Productos campesinosEn este mundo globalizado de hoy en día, parecen existir solamente dos caminos para el desarrollo rural:

Uno, promovido por los gobiernos y las multinacionales, impulsa a las campesinas y los campesinos a ‘especializarse' en una sola producción agropecuaria para la exportación (frutas exóticas, flores, pescado, hortalizas)...

El otro camino promueve como prioridad la economía familiar campesina, cuyo objetivo principal es producir alimentos para garantizar primero la alimentación de la familia y después del mercado local. 

¿Cuál de estos dos modelos es el que ha producido la actual crisis en el precio de los alimentos para los consumidores del mundo?

Vía Campesina (http://www.viacampesina.org/) lo tiene muy claro: el primer modelo, porque está interesado en maximizar la producción al más bajo costo, utilizando de forma intensiva la tierra, con semillas comerciales, venenos químicos y maquinaria pesada sin tener en cuenta la fertilidad del suelo a largo plazo, ni su sostenibilidad futura.

La solución, añade, es el modelo de agricultura campesina, que promueve la importancia de la alimentación como un derecho humano fundamental y no como una mercancía  y se basa  en la tradición campesina de sus pueblos, sus semillas criollas, la diversificación de la producción y las técnicas agroecológicas.

Guatemala es un ejemplo claro de la agresiva competencia de un modelo sobre el otro. Comenzó siendo el país originario de 400 variedades de maíz, base y sustento de toda una civilización (la maya) y, paradójicamente, se ha vuelto dependiente de las importaciones de este grano (1/3 parte del maíz es importado). Todo esto gracias a las políticas neoliberales que han destruido la capacidad de los países de alimentarse a si mismos.

Cuál es la lección aprendida de esta crisis: que el mercado no solucionará el problema y que  más libre comercio tampoco resolverá la crisis. Es necesario reconstruir las economías alimentarias nacionales y dejar de ser tan dependientes del mercado mundial....