<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" ?>
<?xml-stylesheet type="text/xsl" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/utility/FeedStylesheets/atom.xsl" media="screen"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xml:lang="es-ES"><title type="html">Más allá del Himalaya</title><subtitle type="html">Mònica Grau, desde Nepal</subtitle><id>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/atom.aspx</id><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/default.aspx" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/atom.aspx" /><generator uri="http://communityserver.org" version="2.1.61019.2">Community Server</generator><updated>2007-12-06T12:56:00Z</updated><entry><title>Del campo a la ciudad, &#191;para qu&#233;?</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/2008/01/23/del-campo-a-la-ciudad-para-qu.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/2008/01/23/del-campo-a-la-ciudad-para-qu.aspx</id><published>2008-01-23T18:03:00Z</published><updated>2008-01-23T18:03:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;Desde hace siete años&amp;nbsp; he ido regularmente a Katmandú y la sensación&amp;nbsp; que tengo cuando llego a la capital de Nepal es que el caos y las aglomeraciones no paran de crecer. De hecho, no es solamente una percepción personal, es una realidad, consecuencia de la falta de desarrollo de las zonas rurales, de la falta de servicios, de oportunidades y de la inseguridad creada por la inestabilidad política, que provoca que haya un flujo continuo de campesinos del campo a la ciudad.&lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;Mucha de esta gente pasa de tener su propia casa y tierra para trabajar a malvivir &amp;nbsp;con toda la familia comprimida en una pequeña habitación en la que cocinan, duermen, estudian... Además de trabajar en condiciones muy duras por cuatro rupias. A pesar de todos estos inconvenientes, prefieren esta situación a la del campo.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Las consecuencias de este fenómeno son una superpoblación de Katmandú, con todos los males que esto comporta, el desconocimiento de las normas urbanas por una amplia franja de población, problemas de convivencia y el aumento de pequeños hurtos y de la delincuencia por parte de los que no han encontrando la oportunidad que esperaban. En definitiva, se ha generado un problema de integración de los recién llegados.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;En este escenario se desarrolla el trabajo de las oenegés, que se concentra, principalmente, en el valle de Katmandú. Los motivos de esta decisión son que trabajar en el núcleo urbano, la capital, agiliza la ejecución de los proyectos, reduce al máximo la capacidad de imprevistos, facilita la ‘monitarización' y permite cumplir con todos los requisitos a la hora de justificar el proyecto ante los que nos financian. Soy consciente de que estos no tendrían que ser los criterios de mayor peso a la hora de iniciar un proyecto, pero inconscientemente, muchas veces lo acaban siendo.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Si hacemos una identificación de las necesidades, a partir de una radiografía del país, seguro que encontramos necesidades y podemos desarrollar proyectos en muchos otros sitios, ya que en estos países hay necesidades y carencias en todas partes. En el caso concreto de Nepal, un análisis más preciso permite detectar que los principales beneficiarios de los proyectos localizados en el valle de Katmandú acaban siendo los campesinos emigrados a la ciudad, para ofrecerles educación, atención sanitaria a la que no tienen acceso, alfabetizarlos y enseñarles oficios, entre otras propuestas.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Es muy posible que si las acciones de las entidades que trabajan en el ámbito de la cooperación se centrasen más en el desarrollo rural, como fija el Décimo Plan Nepalí, evitaríamos que los campesinos tuvieran que dejar su casa, que el viaje a la ciudad en busca de oportunidades fuera más dirigida y ordenada y que los costes, posiblemente, fueran inferiores.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Es nuestro propio sistema, que quiere que lo hagamos todo tan bien, definiendo los protocolos a seguir desde la identificación de las necesidades hasta la evaluación para garantizar la eficacia y la eficiencia, el que hace que nuestros proyectos ‘perfectos' no sean los más apropiados para un&amp;nbsp; sano desarrollo del país.&amp;nbsp; &lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/aggbug.aspx?PostID=6230" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>monica@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/members/monica%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Katmand&amp;#250;" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/Katmand_26002300_250_3B00_/default.aspx" /><category term="proyecto" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/proyecto/default.aspx" /><category term="superpoblaci&amp;#243;n" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/superpoblaci_26002300_243_3B00_n/default.aspx" /><category term="ciudad" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/ciudad/default.aspx" /><category term="campesinos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/campesinos/default.aspx" /></entry><entry><title>Silu y Samip, dos historias que dan fuerza</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/2008/01/09/silu-y-samip-dos-historias-que-dan-fuerza.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/2008/01/09/silu-y-samip-dos-historias-que-dan-fuerza.aspx</id><published>2008-01-09T12:02:00Z</published><updated>2008-01-09T12:02:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/nepal/picture5564.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title=Samip alt=Samip hspace=10 src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/nepal/images/5564/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;Silu y Samip son dos de los niños que son atendidos en nuestro centro de educación especial en Pokhara. Ambos sufren parálisis cerebral y pertenecen a familias sin recursos. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El terreno de las discapacidades en Nepal está bastante abandonado, como demuestra la escasez o falta de especialistas para tratar a los afectados, la ausencia de centros educativos especializados, la inexistencia de adaptaciones en este ámbito, de programas de sensibilización y de ayudas para los afectados.&lt;BR&gt;&amp;nbsp;&lt;BR&gt;Algunas oenegés y entidades privadas han empezado ya a trabajar para mejorar la calidad de vida de estas personas, pero los resultados están aun muy lejos de cubrir las necesidades de una patología que en Nepal afecta a uno de cada 200 nacimientos, un porcentaje muy elevado si se compara con los de nuestro país. Las razones del alto porcentaje&amp;nbsp; son el bajo control de la mujer durante el embarazo, los partos en casa sin atención médica y las diferentes infecciones durante los primeros años de edad. &lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;El origen de nuestra organización, Sathi Sansar, fue la imposibilidad de encontrar un centro apropiado para un niño con retraso mental y problemas psicológicos de origen desconocido que encontramos en un orfanato, en el que se le cubrían las necesidades básicas de comer y dormir pero nada más. A partir de aquí nos planteamos unos objetivos, que pasaban por abrir un centro de educación, dar apoyo a las familias afectadas y organizar programas de sensibilización dirigidos a las familias para reducir la incidencia de esta discapacidad y frenar la estigmatización de los afectados.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Los inicios fueron duros. Éramos tres jóvenes con poca experiencia, arropados por una organización que acababa de nacer y tratando un tema que importa poco en Nepal.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;A nadie se le escapa que la dimensión del problema, los escasos recursos, la poca colaboración y, en definitiva, la lentitud y la&amp;nbsp; pequeñez de los logros nos ha hecho sentir en ocasiones como un náufrago perdido en el océano, que todo lo ve negro, absurdo, inútil.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;De ahí que&amp;nbsp; historias como las de Silu y Samip, que les invito a compartir, nos dan fuerza, alegría y optimismo para seguir con el trabajo. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Silu pertenece a una familia con tres hijos, económicamente muy débil. En su casa, cada miembro hacía su vida sin prestarle demasiada atención. En el fondo, se avergonzaban de ella y preferían ignorar su existencia. Cuando los profesores de Sathi Sansar propusieron a sus padres que viniera al centro se mostraron reacios, con el argumento de que la niña no servía para nada y que no valía la pena hacer ningún esfuerzo.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La reacción de los padres puede parecer muy fría y cruel, pero en un país donde las discapacidades aún se atribuyen a un mal karma y los hijos se conciben como mano de obra para sostener la familia, que nazca un discapacitado se ve como un auténtico desastre. A pesar de su opinión negativa accedieron a que Silu viniera al SEC (Special Education Center). La realidad, ahora, es que Silu es una niña encantadora, que ha sabido ganarse el cariño de sus compañeros y profesores, extremadamente cariñosa con todo el mundo, con mucho interés por las actividades que hace el centro y que ha avanzado mucho en su psicomotricidad, en la reacción a los estímulos, en autonomía y capacidad de atención.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Silu es una de las protagonistas del centro, un detalle que ha percibido su familia, hasta el punto que ha cambiado el trato que antes tenía con ella. Un hecho muy importante, porque es con ellos con quien pasará el resto de su vida. Ahora, cuando vamos a casa de Silu es la reina del barrio, sus hermanas juegan con ella, los vecinos también y, sobre todo, forma parte de una sociedad que antes la rechazaba.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La historia de Samip es otro ejemplo de integración y concienciación. Cuando llegó el momento de la ceremonia de introducción al hinduismo, algo así como la comunión para los cristianos, celebró una fiesta con rituales religiosos, comidas, regalos, familiares y amigos. Nuestra sorpresa fue cuando su familia vino a la escuela para invitar a todos los niños a su casa en motivo de esta celebración. Fue muy emotivo ver como todos los niños disfrutaban de la fiesta y la buena acogida que les dieron los invitados. Y ello, gracias a que los padres de Samip habían cambiado su mentalidad respeto a la discapacidad de su hijo.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Silu y Samip, junto a sus compañeros, son el motor de Sathi Sansar, que con pequeñas historias como estas nos animan a seguir la lucha.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/aggbug.aspx?PostID=5562" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>monica@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/members/monica%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Oeneg&amp;#233;" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/Oeneg_26002300_233_3B00_/default.aspx" /><category term="Pokhara" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/Pokhara/default.aspx" /><category term="par&amp;#225;lisis cerebral" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/par_26002300_225_3B00_lisis+cerebral/default.aspx" /><category term="Sathi Sansar" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/Sathi+Sansar/default.aspx" /></entry><entry><title>Navidad sin  preaviso</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/2008/01/02/navidad-sin-preaviso.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/2008/01/02/navidad-sin-preaviso.aspx</id><published>2008-01-02T16:38:00Z</published><updated>2008-01-02T16:38:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;Al contrario de lo que ocurre en Barcelona, las fiestas de Navidad y Año Nuevo en Nepal llegan si preaviso. No hay nada en la calle que indique que llegan estas fechas, ni luces, ni cientos de Papa Noel repartiendo caramelos, ni árboles, ni villancicos, ni la histeria colectiva por las compras. Solamente en los sitios frecuentados por turistas y organizaciones internacionales te recuerdan que ya estás en período navideño. Pero la austeridad en el ambiente, ni significa que en Nepal no se celebre la Navidad.&lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;Yo, personalmente, lo agradezco, porque sin darte cuenta estás en las fiestas y con ganas de disfrutarlas, no agotada y aburrida de ellas como pasa en Barcelona, que llegan después de un mes de imposición de espíritu navideño adelantado.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;En Nepal, con un porcentaje de católicos bajo, no son por supuesto unas fiestas con tanta repercusión en la vida social y laboral, pero se nota la influencia de Occidente. De hecho, los destellos de Navidad que hay por aquí no son debidos a la comunidad cristiana, simplemente es una forma de imitar&amp;nbsp;costumbres occidentales.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Nochevieja y Nochebuena son las dos fiestas más celebradas, pero de una forma muy distinta. Consiste en salir con los amigos a tomar unas copas, una excusa como cualquier otra para salir de fiesta. Afortunadamente, yo que en eso me parezco a los nepalís y celebro la Navidad por tradición pero sin darle ninguna relevancia religiosa, pude celebrarla a mi manera ‘cagando el tió’ y comiendo las 12 uvas. Una experiencia interesante, ya que pude compartir con ellos mis tradiciones, con risas, regalos, curiosidad e interés, por lo que debo agradecerles haberme regalado unas Navidades con tanto cariño.&lt;BR&gt;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/aggbug.aspx?PostID=5311" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>monica@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/members/monica%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Nepal" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/Nepal/default.aspx" /><category term="austeridad" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/austeridad/default.aspx" /><category term="tradici&amp;#243;n" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/tradici_26002300_243_3B00_n/default.aspx" /><category term="Navidad" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/Navidad/default.aspx" /></entry><entry><title>Para&#237;so de oeneg&#233;s </title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/2007/12/13/para-so-de-oeneg-s.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/2007/12/13/para-so-de-oeneg-s.aspx</id><published>2007-12-13T11:36:00Z</published><updated>2007-12-13T11:36:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/nepal/picture4786.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Charla mujeres nepalís" alt="Charla mujeres nepalís" hspace=10 src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/nepal/images/4786/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;En Nepal la gente es muy abierta y simpática, además de curiosa. Siempre que ven a un blanco suelen acercarse para entablar conversación y las preguntas acostumbran a ser siempre las mismas y en el mismo orden: ‘First time Nepal?’ (¿Primera vez en Nepal?),&amp;nbsp; ‘Do you like Nepal? (¿Te gusta Nepal?), Trekking? Y si en ese momento pones cara de no saber qué contestar, ellos mismos te dicen: NGO? (¿Oenegé?). &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Imagino que esto puede dar una idea de la cantidad de blancos que andan por aquí colaborando en oenegés de muy distintas formas, como expatriados de larga estancia, voluntarios que vienen durante el mes de vacaciones, voluntarios que se quedan unos meses, especialistas… De forma inconsciente y pasiva, la sociedad nepalí, llena de necesidades, con escasez de trabajo y que conoce muy poco de la realidad del mundo occidental, hace su propia lectura. Para ellos, el blanco es una persona con dinero y con la vida resuelta que viene a hacer de buen samaritano.&lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;Cautivos de esta forma de entender las cosas, muchos no entienden, o no hacen el esfuerzo de entender, qué lleva a un cooperante a establecerse en su país. Miran con incredulidad el trabajo de las oenegés y reafirman su actitud al observar cómo entre los cooperantes, voluntarios, expatriados, turistas solidarios y demás personas que vienen a&amp;nbsp; Nepal, hay muchos que llegan cargados de buenas intenciones, atraídos por la exuberancia de un territorio y el carácter de la gente, pero sin conocer bien el país, el entorno y&amp;nbsp; sin prever cuáles van a ser las consecuencias de su trabajo. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El resultado de una cosa y de&amp;nbsp; otra es que progresivamente se extiende el sentimiento de que nosotros tenemos la obligación de ayudarles porque ellos son pobres. Ayudar&amp;nbsp; se convierte en una exigencia, en la que prima el interés individual y la mejora de las condiciones de vida&amp;nbsp; personales por encima del interés social. Una tendencia que se ha consolidado con la bajada del turismo, una fuente considerable de ingresos antaño, y que al menguar ha convertido a las oenegés en su sustituto.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Yo misma empecé a participar en trabajos de cooperación en Nepal sin ningún tipo de formación, solo aplicando el sentido común. Soy fundadora de una de las miles de oenegés que hay en el país. Dejé mi vida en Barcelona para venir a vivir aquí. Pese a todo, a veces me pregunto si habría dejado mi vida para marcharme un año a Afganistán. ¿Lo hubiera hecho o en el caso de este país lo que nos atrae es la inyección de moral que supone para nuestro ego la amabilidad de sus gentes? Y visto desde esta perspectiva. ¿mi presencia en Nepal contribuye a mejorar la situación en la que viven o tiene efectos colaterales, haciéndoles más dependientes? Aun ahora, después de un año de trabajo firme en el país, sigo sin una respuesta definitiva.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Las cifras, como siempre, pueden ayudar a la respuesta. En Nepal, trabajan 136 oenegés internacionales y hay registradas 22.928 oenegés locales, la mayoría de ellas apoyadas econonómicamente por organizaciones o personas privadas del exterior. Teniendo en cuenta que la población ronda los 25 millones de habitantes, esto significa que hay una oenegé por cada 1.000 individuos. A pesar de este porcentaje el número de niños de la calle aumenta, no se frena la emigración a Katmandú desde las zonas rurales y las tasas de analfabetismo siguen siendo altísimos, con un 88% entre las mujeres.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Al repasar estas cifras la intuición me dice que algo no funciona. Quizá el aumento de oenegés no se corresponde con el aumento de recursos, quizá los recursos no están bien canalizados, quizá no son suficientes, o quizá las oenegés no cooperan para el desarrollo. Demasiados interrogantes para que, entre todos, no hagamos una&amp;nbsp; reflexión.&lt;BR&gt;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/aggbug.aspx?PostID=4785" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>monica@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/members/monica%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="cooperaci&amp;#243;n" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/cooperaci_26002300_243_3B00_n/default.aspx" /><category term="Nepal" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/Nepal/default.aspx" /><category term="recursos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/recursos/default.aspx" /><category term="Oeneg&amp;#233;" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/Oeneg_26002300_233_3B00_/default.aspx" /><category term="voluntario" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/voluntario/default.aspx" /></entry><entry><title>Vivir en Katmand&#250;</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/2007/12/06/vivir-en-katmand.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/2007/12/06/vivir-en-katmand.aspx</id><published>2007-12-06T12:56:00Z</published><updated>2007-12-06T12:56:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/nepal/picture4569.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="El problema de la gasolina en Nepal. Eduardo Matas " alt="El problema de la gasolina en Nepal. Eduardo Matas " hspace=10 src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/nepal/images/4569/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;Llegué a Nepal en enero de 2007, no era mi primera vez en el país, pero estaba segura de que la experiencia iba a ser diferente. Estaba allí para una estancia larga, para estudiar, trabajar y sumergirme en una cultura que ya conocía, pero que es tan compleja que requiere su tiempo para comprenderla plenamente. Además, llegué en un momento&amp;nbsp;en que&amp;nbsp;la situación política a pesar de estar tranquila era muy inestable y el país siempre estaba con la incertidumbre de que&amp;nbsp;alguna cosa&amp;nbsp;iba a pasar.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El retrato que puedo hacer ahora, después de casi un año de vivir aquí, es que en Nepal nada es lo que parece y que es un milagro que el país siga 'funcionando'. Seguramente, la razón es la capacidad de los nepalís de aceptar las cosas como vienen, sin luchar ni enfrentarse a ellas. Esta es una lección que he aprendido aquí: ante el sufrimiento no hay que intentar cambiar las cosas para dejar de sufrir,&amp;nbsp; sino aprender a ser feliz en esas condiciones. Los nepalís llevan esta filosofía hasta un extremo casi excesivo desde mi punto de vista, es cierto que el cambio a veces no depende de uno mismo y es un largo camino, pero cambiarse a uno mismo sí está en nuestras manos.@MORE@&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La actualidad de Nepal, al margen de las causas políticas, se explica por el poco espíritu de lucha&amp;nbsp; y el conformismo de sus habitantes,&amp;nbsp; y a la vez por el aplomo y la entereza de sus gentes para aceptar lo que les echen. Es un pez que se muerde la cola.&lt;BR&gt;&amp;nbsp;&lt;BR&gt;Durante este año he experimentado qué significa vivir en Nepal y qué hay detrás de esas sonrisas que sus habitantes te regalan continuamente. Nepal es un país pobre, inmerso en un conflicto armado, a la deriva políticamente hablando, dependiente del exterior, y con una clase política dividida en tres partes pero todas ellas igualmente corruptas. Con este panorama, quizás podéis entender porque siendo uno de los países más ricos del mundo en agua, haya restricciones continuas de este líquido para la población. Del mismo modo, hay cortes de luz que llegan hasta 6-8 horas al día en época de invierno por la escasez de agua según los gobernantes. El problema principal en Nepal es la falta de medios para aprovechar los recursos, y también las deudas con India.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Estos impagos provocan que conseguir gasolina en Nepal se convierta&amp;nbsp; en una misión imposible. A veces, la consigues después de 6 horas de cola y, otras, es imposible comprarla porque la India solo suministra al país una cantidad limitada debido a las deudas que la Nepal Oil Corporation (NOC) ha acumulado. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;También hay restricciones de gas, muchos días no hay recogida de basuras y los cursos escolares se interrumpen por huelgas repentinas. Así pues, ya me diréis cómo se puede desarrollar una población que carece de agua, luz, gas, gasolina, con basura en todas partes...&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Esta situación se sostiene por un alto índice de analfabetismo (60%) entre la población, de modo que la clase política manipula las informaciones como quiere, y por la pasividad de los habitantes del país que prefieren gastar sus energías en sobrevivir que en cambiar nada de fondo. No juzgo que esta actitud sea lícita o no, y seguramente es lo más lógico ante tanta adversidad, pero esto me hizo ver otra cara de esta sociedad, que se muestra muy hospitalaria, que sigue basando su estructura social en grandes familias unidas, que es amigable, pero que detrás de esta cortesía social esconde personalidades muy individualistas, egoístas e interesadas, rasgos que generalmente atribuímos a sociedades occidentales capitalistas. Aprovecharé para tratar mejor este tema de las contradicciones del país en un post próximo. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Con una realidad así, el trabajo de las oenegés es muy difícil. Nada de lo que hagamos servirá si no se fuerza un cambio político o, quizás, lo que debemos hacer es ser menos pretenciosos y aceptar que la ayuda de las oenegés solo contribuye a mejorar las condiciones de vida de unos pocos.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;A veces me pregunto si son los países ricos los interesados en mantener al Nepal en esta situación de dependencia. ¿Puede ser que el caos político esté causado por terceros? ¿Quizás no hay un interés verdadero en el desarrollo de este país? Y lo peor, ¿qué pasa con los nepalís?&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/aggbug.aspx?PostID=4570" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>monica@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/members/monica%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="cooperaci&amp;#243;n" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/cooperaci_26002300_243_3B00_n/default.aspx" /><category term="Nepal" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/Nepal/default.aspx" /><category term="desarrollo" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/desarrollo/default.aspx" /><category term="gobierno" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/gobierno/default.aspx" /><category term="gasolina" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/gasolina/default.aspx" /><category term="ciudadanos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/ciudadanos/default.aspx" /><category term="Katmand&amp;#250;" scheme="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/blogs/nepal/archive/tags/Katmand_26002300_250_3B00_/default.aspx" /></entry></feed>