lunes, 29 de octubre de 2007 16:44
Elva Abad
¡Una foto!
Estuvimos hace unas semanas en Chincha, a pocos días de cumplirse dos meses del terremoto que afectó la vida de miles de familias al sur del Perú.
Recorrimos el Centro Poblado 'Hoja Redonda' del distrito de El Carmen, donde Intermón Oxfam comenzará un plan de rehabilitación por los daños causados por el desastre, con la finalidad de restablecer junto a la población y las autoridades locales, condiciones de vida que permitan a miles de familias acceder al agua potable, reforzar sus viviendas temporales y crear condiciones higiénicas adecuadas.
Me bajé con mi pequeña cámara para hacer algunas fotos, tratando de pasar desapercibida, pero, sobretodo, evitando incomodar a las familias que aún siguen habitando en sus viviendas temporales.
Cuando estábamos a punto de irnos, sentí las voces de unas niñas, pequeñitas ellas, que me llamaban sonrientes y me pedían que les tomara una foto. Me acerqué presurosa hacia ellas, me agaché para captarlas de cerca, y sus caritas felices de corazón abierto quedaron grabadas en mi cámara. Les agradecí el instante y las sonrisas, y cuando estaba dispuesta a irme, me di con la sorpresa que todos los niños que jugaban por ahí cerca y habían visto la sesión de fotos al paso se me acercaban corriendo y me pedían lo mismo, que les tomara tan solo una foto.
Los niños se acomodaron uno junto al otro y pudimos hacer algunas fotos que pudieron ver de inmediato y festejar el instante. Pero lo más bonito de estar junto a ellos, además de las fotos y sus caritas que comparto en este espacio, fue que pudimos vivir unos instantes donde lo simple se convirtió en algo tan gratificante, sobretodo para estos niños que a pesar de haber perdido sus casas y escuelas, no han perdido la esperanza y la sonrisa con los visitantes, razón poderosa para seguir apostando por ellos.