CombustibleReconozco que al principio no lo entendía muy bien.  No sé si por tonta o por inocente. Por fin podríamos unir la  preocupación mundial por el calentamiento global con la lucha contra el hambre. En la búsqueda de una forma más sostenible de producir energía de fuentes renovables, se estaba promoviendo la producción de etanol y biodiésel a partir de cultivos agrícolas como el maíz, la caña de azúcar, la palma africana... los agrocombustibles.

En Guatemala, donde todas las familias pobres que tienen un pequeño pedacito de tierra lo utilizan para sembrar maíz (su principal alimento) de repente era como si les hubiera nacido un pozo de petróleo frente a sus narices. Ya me imaginaba yo a Guatemala en "la OPEP de los agrocombustibles". Los campesinos produciendo su maíz a precio de gasolina y, encima, ecológica.

En Brasil, que también se habían dado cuenta, Lula proclamaba: "Los biocombustibles ayudan a combatir el hambre, aportando ingresos que permiten a las poblaciones pobres adquirir alimentos" Pero ya aterricé en la cruda realidad....las pequeñas parcelas campesinas, como siempre, no pueden resistir la presión de los grandes terratenientes de la región ni evidentemente realizar las inversiones necesarias para la nueva producción. Y así, las campesinas y los campesinos se ven forzados a venderlas. Eso agrava, evidentemente,  la situación de inequidad extrema en la distribución de la tierra del país: donde el 8% de los finqueros concentran el 80% de la tierra.

Frente al despojo, la población indígena y campesina se ve empujada a ocupar nuevas tierras para cultivar sus alimentos, y ya solo les quedan las áreas de reserva natural. Es lo que está ocurriendo con los q'eqchíes que vivían en la cuenca del río Polochic y que ahora buscan tierras en la Reserva de la Biosfera de la Sierra de las Minas. Y el maíz de los mayas pasa de ser un comestible producido localmente a un combustible de multinacional. ¿Y el Estado? Muy bien gracias, subvencionando las inversiones de los grandes terratenientes, en lugar de garantizar el derecho a la alimentación de sus ciudadanos.

Pero lo peor es leer que "incluso si las cosechas completas de maíz de EEUU se destinaran a la producción de agrocombustibles, solo abastecerían el 12% de la demanda de gasolina del país". O sea, que el problema no es buscar nuevas fuentes de energía, sino reducir el nivel de consumismo actual de la misma. De situaciones como éstas reclaman la  ayuda del Estado los campesinos q'eqchíes, que secuestraron a cuatro turistas belgas hace unos días en Río Dulce. Pero en lugar de esto, salen en la prensa en titulares como terroristas. Y es que ya lo decía mi abuelita, con la comida no se juega!!

PD: Os adjunto un artículo interesante de Alberto Alonso sobre el problema en Guatemala por si queréis leer más sobre el tema.