia omnipresente, cotidiana y familiar. En cualquier acto o cosa se había instalado la ignominia. De regreso a&amp;nbsp;Europa todo volvió a la normalidad (a la nuestra), aunque no pasó inadvertida para mí la cuestión de que ante los hechos infames que se producen en Palestina cada minuto las posturas europeas tenían una gran carga de contradicción, estulticia e hipocresía. &lt;/p&gt;@MORE@ 
&lt;p&gt;Un tiempo después aparecieron unas imágenes que provocaron mutaciones en mi estado anímico: una foto de Kim Manresa en la que el payaso Luismi actúa para un público muy especial y las imágenes del &lt;i&gt;Diario de guerra de un payaso&lt;/i&gt; de Mikio, dónde ese público vuelve a protagonizar la escena. Solazándome en ellas alivié la amargura y la desesperación que se habían instalado en mi. Hoy, aún sigo aturdido pero sé que detrás de las risas que veo puede estar la respuesta y probablemente la salvación.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando empecé a ver el documental de Mikio (inédito en estos momentos) lo hice predispuesto a ver una vez más sonrisas de niños mezcladas y justificadas en el repulsivo caldo del conflicto arabe-israelí. No hay nada tan maravilloso como activar la risa de una niña o de un niño en una zona azotada por las trifulcas de los adultos. Esperaba con un vivo interés visionar la parte de Gaza, la parte más caliente en aquellos momentos y en la&amp;nbsp;que Hamas acababa de ganar las elecciones. Tenía ganas de comprobar mediante imágenes cómo habíamos resuelto tantas incógnitas logísticas y de seguridad, y cual había sido el resultado en risas. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De repente, como un autómata, empecé a rebobinar una escena repetidas veces. Era una escena que se producía en el acceso fronterizo a Gaza en la que unos militares israelíes se divertían con los números de magia de nuestros artistas. "No hay nada como la risa de un niño" me repetía para mis adentros, y luego pensé que quizá no era cierto del todo, porque también es incomparable la risa alegre, tierna e infantil de un o una soldado. Nos permite redescubrir su humanidad, soñar que tal vez algún día dejará de serlo, adivinar la solución al conflicto. Salvando las distancias, en muchos sentidos me recordaba algo al contraste provocado por Kubrick al final de &lt;i&gt;Senderos de Gloria&lt;/i&gt;. No hay cosa más tremenda que constatar nuestro error viendo al soldado llorar o reír con ternura.&amp;nbsp; &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Antes, ya había visto la impresionante foto de Luismi en la que en un &lt;i&gt;check-point&lt;/i&gt; actúa para los soldados y arranca francas sonrisas (podéis verla en este post). Es una formidable Gioconda de la cara del mundo humano que nunca termino de contemplar, a la que me acerco, de la que me alejo, intentando descifrar. Nunca lo consigo y me quedo con la duda ¿Ríe? ¿Pero y el fusil? ¿Realmente son sonrisas? ¿O son un esbozo? ¿Son un engaño? ¿Son una trampa? ¿O son la expresión habitual de la humanidad? ¿Esa mezcla de maravilla y horror? ¿Somos los soldados niños y por eso nos engañan tan fácilmente?&lt;/p&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/aggbug.aspx?PostID=8716" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>carles@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/members/carles%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Payasos Sin Fronteras" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Payasos+Sin+Fronteras/default.aspx" /><category term="re&amp;#237;r" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/re_26002300_237_3B00_r/default.aspx" /><category term="ayuda humanitaria" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/ayuda+humanitaria/default.aspx" /><category term="Kim Manresa" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Kim+Manresa/default.aspx" /><category term="Mikio" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Mikio/default.aspx" /><category term="Gaza" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Gaza/default.aspx" /><category term="Palestina" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Palestina/default.aspx" /><category term="militares" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/militares/default.aspx" /><category term="Luismi" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Luismi/default.aspx" /><category term="Cisjordania" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Cisjordania/default.aspx" /></entry><entry><title>Peque&#241;os trocitos de felicidad</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2008/02/26/peque-os-trocitos-de-felicidad.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2008/02/26/peque-os-trocitos-de-felicidad.aspx</id><published>2008-02-26T10:20:00Z</published><updated>2008-02-26T10:20:00Z</updated><content type="html">&lt;a href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/images/8665/original.aspx" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/images/8665/349x232.aspx" align="left" border="0" height="192" hspace="10" width="289"&gt;&lt;/a&gt;Cris y Claudio hicieron un trabajo maravilloso en Douma -- Damasco, con los artistas iraquíes, con los trabajadores sociales y con las niñas refugiadas y niños refugiados procedentes del desastre humano de Irak. Cuando volvían les pedí que me explicaran sensaciones, flases, porque nuestra actividad se fundamenta en las emociones, en esa comunicación que intento en vano&amp;nbsp; reflejar por escrito de vez en cuando. 
&lt;p&gt;Aún me emociono cuando leo los diarios de Claudio y de Cris, porqué pienso que hemos conseguido "suministrar" un poquito de felicidad a gente que ahora mismo está inmersa en el sufrimiento por su situación presente y por los horrores del pasado. Al margen de las experiencias en el trabajo concreto me sorprenden con unas cuantas anécdotas tangenciales. &lt;/p&gt;@MORE@ 
&lt;p&gt;&amp;nbsp;"...&lt;i&gt;por la mañana vamos al zoco a buscar cositas que necesitamos para el show y una de las niñas que estaban en Douma el miércoles pasado, nos ha reconocido y desborda felicidad a raudales, no se lo puede creer...llegan sus tres hermanos, sus padres y creo que tres o cuatros tíos, y todos riendo y sorprendidos de vernos allí. Sacan la cámara para hacer fotos de todos juntos...así que nosotros sacamos las narices que ya siempre llevamos en los bolsillos y las ponemos a los niños...varias fotos, risas, besos y abrazos y se van saludándonos. El tío de la parada del zoco no se puede creer lo que acaba de pasar, nos mira, se pone las manos en el corazón y empieza a sonreírnos y sigue diciendo --shukran, thank you-..."&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;i&gt;"...chico de 25 años a quien han matado a su padre en Irak y que también acaba de separarse de su mujer; me dice: "nunca he podido soportar a los clowns y estas cosas de mierda". Hoy, sin embargo,&amp;nbsp;se ha reído y&amp;nbsp;lo agradece porque siempre está triste... le he cantado "Cumpleaños Feliz" y le he regalado una nariz y se ha quedado sorprendido, le he dado un abrazo y él, mirando a sus amigos y viendo que todos estaban emocionados, con una sonrisa me ha abrazado también..."&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;i&gt;"... niña sobre el puente cercano a Correos vendiendo dulces, es de noche y hace mucho frío, le regalamos un globo lila en forma de perrito, le cambia la cara, no entiende como puede ser que hayan globos en medio de esos pasos en los cuales todo el mundo va muy deprisa y&amp;nbsp;en los cuales ella es casi invisible. Nos mira, sonreímos y se le abren los ojos, nos vamos y sigue mirándonos como si fuera un sueño, con su perrito en la mano."&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;i&gt;"... estamos en un centro donde están los niños que han sufrido algún gran trauma, violación o han presenciado el asesinato de algún miembro de la familia. Hacemos el show y al final un poco de globoflexia. Una niña muy alterada consigue un globo y nadie se lo puede tocar. Sólo estaba concentrada en su globo y parecía que cualquier presencia cercana era una amenaza a su nueva propiedad. Yo la observaba, sonaba música, ignorando su globo y siguiendo un impulso la agarré en brazos, la abracé y bailamos juntas. Ella me miraba con cara de sorprendida, ya no se acordaba de su globo ni de las amenazas que sentía, la sensación era muy especial, se sentía muy bien, no se como explicarlo, luego corrió a las amigas a explicarles la experiencia. Se acercaban y me miraban, las acariciaba y sonreían mirándose entre ellas."&amp;nbsp;&lt;/i&gt; &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;¿Son Payasos Sin Fronteras 24 horas al día?&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Foto: Pere Masramón&lt;br&gt;&amp;nbsp; &lt;/p&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/aggbug.aspx?PostID=8666" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>carles@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/members/carles%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="clowns" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/clowns/default.aspx" /><category term="Payasos Sin Fronteras" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Payasos+Sin+Fronteras/default.aspx" /><category term="re&amp;#237;r" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/re_26002300_237_3B00_r/default.aspx" /><category term="ayuda humanitaria" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/ayuda+humanitaria/default.aspx" /><category term="autoestima" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/autoestima/default.aspx" /><category term="v&amp;#237;ctimas" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/v_26002300_237_3B00_ctimas/default.aspx" /><category term="Siria" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Siria/default.aspx" /><category term="Kamchatka" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Kamchatka/default.aspx" /><category term="refugiados" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/refugiados/default.aspx" /><category term="Pere Masram&amp;#243;n" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Pere+Masram_26002300_243_3B00_n/default.aspx" /><category term="Damasco" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Damasco/default.aspx" /><category term="nariz" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/nariz/default.aspx" /><category term="globoflexia" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/globoflexia/default.aspx" /></entry><entry><title>El “ris&#243;metro” o indicadores de la risa</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2008/02/14/el-ris-metro-o-indicadores-de-la-risa.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2008/02/14/el-ris-metro-o-indicadores-de-la-risa.aspx</id><published>2008-02-14T12:08:00Z</published><updated>2008-02-14T12:08:00Z</updated><content type="html">&lt;a href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/picture7923.aspx" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/images/7923/530x354.aspx" align="left" border="0" height="157" hspace="10" width="236"&gt;&lt;/a&gt;Una necesidad inherente a cualquier actividad humanitaria o de cooperación para el desarrollo, y casi me atrevería a decir que a cualquier actividad humana, es la de medir los resultados de las acciones que se llevan a cabo. Para ello, se han diseñado todo tipo de herramientas de gran precisión en las que por ejemplo tenemos matrices de planificación que supuestamente posibilitan, siempre y cuando haya interés, saber el grado de éxito de un proyecto determinado. 
&lt;p&gt;A nuestra organización, que sencillamente propugna difundir la risa y regalarla a &amp;nbsp;niñas y niños que por las circunstancias que sea experimentan mayor sufrimiento, partiendo del supuesto de que la risa beneficia sicológicamente al 'sapiens sapiens' actual, nos ha costado encontrar indicadores y fuentes de verificación que demuestren el impacto de la risa. Finalmente, Claret Papiol, uno de los analistas mas brillantes del fenómeno de la risa encontró la fórmula del fenómeno, hecho que podría ayudarnos a hallar indicadores perfectos.&lt;/p&gt;@MORE@ 
&lt;p&gt;Claret habla de una fórmula de tal precisión que "no deja ninguna posibilidad a la duda: si al aplicarla les da positivo ustedes ríanse. Si les da negativo, por mucha risa que les de algo, ustedes manténganse escépticos, y si su reacción no es la misma que la de su vecino, no le copien, quizá es él quien está equivocado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Reír = F . A . (C y E) + I&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es decir; &lt;u&gt;Reír es una falta de armonía entre causa y efecto más el factor imprevisible&lt;/u&gt;. El porqué de cada paso en esta fórmula y cómo hemos llegado a ella comprenderán que no lo publiquemos por razones de seguridad internacional ya que podría provocar una serie de explosiones de risa en cadena y afectar el sistema de equilibrio mundial, basado en el miedo y el dolor."&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Claret, posiblemente, ha descubierto la puerta que nos ayudará a encontrar financiación a partir de nuestro origen más claro y genuino, y en un volumen más relevante, para seguir haciendo reír a la infancia de diferentes partes del planeta (probablemente también a los financiadores mismos), aunque no deja de resultar paradójico que en determinados casos sea preciso dar determinadas explicaciones y elaborar métodos sofisticados para medir lo que resulta evidente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sea como sea, enfrentarse a determinados entes mitológicos suele ser una batalla perdida. Los humanos necesitamos medirlo todo, incluso medir la pertinencia de las mismas mediciones, aunque con frecuencia dependiendo del interés las mediciones sufren mutaciones o caen en la oscuridad del lado más improductivo de la archivística.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es de tal dimensión la paradoja que, por ejemplo, la especie humana inventó un método para contabilizar transacciones de forma rigurosa que originó las primeras escrituras cuneiformes. Hoy, la humanidad goza de una riqueza enorme en especialistas en contabilidad y economía, macro o micro. Sin embargo, en las contabilidades de nuestro mundo se perdió un detalle; inventariar desde un inicio el patrimonio existente en el planeta para poder comparar balances globales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Así pues, hoy en día, momento en el que la palabra crecimiento se ha convertido en un adminículo lingüístico tan imprescindible como los móviles (incluso en nuestras entidades sin ánimo de lucro crecer es obligatorio), todo crece excepto la riqueza patrimonial planetaria. Ante tal panorama a nosotros no nos queda otro remedio que, con o sin indicadores apropiados, seguir luchando por acrecentar la Risa Interior Bruta&amp;nbsp;allí donde vayamos. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/aggbug.aspx?PostID=7922" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>carles@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/members/carles%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Payasos Sin Fronteras" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Payasos+Sin+Fronteras/default.aspx" /><category term="re&amp;#237;r" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/re_26002300_237_3B00_r/default.aspx" /><category term="Evaluaci&amp;#243;n" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Evaluaci_26002300_243_3B00_n/default.aspx" /><category term="Indicadores" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Indicadores/default.aspx" /><category term="Claret Papiol" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Claret+Papiol/default.aspx" /></entry><entry><title>Las payasas y la comicidad femenina</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2008/01/21/las-payasas-y-la-comicidad-femenina.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2008/01/21/las-payasas-y-la-comicidad-femenina.aspx</id><published>2008-01-21T07:51:00Z</published><updated>2008-01-21T07:51:00Z</updated><content type="html">&lt;br&gt;&lt;a href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/picture5941.aspx" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/images/5941/original.aspx" align="left" border="0" height="222" hspace="10" width="298"&gt;&lt;/a&gt;El hecho de que el público vea a una mujer actuando de payasa ya produce un &lt;i&gt;shock&lt;/i&gt; importante. En determinados lugares del mundo puede resultar revelador, generar un estímulo mental,&amp;nbsp;originar preguntas quizá sin una respuesta inmediata pero con una carga de profundidad importante. &lt;b&gt;Inés de Asaco&lt;/b&gt; me explicaba que ella había vivido esta sensación en Pisco. La aparición de una payasa sorprendía a los espectadores, pero principalmente a las espectadoras. &lt;b&gt;Cristina &lt;/b&gt;de &lt;b&gt;Kamchatka&lt;/b&gt;, en Douma, cerca de Damasco, me contaba que las mujeres reían de una forma mucho más fresca y generosa cuando la veían a ella actuar. Entre las volutas de sorpresa y alegría se tejía una cierta complicidad entre mujeres.@MORE@ 
&lt;p&gt;&lt;b&gt;Enrica &lt;/b&gt;del &lt;b&gt;Trío La La La&lt;/b&gt; y &lt;b&gt;Nuria &lt;/b&gt;sufrieron bastante la diferencia de trato que los hombres brindan a las mujeres en Cisjordania pero se entregaron a la tarea universal y de especie desde la cual el payaso y la payasa exponen sus emociones desmontando estereotipos. El clown no es un actor que representa a un personaje, el clown es él mismo en situaciones extremas. Sin las payasas seríamos menos de la mitad de la humanidad, sólo expresaríamos las emociones del simbólico masculino y en resumen no seríamos nada o menos que nada. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por si fuera poco una de las grandes maravillas del payaso o de la payasa es que al actuar desde un mundo especial gozan de carta blanca para transgredir conceptos que socialmente se han acomodado en nuestras mentalidades. El payaso puede explorar su condición femenina y la payasa la masculina, sin que ello deba conducir al escándalo a nadie, a fin de cuentas actúa en el marco de un acuerdo colectivo que no es necesario formalizar pero que todo el mundo entiende, sus propuestas pueden ser recogidas en clave de reflexión, o pueden ser rechazadas como las extravagancias de un ser "loco".&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El último éxito lo lograron &lt;b&gt;Anna Montserrat&lt;/b&gt; y &lt;b&gt;Ariadna Planas&lt;/b&gt; en Mozambique. Nada menos que dos mujeres lideraron con una gran autoridad el proceso de apoyo en la dirección de su producción local a un grupo de artistas mozambiqueños integrado mayoritariamente por hombres. Es cierto que no es un país especialmente machista pero lo es, y no deja de ser doblemente pedagógico que las mujeres formen a hombres.&lt;/p&gt;En cada profesión y actividad la mujer tiene un papel revolucionario y restaurador, y si fuera cierto que el simbólico del amor es un buen antídoto ante el del poder, como las feministas de la diferencia afirman, podríamos llegar a la conclusión de que la payasa, al añadir una dosis especial de simbólico del amor a su pócima transgresora podría constituirse en una mensajera especialmente esperanzadora para los niños y las niñas del mundo. &lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/aggbug.aspx?PostID=5939" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>carles@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/members/carles%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="payasos africanos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/payasos+africanos/default.aspx" /><category term="clowns" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/clowns/default.aspx" /><category term="Mozambique" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Mozambique/default.aspx" /><category term="Payasos Sin Fronteras" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Payasos+Sin+Fronteras/default.aspx" /><category term="Asaco" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Asaco/default.aspx" /><category term="&amp;#193;frica" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/_26002300_193_3B00_frica/default.aspx" /><category term="Payasas" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Payasas/default.aspx" /><category term="Kamchatka" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Kamchatka/default.aspx" /><category term="Trio La La La" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Trio+La+La+La/default.aspx" /><category term="ni&amp;#241;os" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/ni_26002300_241_3B00_os/default.aspx" /><category term="ni&amp;#241;as" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/ni_26002300_241_3B00_as/default.aspx" /></entry><entry><title>Paz para L&#237;bano</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2007/12/27/paz-para-l-bano.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2007/12/27/paz-para-l-bano.aspx</id><published>2007-12-27T09:39:00Z</published><updated>2007-12-27T09:39:00Z</updated><content type="html">&lt;br&gt;&lt;a href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/picture5140.aspx" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/images/5140/545x480.aspx" align="left" border="0" height="234" hspace="10" width="266"&gt;&lt;/a&gt;Íbamos de camino al "Puente Lejano" y cerca de Arnheim nos paramos a contemplar un molino. Amin me preguntó si quería hacerme una foto con el molino detrás y acepté. Me senté en la barra del cuadro de la bicicleta con tanta mala fortuna que caí de espaldas y al final de mi trayecto hacia el suelo se me clavó el manillar en las costillas. El dolor era punzante pero Amin apostó por un extraño tipo de analgésico "Serás el primer cooperante que cae en un curso de preparación para primeras salidas. No te preocupes, te envolverán en la bandera de la organización". Empezamos a reírnos como locos y yo no sabía como soportar el dolor de la costilla fisurada en medio de tanta risa. Me acordaba de una ocasión en la que fui a visitar a un amigo recién operado y le hice reír tanto que provoqué que se le abriera la herida de la operación y que me echaran de la habitación.&lt;br&gt;@MORE@ 
&lt;p&gt;&lt;br&gt;Era el año 1991, y los acuerdos de Taif y la crisis del Golfo habían dado oxígeno a Líbano. Se abría una perspectiva de paz pero las heridas eran muy recientes. Amin me hablaba de un mundo terrible y difícil de imaginar; el de la guerra civil. Nos hicimos muy amigos. Nuestro sentido del humor era muy idéntico y yo me sentía mas próximo a él que al resto de compañeros ingleses, holandeses o estadounidenses que participaban en aquel curso logístico en Nimega. Meses mas tarde yo viajaba a Angola, un país que marcó mi vida, y nunca mas supe de él. Sólo ahora, hace muy poco, llegué a su tierra al otro extremo del mar que baña la mía cada día.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br&gt;Ahora abro los periódicos y veo que durante los últimos meses el Líbano es tristemente noticia debido a atentados terroristas desestabilizadores, y a la precaria situación que se deriva del desacuerdo entre las fuerzas políticas que gobiernan y las que están en la oposición. Curiosamente desde España resulta imposible entender un ápice de lo que sucede allí. Los medios de comunicación occidentales simplifican de un modo alarmante la situación del país y lo reducen todo a una cuita entre pro-sirios y pro-occidentales. Resulta que líderes que hace un año atrás eran pro-sirios ahora se han "transformado" en pro-occidentales repentinamente, y movimientos chiíes que no se parecen en nada al gobierno baazista y laico sirio son ahora pro-sirios. Fuerzas políticas apoyadas por estados integristas del Golfo resultan ser de una "occidentalidad" abracadabrante. Es difícil entender cual es el concepto que algunos tiene de lo pro-occidental a menos de que tenga alguna relación con algún asunto financiero de envergadura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br&gt;También parece ser escandaloso que potencias regionales se inmiscuyan en los haberes del Líbano, pero no parece serlo que las grandes potencias de siempre lo hagan de forma permanente e intensa. Se habla de mayorías sin ton ni son, y la democracia en el Líbano se interpreta como si fuera la de Idaho o la de Lorena. Nadie explica que constitución hay allí y sólo se hacen referencias tangenciales a un modelo de convivencia fundamentado en las comunidades religiosas que precisamente se heredó de la época colonial francesa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br&gt;La población del Líbano es víctima de una amoralidad organizada en círculos concéntricos como las olas que forman la intrusión de una piedra en un pequeño lago. Tomando prestado el análisis de Georges Corm, su política organizada alrededor del comunitarismo religioso clientelar esta excesivamente imbricada con los intereses regionales, que a su vez lo estan de forma aguda, ya sea en clave negativa o positiva, con las grandes potencias. Sus países vecinos (no se escapa ninguno) intervienen sistemáticamente (no sólo Siria), las grandes potencias lo utilizan como laboratorio regional, con la participación activa de las fuerzas políticas sectarias libanesas. Por si fuera poco desde los hechos de Nahr el Bahred terroristas internacionales de Fatah Al Islam participan en la dinámica del experimento geopolítico. Encaja aquello de "Éramos pocos y parió la abuela", aunque no hace gracia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br&gt;Como en otros países Payasos Sin Fronteras trabaja allí con jóvenes y niños potenciando la risa y las artes circenses a través de asociaciones locales. En este caso son payasos escandinavos los que lideran el proyecto. ellos son los que tienen una presencia y una experiencia mas sólidas en este pequeño país maltratado por una historia extremadamente compleja.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br&gt;Con Al Jana y el coordinador sueco, trabajamos ahora en el sentido de unir esfuerzos y contribuir al lanzamiento de una compañía de jóvenes palestinos que haga gira en el Líbano con una cierta capacidad autónoma. Pretendemos que ese payaso cosmopolita y sin patria, pero no por ello exento de sus particularidades locales, nos enseñe cada día a deconstruir y reconstruir infinitamente el payaso que todos los homo sapiens sapiens llevamos dentro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br&gt;Un sueño que como todos los sueños de mejora, de alegría, de paz que nutren la ilusión y la fuerza de trabajo de tantas asociaciones u organismos dedicados a la cooperación se ve amenazado por esta conjunción de hechos que se produce en el pequeño país de los cedros. Es una amenaza que además nos duele profundamente a quienes hemos podido establecer contacto directo con personas del país y comprobar que la gente allí está harta de sufrir las horribles inclemencias de un ecosistema político absolutamente ajeno a los intereses de la población.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br&gt;Evidentemente nuestra organización no se dedica al análisis geopolítico pero cuando has estado allí y recuerdas a personas con nombres propios, Adel, Mustafá, Hicham y a tantos otros con los que has entablado lazos de amistad, los cuales quizá te han enseñado con alegría a sus hijos recién nacidos o te han explicado sus proyectos con entusiasmo, no puedes huir de la maraña y preguntarte infinidad de veces el porque de los desatinos que se producen. La gente del Líbano tiene un futuro previsto, y es un futuro de paz y prosperidad en el que los políticos empiecen a pensar en el interés común de todos los libaneses, en el que los países vecinos interpreten lo regional en claves menos paranoicas o utilitaristas, y en el que las grandes potencias abandonen su discurso maniqueo, mezquino y reduccionista de lo que sucede en próximo oriente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br&gt;Parecerá egoísta decirlo pero será así como nosotros también tendremos nuestro futuro allí. Un futuro en el que la risa empiece a impregnar sin limitaciones a este maravilloso país y a su gente. Como los deseos de la inmensa mayoría de la población la risa que generemos juntos será para todos los niños y niñas de Líbano sin distinciones de ningún tipo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br&gt;¡Paz y risas para el Líbano!&lt;/p&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/aggbug.aspx?PostID=5165" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>carles@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/members/carles%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="espect&amp;#225;culo" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/espect_26002300_225_3B00_culo/default.aspx" /><category term="Payasos Sin Fronteras" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Payasos+Sin+Fronteras/default.aspx" /><category term="re&amp;#237;r" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/re_26002300_237_3B00_r/default.aspx" /><category term="L&amp;#237;bano" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/L_26002300_237_3B00_bano/default.aspx" /><category term="ni&amp;#241;os" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/ni_26002300_241_3B00_os/default.aspx" /><category term="ni&amp;#241;as" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/ni_26002300_241_3B00_as/default.aspx" /><category term="Nahr el Bared" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Nahr+el+Bared/default.aspx" /></entry><entry><title>Cuando el mundo tiembla</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2007/12/19/cuando-el-mundo-tiembla.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2007/12/19/cuando-el-mundo-tiembla.aspx</id><published>2007-12-19T16:38:00Z</published><updated>2007-12-19T16:38:00Z</updated><content type="html">&lt;br&gt;&lt;a href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/picture4960.aspx" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/images/4960/640x480.aspx" align="left" border="0" height="219" hspace="10" width="292"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br&gt;Denguito gritaba como un poseso &lt;b&gt;"no puedo, no puedo, tengo miedo, no puedo subir..."&lt;/b&gt; Y el resto de los Mortimers intentaban consolarlo a la vez que lograban convencerlo de que el miedo es una reacción humana muy común y hasta necesaria. Finalmente, Denguito hizo de tripas corazón y se subió al rulo. Los espectadores aplaudieron entusiasmados. Era una victoria colectiva contra el miedo a las réplicas que se producían después del sismo de agosto. 
&lt;p&gt;Esto sucedía en San Clemente, en Pisco. Tres semanas antes, en agosto del presente año, un terremoto había provocado la muerte a más de 500 personas en esta zona del Perú. Médicos Sin Fronteras, como en otras ocasiones y ante otras catástrofes, nos invitó a participar en la emergencia dentro del contexto de las actividades de apoyo psicológico a las víctimas del terremoto. Una vez superada la fase de rescate de víctimas, en la segunda mitad de la fase de apoyo en necesidades básicas aparecían los payasos e iniciaban una larga gira por toda la zona afectada.&lt;/p&gt;@MORE@ 
&lt;p&gt;Para la población afectada aquello fue un bálsamo y su agradecimiento fue enorme. A su vuelta, cuando hablé con los Mortimers y con Denguito los vi radiantes. Habían vuelto emocionados y muy felices. La población les había dispensado un cariño especial y los profesionales del ámbito humanitario habían notado mayor energía e ilusión en su trabajo al sentirse arropados por el optimismo y la felicidad de los payasos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En sus espectáculos Denguito y los Mortimers insertaban mensajes de tranquilidad a la población, reflexiones sobre el miedo, sobre la higiene, apoyaban la tarea de las agencias humanitarias mediante lo informal y lo cómico. Fue un refuerzo que funcionó estupendamente y que, además, estaba contenido en el ya de por si apreciado humor del payaso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El departamento de Ica es una zona muy deprimida. Denguito me decía que había lugares donde no se sabía decir si había pasado el terremoto o sencillamente era que aquello siempre había estado así. La población es muy humilde y llegamos a la conclusión de que ya que el terremoto estaba aún cerca valía la pena volver a regalarles unos cuantos miles de risas más, y así es como hace unos días estuvieron allí distribuyendo alegría otro grupo de payasos extremeños.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta vez fueron artistas de Asaco Producciones y de Funambulus, y logramos algo más increíble aún: trabajar con una compañía local excelente. Los payasos de Bola Roja y los de Pallasos Sin Fronteras (PSF) sembraron nuevamente de alegría la región. Además, tuvimos la oportunidad de interiorizar más aún las preocupaciones de la gente de esta zona de Perú, que hasta parece olvidada en un lugar tan cercano como Lima. La gente acogió a los artistas con muchísimo afecto y se maravilló de ver a Inés, una mujer payasa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/aggbug.aspx?PostID=4961" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>carles@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/members/carles%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="clowns" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/clowns/default.aspx" /><category term="Payasos Sin Fronteras" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Payasos+Sin+Fronteras/default.aspx" /><category term="ayuda humanitaria" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/ayuda+humanitaria/default.aspx" /><category term="Per&amp;#250;" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Per_26002300_250_3B00_/default.aspx" /><category term="Mortimers" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Mortimers/default.aspx" /><category term="Funambulus" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Funambulus/default.aspx" /><category term="Asaco" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Asaco/default.aspx" /><category term="Denguito" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Denguito/default.aspx" /><category term="Bola Roja" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Bola+Roja/default.aspx" /></entry><entry><title>Somos nosotros</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2007/12/11/somos-nosotros.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2007/12/11/somos-nosotros.aspx</id><published>2007-12-11T12:18:00Z</published><updated>2007-12-11T12:18:00Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;&lt;a href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/picture4745.aspx" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/images/4745/320x480.aspx" title="Damasco" alt="Damasco" align="left" border="0" hspace="10"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sentados Consuelo y yo en&amp;nbsp;la recepción del Centro de Registro de Douma, en la periferia de Damasco, y&amp;nbsp;mientras esperábamos a que nuestro contacto en ACNUR volviera, contemplábamos la entrada de grupos de iraquís que llegaban en oleadas a inscribirse y a obtener su estatus de refugiado. Una mujer totalmente vestida de negro, probablemente viuda y con cinco niños, entraba en aquel momento con la cara pálida y visiblemente agotada al centro. Había culminado un largo proceso de espera y angustia hasta llegar allí. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No hacía muchos días que en los alrededores se habían producido algunos tumultos. La presión social y económica ejercida por dos millones de personas llegadas desde Irak empezaba a notarse en forma de inflación y colapso en los servicios educativos, sociales y de salud. A pesar de pertenecer al llamado "eje del mal", Siria era el único país de la región que abría sus puertas desde hacia meses sin condiciones al éxodo iraquí provocado por la guerra originada a causa de ciertas "armas de destrucción masiva". Sin entrar en calificaciones sobre regímenes el gran peso del enorme flujo migratorio se lo llevaba Siria, y todo tiene un límite. Hacía unos días que el gobierno había decidido exigir visados a los refugiados y ello había producido un movimiento repentino que colapsaba las estructuras de ACNUR. @MORE@ &lt;br&gt;&lt;br&gt;Durante esos días, yo intentaba ver hasta que punto se podía poner en marcha algún tipo de colaboración con ACNUR en el contexto de la campaña de retorno a la escuela impulsada por esta agencia y por UNICEF a favor de los niños y niñas exiliados. Era lo que en nuestra jerigonza humanitaria venimos a llamar una misión exploratoria. Y allí estábamos, intentando analizar la situación, en un día en el que Rahman, Ali y Saif, los payasos iraquís de 'Happy Family', después de haber presentado su espectáculo de sensibilización en cerrado, hacían su primera función oficial en Douma.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El objetivo era sensibilizar a las familias iraquís de que era imperativo inscribir a los niños en las escuelas sirias, y lo más importante, comunicar que el Gobierno sirio no ponía ningún obstáculo y que ACNUR y UNICEF apoyaban a las familias necesitadas suministrando material escolar y facilitando el proceso de inscripción. El espectáculo actuaba como altavoz privilegiado, incluyendo escenas escolares, al tiempo que posibilitaba a los refugiados algo no menos trascendental: La Risa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se trata de espectáculos que son doblemente espectaculares. Son espectaculares si los ves como espectador y otra vez espectaculares si los contemplas como espectador de espectadores. Es el más difícil todavía pero, contra la opinión de algunos y a pesar de los traspiés, es casi imposible que los payasos fracasen. Iraquís, españoles, mozambiqueños, salvadoreños, colombianos, no importa, si son payasos establecen conexión con el público, porque su humor es inalámbrico, no necesita tendido lingüístico ni demasiadas adaptaciones locales, se acomoda a cualquier plataforma. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los adultos estaban sentados en los bancos esperando su turno para ser atendidos por un grupo de especialistas de ACNUR. De vez en cuando, alguien les llamaba por su número. Algunos reían y otros no, y el factor comunitario no se relacionaba con este suceso. "¿Tendrán más sentido del humor los sunís o los chiís?", bromeaba con Coco. Mujeres de negro con su 'hiyab' estallaban en carcajadas abiertamente y sin tapujos. No existía relación alguna entre sus confesiones y sus ansias de reír de lo universalmente risible.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo las estrellas eran los niños y las niñas. Una niña rubia con unos ciertos reflejos pelirrojos, que parecería celta pero es iraquí, no paraba de reír y de jugar con los payasos, que para mayor contraste y desmontaje del tópico cultural occidental son negros. Nos conmocionó ver a estos niños con semejante déficit de ilusión, recuperando metros cúbicos de risa urgentemente como si de una transfusión se tratara. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero el golpe de efecto lo provocó una "bicheja" sensacional que captaba la atención del público y rivalizaba con los payasos. Una futura payasita con un potencial tremendo, con un moñete muy divertido. No debía tener ni tres años. En aquel momento, Coco dijo "'¡Pero si es mi madre cuando era pequeña! ¡Te lo juro, ella era exactamente así!" Aquello empezaba a parecer la máquina del tiempo, volvíamos a Albacete en plena posguerra española a través de una niña iraquí que actuaba fenomenalmente en un centro de refugiados de Damasco. El mundo es una batidora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando me encuentro en situaciones así siempre pienso que somos nosotros. Somos nosotros los refugiados, somos nosotros los huérfanos, somos nosotros los muertos, somos nosotros. Siempre somos nosotros. ¿Cómo podríamos no intentar ayudarnos a nosotros mismos? La similitud en los rasgos nos suele aproximar más al drama de otros, aunque yo ya hace tiempo que me parezco a todo el mundo. &lt;/p&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/aggbug.aspx?PostID=4742" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>carles@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/members/carles%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="espect&amp;#225;culo" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/espect_26002300_225_3B00_culo/default.aspx" /><category term="clowns" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/clowns/default.aspx" /><category term="Payasos Sin Fronteras" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Payasos+Sin+Fronteras/default.aspx" /><category term="re&amp;#237;r" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/re_26002300_237_3B00_r/default.aspx" /><category term="ayuda humanitaria" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/ayuda+humanitaria/default.aspx" /><category term="Siria" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Siria/default.aspx" /><category term="refugiados" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/refugiados/default.aspx" /><category term="educaci&amp;#243;n" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/educaci_26002300_243_3B00_n/default.aspx" /><category term="Iraq" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Iraq/default.aspx" /><category term="eje del mal" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/eje+del+mal/default.aspx" /><category term="hiyab" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/hiyab/default.aspx" /><category term="Damasco" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Damasco/default.aspx" /></entry><entry><title>Desiertos totalmente desiertos</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2007/11/28/desiertos-totalmente-desiertos.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2007/11/28/desiertos-totalmente-desiertos.aspx</id><published>2007-11-28T11:10:00Z</published><updated>2007-11-28T11:10:00Z</updated><content type="html">&lt;br&gt;&lt;a href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/picture4395.aspx" target="_blank"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/picture4395.aspx" target="_blank"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/picture4395.aspx" target="_blank"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/picture4395.aspx" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/images/4395/450x326.aspx" title="Jóvenes del Sáhara" style="width:360px;height:280px;" alt="Jóvenes del Sáhara" align="left" border="0" height="293" hspace="10" width="392"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br&gt;Algo realmente triste y doloroso es contemplar la existencia de las diásporas y a sus víctimas. Trabajar con poblaciones en esta situación no sólo es complejo, también genera una inquietud profunda y una enorme perplejidad. Nuestra especie mantiene a agrupaciones humanas desterradas de forma crónica. Ni la comunidad internacional, ni los organismos de Naciones Unidas, ni los estados "abanderados" en la defensa de los derechos humanos, ni los implicados en los conflictos son capaces de tomarse en serio este tipo de tragedias. Si uno observa a las víctimas y cae en la cuenta de que son de la misma materia que los verdugos tiene que agarrarse a alguna parte para no perder pie. Si algun día triunfara el cosmopolitismo sincero nos despertaríamos preguntándonos la razón por la cual permanencen en ninguna parte tantos miles de personas. Nuestra especie genera divisiones y subdivisiones de si misma para justificar la depredación y el parasitismo, es una forma de auto-amputación arbitraria la que ejerce el poder humano en la Tierra. @MORE@ &lt;br&gt;&lt;br&gt;Jorge y Violeta, de &lt;b&gt;Viruta y Sudor&lt;/b&gt;, un dúo de clowns patagónicos, hace unos días que volvieron de Tinduf con sus Títeres de Paz después de una intensa gira en la que incorporaron talleres destinados a reforzar los recursos de las animadoras sociales. Nos cuentan que &lt;i&gt;"las caras y las miradas de los niños nos hacían olvidar por un momento el desierto y la situación de injusticia que nos rodeaba"&lt;/i&gt;. Quizá para los que entendemos lo humano de una forma concreta todo el mundo es una cosa imposible, pero Tinduf es uno de los lugares paradigmáticos en cuanto a imposibilidad de transitar hacia alguna parte de lo humano. No es ni uno de esos desiertos con dunas doradas, ni ese desierto que antiguamente podía ser camino hacia la libertad y el nomadismo, sólo es una parcela cercada política y miltarmente con un polvo muy fino que junto al viento erosiona la confianza en uno mismo. Allí parece que en balde los cooperantes buscamos depositar nuestro grano de arena, ese grano que acumulado con muchos otros tiene que posibilitar alguna recuperación en la torturada autoestima de este pueblo. Luego volvemos con nuestro raciocinio lleno de arena y con su ingeniería y sus engranajes atascados por el polvo. &lt;br&gt;&lt;br&gt;Como el palestino, el pueblo saharaui es conducido paulatinamente hacia el cansancio y la destrucción. De vez en cuando alguien hace un esfuerzo y señala hacia allí. De vez en cuando alguien recuerda que hay un asunto pendiente. Se arma un poco de ruido pero sólo un poco. Mientras el joven saharaui va olvidando ya casi su origen y tan sólo desea que su vida deje de estar reducida a un cosmos tan despiadadamente yermo. Son refugiados que yacen olvidados en La Luna, y a los que quizá no les falta de nada pero les falta de todo. Casi se puede aplicar aquel chiste cubano contra la desesperanza que cuenta de aquella tierra que "no hay desempleo pero nadie trabaja. Nadie trabaja pero todo el mundo tiene de todo. Todos tienen de todo, pero nadie tiene de nada". En realidad todo sigue siendo necesario para ellos, y la autoestima es imprescindible para una gente a la que se le niega su futuro, su posibilidad de soñar en serio, su derecho a formar parte de la humanidad. &lt;br&gt;&lt;br&gt;Allí donde vamos siempre nos espera lo incomprensible. En Colombia, en la exYugoslavia, en Costa de Marfil, en Sierra Leona, en Líbano... Nos enfrentamos a la parte mas terrible de nuestros impulsos humanos nariz en mano y frecuentemente volvemos con las mismas preguntas, pero creo que en casos como el saharaui o el palestino existe un componente irracional mucho mayor. La furia del enfrentamiento étnico, político, cultural, religioso que acaba en un destierro feroz y a la vez aceptado por toda la comunidad internacional no deja de ser abismalmente desesperanzador. ¿Qué podemos esperar de nosotros mismos si convivimos con estas barbaridades? &lt;br&gt;&lt;br&gt;Violeta y Jorge nos escriben desde ese desierto desertizado &lt;i&gt;"Cada día tiene lo suyo, a veces trae luz y armonía y otras oscuridad y confusión. Así es hoy, aunque el sol quema las pupilas y la arena arde bajo los pies, la realidad escapa a nuestros planes. O quizás somos nosotros que escapamos de la realidad haciendo planes que nada tienen que ver con ella en este intento de pigmeos jugando a ser gigantes."&lt;/i&gt; En este caso la incongruencia, la fuente de nuestra inspiración, no nos invita a reír y será probablemente porque como decía Kierkegaard "en la raíz de lo cómico, también de lo trágico, se encuentra la discrepancia, la contradicción entre la finidad y lo infinito, entre lo eterno y lo que deviene." En este caso esta discrepancia nos conduce a lo trágico.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Nuestros artistas pocas veces se preguntan si su trabajo sirve para algo porque siempre sirve para algo por pequeño que sea, y si sirve para reír sabemos que sirve de mucho, sin embargo en el caso de los refugiados saharauis la pregunta se me antoja mas terrible ¿De que sirve nada? ¡Cuan enorme es la mentira que no es posible ni advertir su presencia más que en los momentos en los que el polvo de nuestros desiertos nos ciega!&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/aggbug.aspx?PostID=4398" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>carles@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/members/carles%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Payasos Sin Fronteras" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Payasos+Sin+Fronteras/default.aspx" /><category term="arena" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/arena/default.aspx" /><category term="S&amp;#225;hara" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/S_26002300_225_3B00_hara/default.aspx" /><category term="autoestima" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/autoestima/default.aspx" /><category term="di&amp;#225;spora" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/di_26002300_225_3B00_spora/default.aspx" /><category term="futuro" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/futuro/default.aspx" /><category term="v&amp;#237;ctimas" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/v_26002300_237_3B00_ctimas/default.aspx" /><category term="refugiados" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/refugiados/default.aspx" /><category term="t&amp;#237;teres" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/t_26002300_237_3B00_teres/default.aspx" /><category term="Viruta y Sudor" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Viruta+y+Sudor/default.aspx" /></entry><entry><title>Rompamos una silla a favor de la causa</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2007/11/19/rompamos-una-silla-a-favor-de-la-causa.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2007/11/19/rompamos-una-silla-a-favor-de-la-causa.aspx</id><published>2007-11-19T19:55:00Z</published><updated>2007-11-19T19:55:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/picture4146.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Niños, en Kosovo. " alt="Niños, en Kosovo. " hspace=10 src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/images/4146/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;Hace años, cuando empezaba a vagabundear por el mundo de la ayuda humanitaria, recuerdo que éramos tan pragmáticos y tan mecanicistas, que dirigíamos todos nuestros esfuerzos a resolver (perdonad la hipérbole) los problemas de la gente en términos materiales. Medicamentos, alimentación, agua, techo, vacunas, asistencia médica, apoyo en formación, era lo imprescindible y casi suficiente. Existía poco espacio para las emociones o para los sentimientos, éramos como militantes dogmáticos para los cuales lo último que se podía aceptar es que hubiera la posibilidad de sentir compasión por nosotros mismos. Nuestras mentes no importaban, pero tampoco importaban demasiado las de los llamados 'beneficiarios'. Nuestro trabajo se fundamentaba en administrar con mano de hierro la ayuda que canalizábamos. Con mucho esfuerzo llegábamos a aquella frase tan obsoleta hoy en día que dice: &lt;STRONG&gt;“no les des peces, enséñales a pescar”&lt;/STRONG&gt;.@MORE@ &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Las vivencias, la experiencia y los resultados supuestamente tangibles que no acaban de serlo, hacen que cambies continuamente y no sepas hasta que punto lo seguirás haciendo. Llega un momento que piensas&amp;nbsp;que dar peces quizá no sea tan malo, o que explicar como pescas tú con respeto, tampoco, pero te entristece saber que hay vecinos tuyos que se dedican a robarles con esmero el río a 'tus beneficiarios'.&amp;nbsp; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Al cabo de años ejerciendo de técnico humanitario en el ámbito de la salud, aterricé en &lt;STRONG&gt;Payasos&lt;/STRONG&gt; y por aquel entonces creía que era una persona muy preparada para desempeñar las funciones inherentes a mi cargo. Tuvieron que pasar unos años para que me diera cuenta de lo diferentes que son las visiones y aplicaciones de cada tipo de 'sinfronterismo'. Tuve que entender que hay que estar dispuesto a aprender toda la vida, a ser dinámico, a ir y volver, a terminar y volver a empezar, a desandar caminos para ver donde perdimos el sendero que quizá lleve a alguna parte o a ninguna, en definitiva a reflexionar con humildad. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;En aquellos tiempos, la dificultad de entender cuál era el objetivo de una organización como la nuestra era aún mayor que ahora. Habíamos vivido muchas anécdotas. Recuerdo la del oficial de Naciones Unidas que en el 1999, en plena crisis de Kosovo, me insultaba en la oficina de Tirana a grito pelado diciéndome que &lt;STRONG&gt;“en Kosovo ya hay bastante circo y no necesitan más, no vengáis aquí a cachondearos de las Naciones Unidas y a gorrear vuelos de helicóptero para pasear”.&lt;/STRONG&gt; Después, cuando estuvimos en Kosovo, la verdad es que nos encontramos con un gigantesco gallinero humanitario y con un montón de organizaciones a las que el dinero les salía por las orejas, pero que no sabían ni cómo, ni dónde aplicarlo. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;STRONG&gt;Richard Hyde, Loco Brusca, Tortell Poltrona, Pepe Viyuela, Nanny Cogorno, Rumplestilskinny, Moshe Cohen, Marcelo&lt;/STRONG&gt; y muchos payasos más trabajaron en proyectos de apoyo psicológico en Gjakova (Dakovica), y aprovecharon su puesta en escena para sensibilizar a los niños y niñas sobre el peligro de las minas antipersonal o 'booby-traps', promocionando a su vez zonas seguras para sus actividades.&amp;nbsp; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Pero ante todo, lo más importante fue que hicimos reír a un montón de niños y niñas, de hombres y mujeres. Les permitimos redescubrir nuevamente una parte trascendental del ser humano muy positiva, que muchos de ellos, hundidos en la oscuridad de la guerra, de las ejecuciones extrajudiciales, de la tortura indiscriminada contra la población civil, de la persecución y de la marginación, habían perdido de vista.&amp;nbsp; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La guerra nos hunde en la oscuridad y destruye nuestra confianza en los demás, porque es un momento en que se desata lo peor de nosotros mismos, un momento en el que impera el crimen y la delincuencia, aunque lo haga bajo subterfugios legitimistas. La guerra se diferencia del crimen común en que los criminales recurren a causas grandilocuentes para asesinar a civiles indefensos. Yo no he tenido que soportar ninguna demasiado tiempo y siempre he tenido la alternativa de irme y volver a casa, pero si que he notado su abismo en mis entrañas, un abismo que consiste en llorar infinitamente hasta que se te acaban las lágrimas y después seguir llorando sin ellas, un precipicio en el que caes, tu alma revienta en el fondo y sigue cayendo.&amp;nbsp; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Es por eso que para nosotros, en Payasos, la risa inocente es redentora, porque en los momentos más negros, nos recuerda la otra parte que existe de nosotros mismos. La risa no pesa y es intangible, pero frecuentemente aquello más obvio es lo que más cuesta de aprender. Hace poco Pep Callau nos contaba lo difícil que era convencer a una autoridad del Camerún cuando les contaban que simplemente querían alegrar a los niños del pueblo. &lt;STRONG&gt;“Ya, ya, pero ¿cuál es el objetivo de lo que ustedes hacen?”, &lt;/STRONG&gt;preguntaba el funcionario de alto rango. En aquel momento, la silla de plástico que soportaba al artista se rompió, y este cayó al suelo de forma estrepitosa. Desde el suelo le dijo: &lt;STRONG&gt;“éste es el objetivo, únicamente éste”.&lt;/STRONG&gt; Todos reían.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/aggbug.aspx?PostID=4109" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>carles@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/members/carles%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Payasos Sin Fronteras" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Payasos+Sin+Fronteras/default.aspx" /><category term="re&amp;#237;r" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/re_26002300_237_3B00_r/default.aspx" /><category term="ayuda humanitaria" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/ayuda+humanitaria/default.aspx" /><category term="Tortell Poltrona" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Tortell+Poltrona/default.aspx" /><category term="Kosovo" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Kosovo/default.aspx" /><category term="ni&amp;#241;os" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/ni_26002300_241_3B00_os/default.aspx" /><category term="ni&amp;#241;as" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/ni_26002300_241_3B00_as/default.aspx" /><category term="Rumple" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Rumple/default.aspx" /><category term="Nanny Cogorno" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Nanny+Cogorno/default.aspx" /><category term="Pep Callau" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Pep+Callau/default.aspx" /><category term="Moshe Cohen" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Moshe+Cohen/default.aspx" /><category term="Marcelo" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Marcelo/default.aspx" /><category term="Loco Brusca" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Loco+Brusca/default.aspx" /><category term="Pepe Viyuela" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Pepe+Viyuela/default.aspx" /></entry><entry><title>Hija de los Balcanes</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2007/11/19/hija-de-los-balcanes.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2007/11/19/hija-de-los-balcanes.aspx</id><published>2007-11-19T19:44:00Z</published><updated>2007-11-19T19:44:00Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;&lt;a href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/picture4145.aspx" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/images/4145/original.aspx" title="Actuación de Payasos Sin Fronteras, en los Balcanes." alt="Actuación de Payasos Sin Fronteras, en los Balcanes." align="left" border="0" hspace="10"&gt;&lt;/a&gt;Los límites de nuestra empatía euroegocéntrica se rompieron cuando el sufrimiento de la guerra se acercó a nuestras puertas y estalló en la antigua Yugoslavia. Pudimos empezar a sentir el dolor de las almas de la gente de los Balcanes. Probablemente, la proximidad cultural nos permitía entender mejor la tragedia interior de aquellos niños, niñas, familias, la pérdida de sus casas, de su bienestar, de sus parques de atracciones, de sus cines, de sus autobuses, de un mundo tan próximo al nuestro… Creo que aquel fue un paso hacia delante en términos de madurez en el mundo humanitario, porque a partir de allí empezamos a estar más preparados para interiorizar mejor la tristeza de otra gente de otros lugares más lejanos, y nos dimos cuenta de lo trascendental que era una sonrisa.@MORE@ &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;b&gt;Payasos Sin Fronteras&lt;/b&gt; nació en la exYugoslavia y es hija de los Balcanes. Surgió en ese momento, cuando nos dimos cuenta de que lo necesitábamos todo para combatir otra época de oscuridad en nuestro continente. Hasta reír era imprescindible. Luego vimos que ese 'hasta' sobraba y que esa necesidad de resurgir existía en muchos lugares del mundo y en muchos corazones de nuestra especie. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hoy, parece que esta idea empieza a estar más clara. Las personas no solo necesitamos alimentos, techo, mantas o medicamentos. Necesitamos cariño, necesitamos reír, necesitamos que alguien nos haga reír. Los programas de salud mental y de apoyo psicológico ya son inherentes a las catástrofes y a su tratamiento desde el punto de vista humanitario, son la base de un tipo de aproximación a las poblaciones que reduce el desnivel conceptual entre norte y sur, entre desarrollados y no desarrollados, entre pobres y ricos. Considerar que todos tenemos derecho a reír no es solo un principio de justicia social, también es reconocer que todos tenemos sentimientos y necesitamos esperanza. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hace poco, el grupo Trup de Nassos volvió de Bosnia, y a alguien le puede resultar anacrónico volver de allí ahora, volver de aquel lugar donde el parche de los acuerdos de Dayton no ha resuelto los problemas de convivencia entre comunidades, pero la gente de los campos de refugiados crónicos les decía: &lt;b&gt;“¿Por qué habéis tardado tanto en volver? ¿Os habéis olvidado de nosotros?”&lt;/b&gt; &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Muchas veces paseo por mi ciudad y me la imagino destruida, con los edificios resquebrajados por el acoso de las armas pesadas, sin cristales, llena de basura, sin animales de compañía, con el Maremagnum abandonado y las atracciones herrumbrosas, los parques descuidados, con controles ejercidos por milicianos asesinos, las tiendas cerradas y cosas peores. Lo pienso porque me digo que también nos podría pasar a nosotros. Entonces, sé que si viera a unos payasos extranjeros actuando improvisadamente para los niños que quedan de mi ciudad lloraría de emoción al pensar que alguien con tan 'poco' que ofrecer se ha acordado de mi, de nosotros, de todos.&amp;nbsp; &lt;/p&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/aggbug.aspx?PostID=4108" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>carles@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/members/carles%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="nacimiento entidad" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/nacimiento+entidad/default.aspx" /><category term="Yugoslavia" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Yugoslavia/default.aspx" /><category term="Balcanes" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Balcanes/default.aspx" /><category term="re&amp;#237;r" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/re_26002300_237_3B00_r/default.aspx" /><category term="Trup de Nassos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Trup+de+Nassos/default.aspx" /><category term="Bosnia" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Bosnia/default.aspx" /><category term="Payasos Sin Fronteras" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Payasos+Sin+Fronteras/default.aspx" /></entry><entry><title>Fusi&#243;n de narices</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2007/11/19/fusi-n-de-narices.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/2007/11/19/fusi-n-de-narices.aspx</id><published>2007-11-19T19:32:00Z</published><updated>2007-11-19T19:32:00Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;&lt;a href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/picture4130.aspx" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/psf/images/4130/original.aspx" title="Payasos de Mozambique." alt="Payasos de Mozambique." align="left" border="0" hspace="10"&gt;&lt;/a&gt;En los países en situación precaria la cultura es algo que no se contempla desde un punto de vista institucional. Cuando llegamos a un país para trabajar siempre intentamos concertar un encuentro con algún funcionario del Ministerio de Cultura. Lo hacemos por educación y respeto. No nos parece lógico entrar en un país sin llamar a la puerta, sobretodo si el timbre funciona, aunque sino funciona golpeamos respetuosamente con los nudillos en la madera. La última vez lo probamos en Maputo y, como suele pasar, las dependencias del Ministerio eran más que humildes. Comprobamos que Cultura era el último gato en términos institucionales, pero demostramos nuestro respeto hacia la institución y hacia las autoridades locales.@MORE@ &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mozambique es un país que dicen que resurge económicamente, aunque por un lado, no es muy difícil si pensamos que en 1992 era el último país por la cola en indicador de desarrollo humano (IDH) y, por el otro, determinadas resurrecciones económicas siempre se desequilibran excesivamente hacia los ricos. Por suerte, la paz llegó entonces, probablemente debido a que el país no era tan rico en recursos como su otro paralelo, Angola. A partir de ahí, empezó su larguísimo camino de recuperación. De todas formas, aún sigue siendo un país muy dependiente de la ayuda internacional, con una esperanza de vida tremendamente baja (39 años aproximadamente), con una prevalencia del sida enorme (un 25% de la población), y con problemas graves de desarrollo en las zonas rurales. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hoy &lt;b&gt;Imma&lt;/b&gt; y &lt;b&gt;J.J.,&lt;/b&gt; dos artistas aragoneses, están en Nampula apoyando a Casa Velha en el acabado de una producción artística increíble. Juntos lanzarán un espectáculo que tiene que ayudar a Casa Velha a progresar hacia una autosostenibilidad parcial. Cuando estuve en Nampula este verano tuve la oportunidad maravillosa y única de ver el trabajo que se estaba fraguando desde hacia varios años. Sentado en medio de una pendiente pedregosa en una silla de ruedas de oficina, que me habían ofrecido protocolariamente los artistas nampuleños, pude contemplar con &lt;b&gt;Alfonso&lt;/b&gt; una muestra de la producción local. Pronto estuvimos rodeados de niños y niñas que no paraban de reírse con los payasos africanos. Ni pidiéndolo hubiéramos podido tener una prueba más fehaciente de la calidad de su trabajo. Si los niños se parten de risa está claro que estamos alcanzando el cielo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aquellas preguntas que nos hacíamos hace años en la organización cuando hablábamos de asomar nuestras narices en África del tipo (&lt;b&gt;“¿El clown es realmente universal? ¿O es otro invento occidental que intentamos imponer como iluminados a la gente de otros lugares? ¿Tendrá sentido el payaso allí?”)&lt;/b&gt; se resolvieron ya hace tiempo. Allí tuve la oportunidad de sentirlo una vez más. La comicidad del clown no juega con conceptos culturales restringidos, juega con conceptos universales relacionados con el desafío al sentido común propio del hombre. La gravedad, la torpeza, la disparidad, la incongruencia, el enfrentamiento entre la pretensión y la realidad alimentan la comicidad del payaso. Ni &lt;b&gt;Huntington&lt;/b&gt; con su choque de civilizaciones conseguiría generar discordia entre las narices de diferentes partes del mundo, porque en términos de payasos somos todos iguales y si lo somos en términos de clown es porque lo somos en todo lo fundamental. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por si fuera poco, si este asunto nasal nace en el seno de la cultura africana: danza, acrobacias, imaginería... La fusión resulta tremenda y es entonces cuando no sabemos quién es el beneficiado, si ellos o nosotros. Sentado en mi silla de ruedas al lado de &lt;b&gt;Alfonso&lt;/b&gt;, casi como único espectador con entrada, intentando guardar el equilibrio y no caerme cuesta abajo, observaba a aquellos increíbles payasos mozambiqueños y no salía de mi asombro. Una mezcla de vergüenza de ser el blanco que viene a valorar un trabajo de negros impedía que llegara al éxtasis producido por esa carga espiritual que estaba recibiendo y que tan ausente está en nuestra tierra. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Casa Velha en Nampula y en Maputo realiza repetidas actuaciones en el marco de la sensibilización contra el sida, la malaria y a favor de la prevención de la salud mediante la higiene. &lt;b&gt;Fava, Mele, Padre, Ramún&lt;/b&gt; y una buena tropa de chicos y chicas conforman una compañía de artistas del barrio de Faina que lucha para sobrevivir en sus casitas de adobe al paso de un tiempo que allí es más preciado por su brevedad. No hace mucho tuvimos que lamentar la muerte de Mick de neumonía. Ellos se mueven en el límite, como gran parte de Mozambique. Para mayor desafío, son rastas, no son del partido, ni de la etnia que corta el bacalao, y creen en la cultura como medio de transmisión de valores y como herramienta de reconstrucción del tejido social. Con frecuencia, me pregunto como hay gente tan fuerte, valerosa y con tanta energía para incluso hacer reír desde situaciones tan imposibles. &lt;/p&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/aggbug.aspx?PostID=4107" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>carles@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/members/carles%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="espect&amp;#225;culo" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/espect_26002300_225_3B00_culo/default.aspx" /><category term="colaboraci&amp;#243;n" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/colaboraci_26002300_243_3B00_n/default.aspx" /><category term="payasos africanos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/payasos+africanos/default.aspx" /><category term="clowns" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/clowns/default.aspx" /><category term="Mozambique" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Mozambique/default.aspx" /><category term="Nampula" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Nampula/default.aspx" /><category term="Payasos Sin Fronteras" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Payasos+Sin+Fronteras/default.aspx" /><category term="ni&amp;#241;os" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/ni_26002300_241_3B00_os/default.aspx" /><category term="ni&amp;#241;as" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/ni_26002300_241_3B00_as/default.aspx" /><category term="IDH" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/IDH/default.aspx" /><category term="Casa Velha" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Casa+Velha/default.aspx" /><category term="Huntington" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/psf/archive/tags/Huntington/default.aspx" /></entry></feed>