miércoles, 14 de noviembre de 2007 11:34
Elva Abad
Saberes locales
Me llegó al correo un artículo de un compañero de Oxfam, especialista en gestión de riesgos y ayuda humanitaria, el cual habla de las alertas climáticas en las zonas altoandinas.
¿Sabían ustedes que cuando la alpaca se echa al suelo en pleno sol significa que caerá una fuerte granizada? ¿O que cuando el arco iris se pone borroso es señal que las lluvias se van a retirar y que hay un tipo de ave local que al descender a las partes bajas anuncia que habrá buena lluvia?
Toda esta información, que parece sacada de un libro de cuentos y ha sido recopilada durante largas jornadas de trabajo junto a sabios personajes de los pueblos indígenas, es fruto del trabajo del programa de gestión de riesgos de desastres y ayuda humanitaria de Oxfam. Junto a las comunidades andinas, este proceso ha permitido identificar 89 bioindicadores ancestrales (llamados también indicadores biológicos o climáticos) en altitudes de 3.800 a 4.800 metros sobre el nivel del mar, que van desde la región de Arequipa en Perú hasta provincias de Bolivia.
Y es que siempre hemos escuchado de casos donde se demuestra que los hombres y mujeres del campo basan sus cultivos y otras decisiones en los sistemas de conocimiento local, los cuales han sido desarrollados durante años de indagaciones y experiencias, que han servido a las comunidades para reducir en varios casos el impacto sobre sus medios de vida y recuperarse de sus pérdidas.
Pero frente a la amenaza global que constituye el cambio climático, especialmente para los países andinos, donde los productores no podrán evitar las heladas, granizadas, sequías o intensas lluvias, se hace indispensable aprovechar los conocimientos de los campesinos sobre los indicadores climáticos, e iniciar juntos un proceso de sistematización, donde se reconozca esa sabiduría ancestral, y pueda usarse como estrategia básica y alternativa que permita prevenir desastres junto a la moderna tecnología.
Y para finalizar, comparto un sabio indicador: el de la totora. Se trata de una planta que crece a orillas del lago Titicaca, en el departamento de Puno, al sur de Perú, y entre los múltiples usos puede indicar el momento de la siembra.
La totora hay que observarla del mes de agosto hasta octubre. Si los rebrotes del primer momento son afectados por las heladas significa también la posibilidad de que las primeras siembras pueden ser afectadas por heladas o que las lluvias serán anormales. En el caso de que los brotes crezcan normalmente, entonces se esperan buenas condiciones del tiempo para la producción.
Además, si los botones florales salen y se desarrollan normalmente durante diferentes épocas significa que las condiciones del tiempo serán favorables para la producción. Las épocas de floración se relacionan con los periodos de siembra.