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<?xml-stylesheet type="text/xsl" href="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/utility/FeedStylesheets/rss.xsl" media="screen"?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"><channel><title>Diarios desde Palestina</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/default.aspx</link><description>Catherine Weibel</description><dc:language>es-ES</dc:language><generator>CommunityServer 2.1 SP1 (Build: 61019.2)</generator><item><title>Okupas en su propia tierra: las tribus beduinas del Neguev</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/2010/02/17/okupas-en-su-propia-tierra-las-tribus-beduinas-del-neguev.aspx</link><pubDate>Wed, 17 Feb 2010 12:45:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e27055eb-95f3-4704-b566-eb56c3282fa1:80560</guid><dc:creator>cweibel@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/comments/80560.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/commentrss.aspx?PostID=80560</wfw:commentRss><description>&lt;A href="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/photos/franjagaza/picture80559.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG hspace=10 src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/photos/franjagaza/images/80559/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;En Jerusalén, la mayoría de las tiendas de recuerdos venden mapas de camellos atravesando el desierto del Neguev, que constituye la mayor parte del sur de Israel. Estos mapas muestran rara vez a las personas que durante siglos han cruzado el desierto con sus camellos, los beduinos. Muchos viven en una situación precaria, 60 años después de haber sido desplazados de sus tierras tras la creación del Estado de Israel, e incluso durante las décadas siguientes. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Hoy en día, el Neguev, o el Naqab (en árabe, como lo llaman los beduinos), tiene una población beduina de unas 160.000 personas, de las cuales aproximadamente la mitad viven en pueblos que las autoridades israelíes declararon ilegales. Estas autoridades han presionado constantemente a los beduinos árabes para que abandonen&amp;nbsp;su modo de vida seminómada en favor de una vida más sedentaria. Como el general israelí Moshe Dayan explicó en 1963, el objetivo era transformar a los beduinos en personas "que no vivieran en su tierra con su rebaño, sino que se convirtieran en personas urbanas que llegan a casa por la noche y se ponen sus zapatillas". @MORE@&lt;BR&gt;&amp;nbsp; &lt;BR&gt;Morad El-Sana ha trabajado durante ocho años como abogado de &lt;A class="" title=Adalah href="http://www.adalah.org/" target=_blank&gt;Adalah&lt;/A&gt;, el Centro Legal para los Derechos de la Minoría Árabe en Israel, contraparte de Oxfam Internacional, y explica que, tradicionalmente, los beduinos no son personas desarraigadas o sin tierra. "Cada tribu tenía su propio territorio, en el Neguev", dice. "Llevaban una vida seminómada, cuidando&amp;nbsp;ganado y cultivando la tierra, con una aldea para el verano y otra para el invierno para que los animales tuvieran pastos suficientes". &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Hoy en día, aproximadamente la mitad de los beduinos se han visto obligados a abandonar sus tierras y trasladarse a uno de los siete pueblos construidos por el gobierno israelí. La otra mitad se maniene&amp;nbsp;en sus tierras, en 45 aldeas que no son reconocidas por las autoridades israelíes y que, como si fueran invisibles, no aparecen en los mapas. Las aldeas no reconocidas reciben poco o ningún servicio público: no tienen infraestructura de transporte ni tampoco carreteras. No tienen acceso a las redes de agua y electricidad y apenas disponen de escuelas o de servicios sanitarios, aunque los beduinos son ciudadanos israelíes. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Muchas aldeas no reconocidas se encuentran a pocos minutos en coche de las carreteras modernas. Golpean sin embargo por su pobreza, con niños corriendo descalzos entre las chozas de madera y hierro oxidado y entre los destrozos de las casas demolidas en la mayoría de las aldeas. Las autoridades destruyeron las chozas porque sus habitantes no habían obtenido un permiso de construcción, aunque muchos hubiesen vivido varias décadas, si no más, en esas parcelas de tierra. 
&lt;P&gt;El-Sana explica que las autoridades israelíes llaman al Neguev "tierra muerta".&amp;nbsp;Se basan en una antigua ley otomana&amp;nbsp;que data de la década de 1820 para justificar esta designación legal. En la práctica esto significa que los beduinos del 2010 no pueden reclamar la propiedad de tierras ancestrales que sus familias y tribus han estado utilizando durante siglos. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;"Algunas casas y granjas (pertenecientes a ciudadanos judíos de Israel) en el desierto están conectadas a las redes de agua y electricidad, así que ¿por qué no lo están también las aldeas beduinas no reconocidas?", se pregunta Sana, añadiendo que algunos de esos edificios que albergan a las comunidades de judíos israelíes tampoco tienen permiso de construcción. "Sin embargo, sus hogares rara vez son destruidos, mientras que las casas en las aldeas beduinas no reconocidas son sistemáticamente perseguidas por las autoridades".&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Sin conseguir obtener de las autoridades los permisos de construcción, las familias árabes beduinas de las aldeas no reconocidas viven con el miedo constante de que sean demolidas sus casas. Sin embargo, son reacias a abandonar sus tierras y siguen reconstruyendo sus viviendas, incluso después de que hayan&amp;nbsp;sido demolidas en varias ocasiones. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;"La gente sabe que sus hogares pueden ser demolidos, pero desconocen si será en dos semanas, dos meses o dos años", dice El-Sana. "Las casas son destruidas a veces sin aviso específico previo. En ocasiones&amp;nbsp;las personas ni siquiera tienen tiempo de&amp;nbsp;salvar sus escasas pertenencias antes de que su casa sea demolida", añade. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Los siete pueblos construidos por el gobierno sin consulta previa con las comunidades de beduinos aparecen como una alternativa inadecuada debido a su infraestructura en ruinas, la falta de respeto de los vínculos familiares entre los beduinos y una alta tasa de desempleo. Aunque los árabes beduinos reciben servicios del Estado, como la atención sanitaria y las prestaciones familiares, esto no les ayuda a salir de la pobreza. Según El-Sana, las distancias que los niños deben recorrer para ir a la escuela son a veces tan largas que el 77% de las niñas beduinas no completan sus estudios. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Las aldeas están mal equipadas para hacer frente a la afluencia de nuevos residentes, y no tienen el espacio necesario para la práctica de las actividades económicas tradicionales, como la agricultura. Algunos de estos pueblos son casi como los barrios chabolistas. En suma, son muy diferentes de las ciudades modernas que han sido construidas recientemente para albergar a otras comunidades israelíes en el Neguev. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;"Quiero quedarme en mi tierra, que se ha transmitido de generación en generación en mi familia", dice al equipo de Oxfam Internacional uno de los beduinos que viven en una de las aldeas no reconocidas. "Si me voy y me mudo a un pueblo legal, yo y mis hijos perdemos todos los derechos sobre nuestra tierra. Quiero que el Estado nos permita vivir legalmente en nuestro hogar, nuestra tierra".&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Adalah trabaja en presentar demandas a los tribunales israelíes para promover y defender los derechos de los árabes beduinos en el país, principalmente en lo que toca a los derechos de propiedad de la tierra y la vivienda, y el derecho a la salud y la educación. Adalah pide el reconocimiento oficial de las aldeas no reconocidas por las autoridades israelíes para que los árabes beduinos que viven en estos pueblos puedan permanecer en su tierra y poner fin a los desplazamientos forzados.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/aggbug.aspx?PostID=80560" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Oxfam+Internacional/default.aspx">Oxfam Internacional</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/israel/default.aspx">israel</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Neguev/default.aspx">Neguev</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/beduinos/default.aspx">beduinos</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Adalah/default.aspx">Adalah</category></item><item><title>La guerra contin&#250;a en Gaza</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/2009/12/28/la-guerra-contin-a-en-gaza.aspx</link><pubDate>Mon, 28 Dec 2009 12:18:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e27055eb-95f3-4704-b566-eb56c3282fa1:75070</guid><dc:creator>franjagaza@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>2</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/comments/75070.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/commentrss.aspx?PostID=75070</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/photos/franjagaza/picture75069.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG hspace=10 src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/photos/franjagaza/images/75069/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;Por Numan K. Aljadba, médico y colaborador de Oxfam Internacional&lt;/STRONG&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Era un sábado como otro cualquiera. Todo era igual que cada día, nada fuera de lo normal. Pero de pronto se empezaron a oír&amp;nbsp;unas explosiones terribles: buuum, buuum. En un inicio podrían haberse confundido con el sonido de un trueno. Sin embargo, un trueno no acaba en segundos con la vida de más de 300 personas inocentes.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Fueron los peores 22 días que han vivido los palestinos de Gaza. Ataques en cualquier parte y a todas horas, día y noche. Ningún lugar era seguro y la gente no se sentía a salvo en ningún sitio. @MORE@&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Durante esos días estuvimos completamente desconectados del mundo. Sin electricidad, sin agua, sin teléfono en muchas áreas de la franja de Gaza. Al horror de vivir con todo eso había que añadirle la preocupación por la vida de nuestros amigos y familiares. Únicamente podíamos escuchar las emisoras de radio, pero éstas eran a menudo interrumpidas por las transmisiones del Ejército israelí con mensajes terribles dirigidos a los ciudadanos de Gaza. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El abastecimiento de alimentos fue un gran problema para muchos de nosotros. Era difícil conseguirlos, especialmente cuando había bocas extras que alimentar, las de aquellas personas que huyendo de las zonas afectadas se refugiaban en casas vecinas. Por ejemplo, nosotros éramos una familia de cinco miembros, pero durante al guerra nos convertimos en una familia de sesenta personas. Es fácil imaginarse lo duro que era conseguir comida para todos ellos en esas circunstancias. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Los días iban pasando tan despacio que era como si muriéramos cien veces cada jornada. Durante las noches dormíamos todos juntos en una o dos habitaciones para darnos una falsa sensación de seguridad. Los ataques eran cada vez más y más fuertes. Uno de ellos segó las vidas inocentes de cinco miembros de mi familia, y al resto nos convirtió en heridos y desplazados buscando un lugar seguro en otras áreas.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Como todo en la vida, la guerra llego a su fin, dejando atrás al menos 1.400 muertos y más de 5.000 heridos. A eso hay que añadir unos destrozos&amp;nbsp;que no hubiera provocado ni un gran terremoto.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Lo irónico fue que pensamos que la guerra había terminado cuando así lo anunció el primer ministro israelí, pero comprobamos que no, que&amp;nbsp;seguía adelante. Posiblemente los 22 días de ataques fueron muy evidentes para el mundo entero, pero lo que vino después fue la guerra de verdad. Los supervivientes a ese conflicto, los heridos, todos, seguimos viviendo en silencio una guerra en forma de bloqueo que restringe los derechos humanos, a comida, la medicación, la educación, el derecho a tener refugio...&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Como mucha gente de Gaza, yo he tenido mi propia experiencia con el bloqueo. Quise salir de la franja para someterme a una cirugía, una operación de rodilla que no podían realizarme en Gaza por falta de equipamiento y material, y no pude hacerlo a pesar de que conseguí el permiso. Solo lo logré&amp;nbsp;con la ayuda de organizaciones de defensa de los derechos humanos y tras dos años de espera.&amp;nbsp; Otra de las veces que tampoco pude salir de Gaza fue para recoger mi posgraduado de estudios&amp;nbsp; Pero no es solo mi historia, es la historia de un millón y medio de personas, las que viven en Gaza.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Hace ahora un año de&amp;nbsp;esta guerra, y es una pena&amp;nbsp;para el mundo que aquí en Gaza sigamos inmersos en ella. No ha habido mejoras, no ha habido reconstrucción como nos prometió el mundo entero, el bloqueo es cada vez más estricto y nadie hace nada por ello. Tal vez este mundo lloró por nosotros durante los 22 días de conflicto, no podemos negarlo, pero nosotros seguimos llorando. ¿Le importa a alguien?&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Ha pasado un año desde aquello y el olor a sangre y pólvora permanece en el aire.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/aggbug.aspx?PostID=75070" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Oxfam+Internacional/default.aspx">Oxfam Internacional</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/bloqueo/default.aspx">bloqueo</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Gaza/default.aspx">Gaza</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/palestina/default.aspx">palestina</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/ofensiva+militar/default.aspx">ofensiva militar</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/destrucci_26002300_243_3B00_n/default.aspx">destrucci&amp;#243;n</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/guerra/default.aspx">guerra</category></item><item><title>En la l&#237;nea de fuego: los agricultores en Gaza, blancos de ataques en sus tierras</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/2009/11/24/1-en-la-l-nea-de-fuego-los-agricultores-en-gaza-blancos-de-ataques-en-sus-tierras.aspx</link><pubDate>Tue, 24 Nov 2009 18:57:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e27055eb-95f3-4704-b566-eb56c3282fa1:72864</guid><dc:creator>franjagaza@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>5</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/comments/72864.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/commentrss.aspx?PostID=72864</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/photos/franjagaza/picture72858.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG hspace=10 src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/photos/franjagaza/images/72858/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;&lt;STRONG&gt;Por Catherine Weibel, responsable de prensa de Oxfam Internacional en Jerusalén&lt;/STRONG&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Pasando por la zona tapón, una parcela de terreno que se extiende por toda la franja de Gaza, a lo&amp;nbsp;largo del muro de separación con Israel, da miedo. El paisaje es desolador, con apenas ruinas de las casas destruidas. En contraste con el terreno, en el cielo destaca un balón de observación plateado equipado con videocámaras del Ejército israelí que a paso lento cumple su misión. Lo que solía ser un área fértil y verde se ha convertido en un desierto donde nadie se atreve a entrar o cultivar.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Según los campesinos, los soldados israelís les disparan a menudo mientras están trabajando en sus tierras en la zona tapón. Cada dos semanas o así hay gente herida por los ataques. Casi todas las semanas, los soldados hacen incursiones en la zona y destruyen lo que haya de cultivos con las escavadoras.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Un campesino nos contó que la regla para los disparos parece ser: "Si te puedo ver, te dispararé". Los acuerdos de Oslo preveían una zona de separación entre Israel y la franja, lo que ha permitido a los israelís en el 2000, después de la segunda Intifada, expandir unilateralmente esta zona hacía dentro de territorio palestino.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;"Es difícil imaginar que en el 2000, hasta la segunda Intifada, esta área era una zona verde y cultivada, con árboles y vegetación tan altas que sobrepasaban la valla entre Gaza y Israel", nos dijo Ahmed Sourani, director del PARC, una oenegé palestina de desarrollo agrícola, que forma parte de Oxfam Internacional.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Durante la operación Plomo Fundido, que terminó en enero de este año, hogares, granjas, cultivos, pozos y cisternas fueron destruidos por el Ejército israelí. En junio, aviones israelís lanzaron folletos sobre Gaza informando a la población de que la zona tapón pasaría a incluir 300 metros de terreno en la franja, desde el muro de separación con Israel. En la práctica, por miedo de los disparos, los campesinos se abstienen de usar una parcela de terreno de hasta uno o dos kilómetros dependiendo de la zona. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Diab Tarabin, un beduino de 50 años, jefe de una familia de 16 personas, es uno de estos campesinos. Actualmente no tiene acceso a su tierra después de cultivarla durante años junto con los miembros de su familia. "Antes tenía 150 olivos&amp;nbsp;y 25 palmeras de dátiles. Ahora la tierra fértil está marcada como zona tapón por los israelís. Ya no me dejan ir a mis tierras y los árboles que tenía los ha destruido el Ejército israelí con las excavadoras. Tampoco puedo vivir en mi casa porque estaba demasiado cerca de la zona tapón. La han destrozado simplemente. Ni siquiera han dejado la cisterna de agua", me contó Diab.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;A la familia de Diab le quedaron algunos animales -gallinas, básicamente- que se han podido salvar. "Antes tenía mis medios de vida y ahora mi familia y yo vivimos dependientes de la ayuda alimentaria", añadió. Desde la operación Plomo Fundido, la familia vive en una tienda donada por una oenegé, a pocos metros las ruinas de lo que fue su hogar. Dentro de la tienda y con apenas una tela sirviendo de manta está Dunia, la hija de 4 años de Diab, que sufre una parálisis desde su nacimiento. "Aquí en Gaza no hay tratamiento para ella y todavía no hemos podido llevarla a un medico fuera. Nuestra única esperanza es que Dios nos ayude", finaliza Diab.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/aggbug.aspx?PostID=72864" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Oxfam+Internacional/default.aspx">Oxfam Internacional</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Gaza/default.aspx">Gaza</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/palestina/default.aspx">palestina</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/destrucci_26002300_243_3B00_n/default.aspx">destrucci&amp;#243;n</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/muro/default.aspx">muro</category></item><item><title>Sin derechos laborales</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/2009/10/30/sin-derechos-laborales.aspx</link><pubDate>Fri, 30 Oct 2009 12:15:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e27055eb-95f3-4704-b566-eb56c3282fa1:70689</guid><dc:creator>franjagaza@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/comments/70689.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/commentrss.aspx?PostID=70689</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/photos/franjagaza/picture70687.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG hspace=10 src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/photos/franjagaza/images/70687/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;&lt;STRONG&gt;Por Catherine Weibel, responsable de prensa de Oxfam Internacional en Jerusalén.&lt;/STRONG&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El mes pasado fui a Gaza para reunirme con tres mujeres que fueron las primeras en los Territorios Palestinos Ocupados en reclamar una indemnización tras ser despedidas sin previo aviso hace cinco años por un empresario israelí. Entonces, yo era parte de una delegación de Oxfam Internacional que actuaba como intermediaria en la entrega de dinero a Gaza. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Orub Al-Najjar Freih, Naame Maghasib y Fida Abu Al-Najjar habían trabajado en las fábricas textiles de Israel, en la&amp;nbsp;zona industrial de Erez, hasta el 2004. Durante varios años,&amp;nbsp;empezaban a trabajar como costureras a las cuatro de la mañana y terminaban a las siete de la tarde. A eso hay que sumar las más de&amp;nbsp;dos horas diarias en autobús de Gaza a Israel. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Su salario era de unos ocho&amp;nbsp;shekels por hora (aproximadamente 1,5 euros), mientras que el salario mínimo en Israel está estipulado en&amp;nbsp;20 shekels la hora (casi 4 euros). Pero&amp;nbsp;no tenían muchas más opciones, ya que había pocas oportunidades de un trabajo mejor remunerado en Gaza. "Hice tan poco dinero que la &lt;I&gt;abaya&lt;/I&gt; (vestido típico) que me pongo hoy es la misma que llevaba en mi primer día de trabajo, hace ya algunos años –dice Fida–. Pero no me quejo. Al menos tuve la oportunidad de comprar comida para mi familia en ese momento. Ahora, hay días que los paso sin un shekel en el bolsillo". &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Unos 25.000 habitantes de Gaza, al igual que Fida, solían trabajar para empresarios israelíes. Hoy ya no lo hacen. Eso significa que 25.000 personas&amp;nbsp;–y sus dependientes– han perdido una valiosa fuente de ingresos. La pérdida de empleo entre la población palestina comenzó en el 2000, debido al cierre de la frontera entre Israel y Gaza tras la segunda Intifada. Luego, en el 2004, el Ejército israelí impidió a los trabajadores salir de Gaza y cerró la zona industrial de Erez. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Los trabajadores de Gaza empezaron a faltar a sus puestos de trabajo debido a este cierre de la frontera. Era imposible ir. Lo peor es que muchos empresarios les echaban la culpa a los propios trabajadores por esas ausencias laborales. Así, se negaron a otorgarles una indemnización por despido, a pesar de que la Ley del trabajo de Israel establece que los trabajadores despedidos tienen derecho a un mes de sueldo por cada año trabajado. Hoy, la mayoría de estos trabajadores están atrapados en Gaza, desempleados y dependientes de la ayuda humanitaria.&amp;nbsp;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;"Algunos de los trabajadores despedidos en el 2004 estuvieron trabajando durante más de 30 y 40 años en Israel –asegura Karim Nachwan, el director del Centro por la Democracia y los Derechos de los Trabajadores (DWRC) en Gaza–. Algunos de ellos habían empezado a pagar los plazos para recibir las pensiones estatales, que ahora se les han negado". &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Dos organizaciones locales que trabajan con Oxfam Internacional, Sawt El-Amel&amp;nbsp; –una ONG de trabajadores palestinos en Israel– y DWRC, están tratando de conseguir una compensación por despido para los trabajadores de Gaza en los tribunales, aunque también están intentando negociar directamente con los empresarios israelíes. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Orub Al-Najjar Freih, Naame Maghasib y Fida Abu Al-Najjar consiguieron finalmente que les pagasen. Lo lograron&amp;nbsp;a través de un acuerdo extrajudicial. Cuando me reuní con ellas mientras celebraban la ocasión, estaban tan sorprendidas que dos de ellas me abrazaron mientras rompían a llorar. "Me siento abrumada por esta buena noticia –dijo Orub–. Mi marido está sin trabajo. Este dinero significa que por primera vez en años no voy a tener que ir a pedir dinero a mi tío. Voy a ser capaz de comprar ropa nueva, pañales y leche para mis cuatro hijos. Podré ocuparme de mi familia durante un mes con este dinero". &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Yo estaba feliz por ella. Pero cuando le&amp;nbsp;pedí a Orub que me mostrara el cheque, no podía creer lo poco que había recibido. Más o menos el coste de algunas comidas en un buen restaurante de Londres, París o Nueva York. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;"Estas mujeres recibieron mucho menos de lo que legalmente tenían derecho a percibir –sostiene la responsable de&amp;nbsp;Relaciones Internacionales de Sawt El-Amel, Marie Badarne–. Pero para las mujeres que viven en Gaza, un poco es mejor que nada. Sigue siendo un pequeño éxito".&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;"Aquí hay que ser agradecido por cada shekel que se pueda ganar –me dijo Fida–. Aunque no es un montón de dinero, es suficiente para mí porque había perdido toda esperanza de recibir una indemnización". &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Fida me explicó que ha pasado ya siete veces por quirófano debido a un cáncer de mama. Me dijo que a los 29 años ya estaba llena de cicatrices y, sin embargo, aún sigue enferma: "Soy débil y eso me impide recibir el tratamiento adecuado. Sólo espero que las ONG que me ayudaron a obtener la indemnización del empresario que me contrató me puedan ayudar a salir de Gaza para poder someterme a una nueva cirugía en unas condiciones mejores".&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;También asistió a la celebración Yussef Abu Kamel, de 31 años. Solía trabajar como carpintero en una fábrica de muebles de Israel que empleaba a 350 trabajadores de Gaza, tanto en la zona industrial de Erez y como en la ciudad israelí de Ramla. Todos fueron despedidos en el 2004, cuando se cerró la frontera. Yussef, que llevaba&amp;nbsp;a casa unos 1.000 dólares cada mes, de repente se quedó sin un centavo. Fue el primero en acercarse a Sawt El-Amel, en nombre de sus antiguos compañeros. En diciembre del 2008, la organización presentó las primeras reclamaciones de indemnización para 13 trabajadores en los tribunales de trabajo israelí. Reclamaba un millón de shekels (unos 180.000 euros) por los salarios perdidos y los derechos de seguridad social. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Yussef, que trabaja para la ONG Sawt El-Amel en Gaza, se enfrenta ahora a una situación kafkiana: el Tribunal de Justicia de Israel le ha convocado a acudir en persona a reclamar sus derechos. "Si no compareces ante el tribunal después de haber sido convocado en dos ocasiones, se desestima el caso... Perderé mis derechos –me dijo–. Ellos deben saber que no puedo ir a los tribunales,&amp;nbsp;pues estoy atrapado en Gaza desde el bloqueo israelí, que impide que los palestinos salgamos de la franja". &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Por otra parte, una decena de sus excolegas deben aportar unos 270 euros en el próximo par de semanas para pagar los depósitos de seguridad que requiere el Tribunal de Justicia de Israel, donde su caso está pendiente. Si no depositan el dinero, que es necesario para compensar al dueño de la fábrica donde trabajaban si ellos&amp;nbsp;pierden el caso, sus demandas podrían ser desestimadas. Una situación surrealista. &lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/aggbug.aspx?PostID=70689" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Oxfam+Internacional/default.aspx">Oxfam Internacional</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/bloqueo/default.aspx">bloqueo</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Gaza/default.aspx">Gaza</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/palestina/default.aspx">palestina</category></item><item><title>Dos d&#237;as en Gaza: testigo de una crisis de dignidad humana</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/2009/10/08/dos-d-as-en-gaza-testigo-de-una-crisis-de-dignidad-humana.aspx</link><pubDate>Thu, 08 Oct 2009 14:56:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e27055eb-95f3-4704-b566-eb56c3282fa1:68618</guid><dc:creator>franjagaza@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/comments/68618.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/commentrss.aspx?PostID=68618</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/photos/franjagaza/picture68617.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG hspace=10 src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/photos/franjagaza/images/68617/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;Por Lara Contreras, responsable de &lt;EM&gt;advocacy&lt;/EM&gt; humanitario de Intermón Oxfam para los Territorios Palestinos Ocupados.&lt;/STRONG&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Acabo de dejar la sofisticada terminal israelí para adentrarme caminando en la polvorienta Gaza. Donde había campos de cultivo, ahora vemos desolación; ya nada crece en la zona de seguridad creada por los israelís. El grupo de mujeres con el que nos reunimos nos cuenta que esos campos les pertenecían y que podían vivir holgadamente de ellos. Desde que comenzó el bloqueo de la franja, y sobre todo tras la operación Plomo Fundido, ya no les queda nada. No tienen ingresos, sus casas han sido destruidas y no se pueden reconstruir porque los israelís no permiten que entren los materiales necesarios para ello; dependen de la ayuda humanitaria y viven con miedo, los disparos no han cesado. Para ellas esta situación atenta contra su dignidad: "¿Por qué depender de la ayuda que dan las oenegés cuando siempre hemos sido autosuficientes?" @MORE@ &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Más tarde hablamos con una familia de agricultores. Antes del bloqueo de la franja podían mantenerse e incluso ahorrar dinero, pero después del cierre de fronteras por parte de Israel dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir. La mujer nos cuenta que los israelís destruyeron sus cultivos y que ahora, gracias a la ayuda de oenegé, han vuelto a cultivar, pero han tenido que cambiar de tipo de cultivo y ya no pueden exportarlo: los israelís no dejan salir ningún producto de Gaza. Además, los precios de las semillas son más altos y los productos se venden a precios más bajos en la franja. No sacan lo suficiente para vivir. Un pescador (foto) nos cuenta que ahora sólo pueden alejarse&amp;nbsp;tres millas para pescar, y esto se traduce en menos pesca y de peor calidad. Pero esto no es lo peor, nos cuenta. Los barcos israelís les vigilan constantemente y a la mínima les disparan, les detienen o les matan y se quedan con sus embarcaciones. A la mañana siguiente somos testigos, mientras desayunamos, de cómo un barco israelí dispara a unos pescadores palestinos. Al parecer les estaban avisando de que no se alejaran más.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Siempre hacemos la misma pregunta: ¿Qué esperáis de la comunidad internacional? Siempre la misma respuesta: nada. Todos nos dicen que la comunidad internacional --y dentro de&amp;nbsp;ella, el Gobierno español--puede presionar a Israel para que acabe con el bloqueo de Gaza. Que puede negarse a pagar lo que Israel destruye y pedirle cuentas por los daños causados. También puede asegurarse de que el dinero que compromete para Gaza llega a la gente que lo necesita, pero que no confían en que esto suceda porque hay intereses políticos que están por encima de las necesidades de la población. Es la primera vez que veo a los palestinos sin esperanza, no confían ni en Fatá ni en Hamás, ninguno se preocupa de la población, nos dicen. También han perdido la confianza en la comunidad internacional. Esto me impactó enormemente: ver a la gente sin esperanza es lo más triste, sobre todo cuando tú formas parte de quienes les han decepcionado.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/aggbug.aspx?PostID=68618" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/bloqueo/default.aspx">bloqueo</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Gaza/default.aspx">Gaza</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/interm_26002300_243_3B00_n+oxfam/default.aspx">interm&amp;#243;n oxfam</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/pesca/default.aspx">pesca</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/palestina/default.aspx">palestina</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/israel/default.aspx">israel</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/agricultura/default.aspx">agricultura</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/crisis/default.aspx">crisis</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/destrucci_26002300_243_3B00_n/default.aspx">destrucci&amp;#243;n</category></item><item><title>En la primera l&#237;nea del castigo colectivo</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/2009/08/10/en-la-primera-l-nea-del-castigo-colectivo.aspx</link><pubDate>Mon, 10 Aug 2009 10:59:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e27055eb-95f3-4704-b566-eb56c3282fa1:63584</guid><dc:creator>franjagaza@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/comments/63584.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/commentrss.aspx?PostID=63584</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/photos/franjagaza/picture63586.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG hspace=10 src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/photos/franjagaza/images/63586/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;Dos años de bloqueo y tres semanas de acción militar han llevado a la población de Gaza hacia un estado de crisis humanitaria permanente. Hace dos años, Oxfam Internacional contaba con tres profesionales en Gaza. Estábamos ayudando a mejorar los servicios sanitarios y las instalaciones para el saneamiento del agua. Hemos apoyado a familias pobres para plantar huertas y criar conejos pero, de repente, con el bloqueo israelí, Gaza ha quedado totalmente aislada y marginada del desarrollo social del país, dejando a su suerte más de un millón y medio de personas. Oxfam ha denunciado el bloqueo, que está arruinando y llevando a la miseria a la población. Una situación crítica que se está agravando por el lanzamiento de cohetes y el encarcelamiento de civiles sin ningún control. @MORE@&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Desde hace seis meses, la población de Gaza vive atemorizada bajo intensas operaciones militares y conflictos entre grupos armados. Más de 4.000 casas fueros destruidas. Escuelas y fábricas, hospitales y molinos de harina han sido bombardeados y pozos de agua y líneas eléctricas han volando por los aires. Los campos de olivos fueros destrozados y más de 1.400 de palestinos murieron. Algunos eran combatientes armados pero la mayoría, civiles.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Hace unas semanas visité Gaza de nuevo. Hamas sigue teniendo el control y la gente cree que cada vez cuenta con mayor organización. La oficina de Oxfam dispone, en este momento, de 20 funcionarios y un presupuesto anual de más de 10 millones de euros básicamente destinados a ayuda humanitaria. Considerando nuestra ayuda, otorgada de forma proporcional a las necesidades, significa que las personas de Gaza son siete veces más pobres. Ante esta situación, viajé fuera de la ciudad de Gaza para ver cómo está repercutiendo el bloqueo en la vida cotidiana de los civiles.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Ya había visitado con anterioridad la granja de la familia de Sameh El Sawafiri. La primera vez me quedé impresionado por el ruido. Imagina 40.000 pollos comiendo y poniendo huevos. Oxfam compraba cada semana 15.000 huevos para 500 familias pobres en la ciudad de Gaza. Los huevos eran parte del programa de ayuda con productos locales. La segunda vez que visité la granja, fue el olor lo que más me impresionó. Los 40.000 pollos habían sido aplastados por las excavadoras y los tanques del ejército israelí habían abatido todas las jaulas llenas de animales dejando un olor a podredumbre inaguantable. Pero lo que realmente me sorprendió fue la determinación de Sameh para reconstruir su pequeño negocio de pollos. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;"Cinco familias dependen de mi negocio", me dijo. "No tengo elección", añadió.&amp;nbsp;Endeudado&amp;nbsp;e intentando recuperar algunas de las jaulas de pollos me explicó que ahora pagaba 45 euros por un paquete de dos toneladas de cemento a diferencia de antes del bloqueo que sólo costaba cerca de 50 céntimos.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Me interesé en preguntar qué repercusiones estaba provocando el bloqueo y me contestó que todo estaba cambiado en Gaza: "Cuando las tropas israelís estuvieron en mi casa rompieron todos los muebles y las instalaciones eléctricas, incluso agujerearon e hicieron pedazos la ropa de mi familia. Tampoco puedo comprarles piezas de ropa nuevas porque el bloqueo nos impide acceder al mercado, entre muchas otras cosas, de ropa. No me llegó a enseñar la ropa estropeada, pero toda su casa y sus muebles, estaban llenos de tiras de alambre y placas de metal fijadas con tornillos y tuercas".&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Sameh me explicaba los problemas a los que tiene que hacer frente ahora. "No puedo reconstruir mi hogar hasta que no se levante el bloqueo porque es imposible acceder a los materiales de reconstrucción y necesitaría como mínimo 10 años de ahorro para sufragar los costes y recuperar mi granja", aseguró.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Michael Bailey es el responsable de incidencia política para los Territorios Ocupados de Oxfam Internacional en Jerusalén.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/aggbug.aspx?PostID=63584" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/bloqueo/default.aspx">bloqueo</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Gaza/default.aspx">Gaza</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/consecuencias_2E00_/default.aspx">consecuencias.</category></item><item><title>Un muro con cinco a&#241;os</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/2009/08/10/un-muro-con-cinco-a-os.aspx</link><pubDate>Mon, 10 Aug 2009 10:17:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e27055eb-95f3-4704-b566-eb56c3282fa1:63580</guid><dc:creator>franjagaza@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>1</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/comments/63580.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/commentrss.aspx?PostID=63580</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/photos/franjagaza/picture63582.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG hspace=10 src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/photos/franjagaza/images/63582/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;Cuando llegué por primera vez al este de Jerusalén a principios de este año para trabajar con Oxfam Internacional, lo primero que hice fue ir a ver el muro. Lejos de ser desmantelado, ha seguido creciendo en longitud. Me quedé sorprendida ante ese gigante de hormigón que bloquea la línea del horizonte. Sin embargo, más allá de esta imagen desoladora existen las graves consecuencias que este muro está provocando en la vida de los palestinos.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Cuando cruzamos por primera vez el punto de control de Qaladiya, nos sentimos perdidos en medio de un laberinto de metal y cercas de alambre con pinchos y puas afiladas, detectores electrónicos, barras de hierro y techos hechos de acero. En medio de ese escenario, varias voces procedentes de altavoces invisibles nos obligaron a dejar nuestras pertenencias en una máquina de rayos X. Sólo pudimos ver a los lejos un hombre, un soldado israelí que nos pidió la identificación desde un vehículo blindado.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Para nosotros era un viaje pero para los palestinos que fuimos conociendo a lo largo del trayecto aquello era su vida cuotidiana, su rutina. Nos explicaron que lo peor era cuando las personas enfermaban o tenían necesidades médicas en Jerusalén ya que el procedimiento para acceder a un centro de atención médica pasaban por estar muchas horas esperando a ser autorizados a entrar en la parte de Jerusalén Oriental si lograban obtener el permiso.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Omar Sharif, uno de los palestinos que conocimos, es agricultor y tiene 66 años, vive en Jayyous, un pueblo situado en el norte de Cisjordania. Su casa se encuentra en un lado del muro, pero sus cultivos están justamente al otro lado. Tardó siete meses en obtener un permiso que le daba el derecho de trabajar en su propia tierra y, en menos de medio año, tendrá que renovarlo porque caduca. A Su hijo Azzam, un muchacho de negocios, nunca le han concedido un permiso y no puede acceder a la tierra de su padre. Azzam puede viajar por Israel -a Tel Aviv o Haifa- pero no puede visitar a su familia. @MORE@&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El muro esconde miles de historias. Más&amp;nbsp;de 10.000 personas viven en medio de un pueblo que se ha sido declarado "zona militar" por las autoridades israelís y requieren de permisos de residencia para poder seguir viviendo en sus casas. Más de 35.000 palestinos viven atrapados en "zonas cerradas" entre el muro y la Línea Verde.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Los israelís con los que hemos hablado tienen una perspectiva muy diferente sobre el muro. "Les gusta porque les protege de los ataques y atentados suicidas", dijo una joven israelí en un café de Tel Aviv. "Me hace sentir más segura, puedo ir a cenar a un restaurante sin el riesgo de que algo malo me puede suceder", añadió.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Es un sentimiento comprensible. Sin embargo, nadie es consciente de que la mayor parte del muro se extiende en terrenos que no pertenecen a Israel, sino a los palestinos. En resumen, muchos israelís creen que el trazado del muro es una herramienta eficaz para seguir la confiscación y expropiación de recursos palestinos, como la tierra o el agua. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Hace cinco años, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) emitió una opinión consultiva sobre la construcción del muro en Cisjordania y Jerusalén Oriental para afirmar que era ilegal y pidió su desmantelamiento inmediato. En &amp;nbsp;el documento, la CIJ concluía que el trazado del muro no solo respondía a medidas de seguridad sino que se destina a confiscar más tierras de los palestinos para los asentamientos ilegales.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Catherine Weibel es la oficial de medios de Oxfam internacional para Israel y los Territorios Ocupados y está ubicada en Jerusalén.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/aggbug.aspx?PostID=63580" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/israel/default.aspx">israel</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Jerusalen/default.aspx">Jerusalen</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Cisjordania/default.aspx">Cisjordania</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/muro_2E00_/default.aspx">muro.</category></item><item><title>Cruzando el Rubic&#243;n</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/2009/04/07/cruzando-el-rubic-n.aspx</link><pubDate>Tue, 07 Apr 2009 12:21:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e27055eb-95f3-4704-b566-eb56c3282fa1:42653</guid><dc:creator>omar@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>4</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/comments/42653.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/commentrss.aspx?PostID=42653</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/franjagaza/picture42654.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Ayuda humanitaria en Palestina. " alt="Ayuda humanitaria en Palestina. " hspace=10 src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/franjagaza/images/42654/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;Un camión cargado de pañales llega al cruce hacia Kerem Shalom, justo frente a nosotros. Es un cargamento de 36 palés de madera apilados que alcanzan los 160 cm de altura. No es suficiente para satisfacer las necesidades de Gaza, donde 170 bebés nacen a diario. "Últimamente hemos visto muchos pañales y papel higiénico", confiesa el Mayor del ejército israelí que se encarga de lidiar con la ayuda humanitaria. También macarrones y spaghetti, ahora que los políticos de la administración israelí los han aprobado.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Estoy aquí con 13 compañeros de asistencia humanitaria, tres soldados israelíes de rango medio y un responsable de Kerem Shalom. Veinte adultos debaten acaloradamente sobre pañales y la amenaza de la pasta a la seguridad. Mientras tanto, dentro de Gaza, ocho mil familias esperan los materiales para reconstruir sus hogares, destruidos hace ya tres meses. @MORE@&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Se tarda bastante en llegar aquí. Cerca de dos horas desde Jerusalén, incluyendo media hora de camino desde que pasamos el giro hacia el cruce comercial de Karni que lleva a Gaza. El gobierno israelí cerró el cruce de Karni en junio de 2007, cuando Hamas tomó el control de Gaza. Desde entonces, todos los suministros se han desviado para entrar cuarenta kilómetros al sur. Una vez dentro de la Franja, la mercancía se deriva nuevamente cuarenta kilómetros al norte, a la ciudad de Gaza, donde vive la mayoría de la población. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Así que, 700 camiones por semana hacen 40 kilómetros de más para entrar por Kerem Shalom. O lo que es lo mismo, 28.0000 kilómetros de más por semana, y lo mismo al entrar en Gaza. Al año, suman unos tres millones de kilómetros, lo que son unos dos millones de litros de diésel, cerca de un millón de libras esterlinas al valor local.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Nos pega de frente el viento que viene de Egipto, a menos de 200 metros de nosotros. Dos camioneros discuten y se empujan en la cola de verificación de sus papeles. Cuando uno de ellos ha pasado al otro lado, el otro mete su camión 100 metros dentro del complejo. Seguimos en nuestro autobús de la ONU, cargado con una pila de cascos azules y chalecos en el asiento de atrás por si nos atacan mientras estamos aquí. Kerem Shalom es un área militar israelí en la intersección de Gaza, Israel y Egipto. Fue frecuentemente el blanco de grupos armados palestinos en el pasado. Hace un año, un suicida detonó un camión con explosivos. Cerraron el cruce durante meses. También nos recuerdan que aquí es donde secuestraron a Gilad Shalit hace más de 1000 días. Nos dicen que la política no cambiará hasta que lo liberen.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El jefe de operaciones de Kerem Shalom dice que su principal función es permitir el paso de ayuda humanitaria para los palestinos en Gaza. Sin embargo, siempre da prioridad a la seguridad, "Si hay riesgo de peligro para la gente, tengo que cerrar el paso inmediatamente". También cuenta que esta operación es el pez que se muerde la cola. Por un lado, los trabajadores palestinos no llegan a tiempo al trabajo, "Hamas controla todo y retiene a los trabajadores que vienen de Gaza. Por otra parte, a mí me ordenan controlar 150 camiones diarios, a pesar de que podríamos lograr 400 o 500. "Depende de la política". Desde junio de 2007, la política del gobierno israelí es que a Gaza no entre nada más que ayuda humanitaria.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Un camión se aleja del área de descarga B con varios palés todavía dentro. Unos cortes en forma de equis en las cajas nos revelan cosméticos en lugar de productos de higiene. Son productos rechazados por no ser de ayuda humanitaria. En el suelo se encuentran filas de palés cargados con mercaderías que han superado la inspección. Han sido descargadas de camiones israelíes. Ahora esperan el sello de autorización y la lanzadera que los lleve a la siguiente etapa de su viaje. Al otro lado del muro de hormigón se encuentra dicha lanzadera, en el área A. Kerem Shalom trabaja sus áreas de descarga secuencialmente. Una se carga mientras la otra se vacía. Salimos del despacho del jefe para ver las siguientes etapas de la operación de este lado del muro.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Nuestro anfitrión activa el control de una cámara remota para acercar la imagen a una lanzadera de camiones vacíos. Observamos los vehículos a medida que regresan del área de carga palestina, apenas a unos cien metros dentro de la Franja de Gaza. Entran lentamente en el área B para recibir la carga y regresar al lado palestino, para finalmente ser descargados. Hacen este recorrido todo el día. Cada elemento de ayuda humanitaria se carga en un palé, se envuelve en plástico y se etiqueta antes de comenzar su largo viaje a Kerem Shalom. Se descarga de un camión al suelo. Se carga en los camiones lanzadera y se vuelve a descargar. Al final del día, por tercera vez lo recogerán para cargarlo finalmente en un camión palestino que lo lleve a Gaza.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El jefe de operaciones nos revela otra medida de seguridad de Kerem Shalom contra el contrabando y las bombas. Un complejo separado y amurallado en hormigón cuenta con rayos X para analizar cargas completas de palés. El contrabando es un problema serio. No se trata solo de lápiz labial y loción de afeitar. Se han topado con ruedas de auxilio que ocultaban chips de ordenador. Días atrás incluso encontraron una bomba falsa: "Los organismos de seguridad israelí nos la pusieron para probarnos, y la encontramos." Nuestro anfitrión y su equipo están un paso por delante de los empresarios y servicios de seguridad que intentan jugársela.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Una última pregunta: "si intento entrar con un camión lleno de zapatillas para niños, ¿podré entrar?". El Mayor nos confiesa que tendría que verlo y que, en caso de haber algún problema, lo consultaría a sus superiores. "¿Entonces tenéis una lista de comprobación?" El Mayor muestra su cansancio y responde: "La lista, la lista, siempre estáis pidiendo la lista". Si existe, parece que no nos darán una copia. Seguimos haciendo lo mejor posible. Cada uno de nosotros en nuestro propio compartimento. Encerrados tras hormigón y decisiones políticas de los otros. Míseras gotas que alimentan a un millón y medio de personas forzadas a ser dependientes mientras esperamos que cambie la política para que puedan hacerse cargo de sí mismos.&lt;BR&gt;&amp;nbsp;&lt;BR&gt;&lt;EM&gt;(Escrito por Michael Bailey, Responsable de Medios y Apoyo&amp;nbsp; de Oxfam Internacional en Oriente Próximo)&lt;/EM&gt;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/aggbug.aspx?PostID=42653" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/bloqueo/default.aspx">bloqueo</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/palestina/default.aspx">palestina</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/ayuda+humanitaria/default.aspx">ayuda humanitaria</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/camiones/default.aspx">camiones</category></item><item><title>Escenas de supervivencia en Gaza</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/2009/03/19/escenas-de-supervivencia-en-gaza.aspx</link><pubDate>Thu, 19 Mar 2009 18:40:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e27055eb-95f3-4704-b566-eb56c3282fa1:38421</guid><dc:creator>omar@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>1</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/comments/38421.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/commentrss.aspx?PostID=38421</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://www.elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/franjagaza/picture38420.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Paso fronterizo de Rafah" alt="Paso fronterizo de Rafah" hspace=10 src="http://www.elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/franjagaza/images/38420/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;La colina que hay tras esos edificios es Egipto. Parece muy cercano, tanto que se diría que puedo tocarlo. Estoy en Rafah, al sur de la Franja de Gaza. Estamos negociando con las comunidades locales para iniciar un programa de empleo a cambio de dinero al contado, por ‘cash'. No hay demasiadas oportunidades de conseguir ni lo uno ni lo otro en Gaza en este momento. En realidad, no las ha habido desde hace 20 meses, cuando empezó el bloqueo israelí, justo después de que Hamás ganara las elecciones. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El bloqueo ha terminado con los puestos de trabajo, ha frenado la circulación de dinero en efectivo y ha hecho que los precios se disparen. Las tres semanas de guerra han aumentado los niveles de miseria y el coste de todo. &lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;El Comité de Pescadores de Rafah habla de pérdidas de 300.000 dólares. Dicen que ese dinero es el que han perdido 300 familias. El valor de los barcos, redes, motores, tractores, almacenes y cobertizos que fueron bombardeados en la playa. Hasta las cajas plásticas en donde cargaban el pescado han desaparecido.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Algunos de los integrantes de esta comunidad serán seleccionados para realizar trabajos temporales, empleo por ‘cash', que ofrece Oxfam Internacional y la organización local Ma'an. &amp;nbsp;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Recorremos el área de Al Mawasi por caminos de arena llenos de baches y sorteando los cactus que encontramos mientras avanzamos. Son rutas agrícolas que se entrecruzan a lo largo de toda costa. Los transitan niños que van a la escuela y agricultores.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El empleo que ofrecemos consiste en la pavimentación de 50 kilómetros de estos caminos, recubriendo los huecos con escombros. Así, los caminos podrán usarse todo el año y en cualquier condición climática. Nunca más eso de llegar a la escuela embarrado o cubierto de polvo. Nunca más eso de no poder recoger las cosechas para venderlas en el mercado. El trabajo durará unos 20 días y proveerá de ingresos a 1.028 cabezas de familia. De ese modo, podrán reducir las deudas acumuladas durante el bloqueo de Gaza.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Pasamos junto a una escuela, una escuela que no es más que un conjunto de contenedores pintados de azul, cuyas puertas y ventanas han sido cortadas en las paredes metálicas. En verano, debe hacer un calor terrible y en invierno un frío inaguantable. Aún así, estas clases han acogido a una generación completa, desde 1987. Lo que empezó como algo temporal se ha convertido en permanente. Algo que no debería ser así, como otras muchas cosas en Gaza.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Al día siguiente, me encuentro rodeado de coliflores y echando en falta a las mujeres que acuden diariamente al reparto de ayuda alimentaria. Vienen temprano y enseguida regresan a sus casas. Los hombres que vienen a recoger sus paquetes de alimentos tampoco quieren pararse a hablar de su nueva situación. Sin embargo, sí puedo charlar con siete hombres que han encontrado en este reparto un trabajo temporal. Empaquetan las verduras y la fruta fresca. Tres kilos de cebollas, una coliflor, cinco kilos de tomate, patatas, fresas, pepinos, naranjas, lechugas, un kilo de carne congelada y una bandeja de 30 huevos encima de todo. Los ingredientes del Ajin, el plato preferido aquí, un pastel de coliflor, carne, patata, huevos fritos y chili.&amp;nbsp; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Ahmed, del campo de refugiados de Burej, dice que éste es el primer trabajo que ha tenido en más de un año. ¿Cómo puede vivir su familia? Pues con un poco de ayuda de sus parientes, con ayuda alimentaria y acumulando deudas. No es fácil. Tampoco la historia de Rawed. Sus dos hijos viven con sendas familias y no pueden ayudarle muy a menudo. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Ahmad Abu Ali, por su parte, me dice que la comida que consigue en este trabajo es más importante que el dinero. "Es suficiente para mi familia durante la semana". Lo irónico de todo es que Ahmad tiene su propia tierra de cuatro ‘dunums' de extensión y un invernadero donde solía plantar tomates y pepinos. Pero no va a poder volver a cultivar esa tierra durante los próximos tres años. Está demasiado próxima&amp;nbsp; a la frontera. Le podrían disparar si se acerca. "Espero que este trabajo me dure lo suficiente para pagar las deudas", añade.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Así es Gaza ahora. La gente sigue mirando inquieta al cielo, en busca del rugido de los aviones sobre sus cabezas. Las necesidades son ahora más grandes que durante la guerra. La población aislada que se encuentra junto a Hamas se pregunta porque están siendo ellos castigados por unos cohetes que no podían controlar. A la pregunta de quién ganaría unas elecciones palestinas, dicen que dudan de que realmente hubiera elecciones. Y aseguran que no habría ninguna diferencia si Israel continuara a cargo de sus vidas. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;&lt;EM&gt;(Escrito por Michael Bailey, Responsable de Medios y Apoyo&amp;nbsp; de Oxfam Internacional en Oriente Próximo)&lt;/EM&gt;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/aggbug.aspx?PostID=38421" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Gaza/default.aspx">Gaza</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/oxfam++internacional/default.aspx">oxfam  internacional</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Rafah/default.aspx">Rafah</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/supervivencia/default.aspx">supervivencia</category></item><item><title>Las secuelas de la guerra parecen eternas en Gaza</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/2009/02/16/las-secuelas-de-la-guerra-parecen-eternas-en-gaza.aspx</link><pubDate>Mon, 16 Feb 2009 15:43:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e27055eb-95f3-4704-b566-eb56c3282fa1:31140</guid><dc:creator>omar@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/comments/31140.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/commentrss.aspx?PostID=31140</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/franjagaza/picture31148.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Campo Jabaliya" alt="Campo Jabaliya" hspace=10 src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/franjagaza/images/31148/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;Me encuentro junto a un pozo de agua dulce en El Atattara. Hay un gran agujero en uno de sus muros lo suficientemente grande como para poder colarse a través de él. Otro agujero, algo más pequeño, en la parte interior de una de las paredes, muestra la trayectoria de un misil hacia la estación de bombeo del pozo. Los destrozos provocados se empezaron a limpiar ayer por la mañana, los restos del panel de control eléctrico han sido reemplazados por los técnicos del organismo público que gestiona la distribución de agua en Gaza. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Fuera, el enorme generador naranja espera destrozado a que alguien lo repare. Los agujeros provocados por la metralla en el tanque de gasolina han sido soldados hace poco. Algo más arriba, los cables de la torre de electricidad fueron arrancados por los misiles que un helicóptero disparó al pozo de agua. &lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;Al otro lado de una calle cubierta de barro, algunas de las 10.000 personas a las que abastecía este pozo viven ahora en 86 blancas y húmedas tiendas de campaña. Anoche, su descanso fue interrumpido por el sonido de los helicópteros. La explosión de los misiles los sacudió en mitad de la noche. Imagino lo que habrán sentido tras haber perdido hace muy poco sus hogares debido a unas explosiones similares a estas. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Tres semanas después del alto el fuego de Israel y de Hamás el diario &lt;EM&gt;Ha'aretz&lt;/EM&gt;&amp;nbsp; ha publicado: "el lunes (9 de febrero del 2009), la Fuerza Aérea de Israel bombardeó dos posiciones de Hamás en Gaza en respuesta a los ataques con cohetes perpetrados por estos milicianos el día anterior, según informan fuentes militares". &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Otros nueve pozos de agua dulce fueron destruidos durante las semanas del conflicto. El portavoz del organismo público encargado de la gestión del agua me ha dicho que 300.000 personas en el norte de la Franja continúan aún sin poder acceder al agua potable. Así pues, hay que llevarla en tanques. Algunos envíos los gestionan oenegés, como Oxfam Internacional, y otros los realizan transportistas que aumentan muchísimo el precio de los bidones. &amp;nbsp;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;He viajado a esta zona para ver los últimos daños resultantes de los enfrentamientos. Me encuentro en la localidad de Sheik Adjin para encontrarme con Mohammed Haidil, uno de los granjeros de la zona. Me muestra un agujero en una alberca de tratamiento de agua. El boquete ha dejado un reguero de aguas residuales y arena. Mohammed ha intentado en vano limpiar el terreno aledaño a sus olivos. "Ya han muerto", dice. Las aguas residuales han quemado las raíces de los árboles.&amp;nbsp; "Todos esto ha muerto", dice señalando los campos que se encuentran a nuestro alrededor. Las ramas rotas de los árboles se han clavado en la arena formando una especie de bosque desnudo. Lo que hasta hace muy poco era un valle, es ahora una extensión de seca y sin vida.. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Mohammed me muestra una pequeña casita de ladrillo. El pozo de agua para regar está repleto de aguas residuales. Así que, permanecerá inservible durante al menos un año. Además, la bomba con la que se extraía el agua esta rota. Todo se arruinó cuando las aguas residuales inundaron la tierra de este granjero.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Mohammed no sabe como va a recuperar su tierra. Tiene que limpiarla de arena y aguas residuales. Los olivos y los almendros deben ser reemplazados. 13.000 granjeros de Gaza se ven obligados a empezar de nuevo, a rehabilitar sus tierras destruidas y a reconstruir sus invernaderos y sus pozos. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;En Palestina, la tierra de cultivos se mide en &lt;EM&gt;dunums&lt;/EM&gt; y su rehabilitación en miles de dólares. Concretamente, 1.500 dólares por cada &lt;EM&gt;dunum&lt;/EM&gt;. Tres veces más que por los invernaderos. Un &lt;EM&gt;dunum&lt;/EM&gt; no es demasiado grande, un acre equivale a cuatro &lt;EM&gt;dunums&lt;/EM&gt;. Mohammed es propietario de seis &lt;EM&gt;dunums&lt;/EM&gt; destrozados por aguas residuales. No es demasiado; pero es lo todo lo que ha podido ganar en su vida, Todo lo que tiene para alimentar a sus hijos. Ahora, ¿qué va a hacer? No lo sabe. Yo tampoco.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Reparar los daños que han sufrido los servicios de agua y saneamiento en Gaza durante el conflicto tiene un coste de seis millones de dólares. Los médicos con los que he hablado esta semana me han dicho que el número de infecciones estomacales y respiratorias están creciendo cada semana. Los habitantes de Gaza están exhaustos tras 20 meses de bloqueo y tres semanas de intenso conflicto. Más cohetes y misiles no van a ayudarles demasiado. El secuestro del soldado Gilad Shalit, los prisioneros políticos palestinos y los detenidos sin juicio no van a ayudarles. Tampoco las continúas restricciones de la entrada de ayuda humanitaria y combustible.&amp;nbsp; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Una nueva política en la región debe contemplar el levantamiento del bloqueo de la Franja, la liberación de prisioneros y el cese de los disparos de cohetes palestinos a suelo israelí. Pero la gente ha perdido la esperaza y nadie en Gaza me pregunta cuando puede suceder todo esto.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;&lt;EM&gt;(Escrito por Michael Bailey, Responsable de Medios y Apoyo&amp;nbsp; de Oxfam Internacional en Oriente Próximo)&lt;/EM&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;B&gt;&lt;U&gt;&lt;/U&gt;&lt;/B&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/aggbug.aspx?PostID=31140" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/palestina+bloqueo+israel+conflicto+gaza/default.aspx">palestina bloqueo israel conflicto gaza</category></item><item><title>La fragilidad de los civiles</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/2009/02/05/la-vulnerabilidad-de-los-civiles.aspx</link><pubDate>Thu, 05 Feb 2009 18:36:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e27055eb-95f3-4704-b566-eb56c3282fa1:30290</guid><dc:creator>omar@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>1</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/comments/30290.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/commentrss.aspx?PostID=30290</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/franjagaza/picture30289.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Parque de Tel Hawa" alt="Parque de Tel Hawa" hspace=10 src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/franjagaza/images/30289/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;Estoy en Gaza por segunda vez desde que se declaró el alto el fuego. Me he encontrado con seis personas que han sobrevivido a esta guerra Les he escuchado hablar de pánico en los patios de las escuelas.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Los primeros misiles que cayeron en Gaza lo hicieron con las escuelas llenas de niños. Ni los pequeños ni sus maestros ni tampoco sus padres sabían qué era mejor: si quedarse en la escuela o si salir a la calle. Me han dicho que una mala decisión en un colegio del centro se saldó con 10 jóvenes vidas. Un misil cayó en una calle donde un grupo de niños se apresuraban a ponerse a salvo.&lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;He hablado también con padres avergonzados por haber llorado de puro miedo ante sus hijos. "Mi marido me decía que debíamos ser fuertes por ellos. Pero yo pensaba que íbamos a morir. Fuimos la última familia en dejar nuestro edificio. Los tanques avanzaban desde el final de la calle. Todos terminamos apretados en el centro de Naciones Unidas y viendo como los tanques disparaban al edificio del que acabábamos de salir. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Les he preguntado que alcanzaban a decir a sus hijos en momentos como ese."Les decía que estábamos en guerra". ¿Pero quién combate con quien? Les pregunté de nuevo.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La respuesta que recibí no hablaba de Hamás sino de de los civiles. "Están luchando contra nosotros, los civiles. Están enfadados con nosotros y nos quieren castigar." No pude rebatirla porque no estuve aquí durante los ataques. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Les conté que había viajado al pueblo israelí de Sderot durante la guerra. Cómo oíamos llegar los cohetes y sus detonaciones posteriores, mientras corríamos hacia el refugio. Ellos se sorprendieron. Para ellos, noticias de 10 kilómetros más allá de su hogar son noticias de otro mundo. Un mundo al que no pueden acceder porque el gobierno israelí no les permite abandonar Gaza.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Les he dicho lo que escuché en Sderot. La mitad de los israelís con los que hablé me dijeron que no estaban de acuerdo y no les gustaba lo que les sucedía a los civiles en Gaza. Dijeron que podían escuchar las explosiones y sentir el suelo temblar. Pero los civiles de Sderot también sufren la guerra, dijeron, los cohetes lanzados desde Gaza deben parar. Una&amp;nbsp; vez más nadie habló de Hamás. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Los civiles de ambos lados se sienten atacados a pesar de lo que puedan decir los políticos. Es lo que más me aterra de todo, la vulnerabilidad de los civiles. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Gaza es un lugar pequeño. Las tres semanas de bombardeos y de batallas tanto con Hamás como con otros grupos armados palestinos han dejado su marca dondequiera que mires. En el camino de Eretz a Gaza, he atravesado Ezbet Abed Rabou. Allí cada casa ha sido reducida a una pila de escombros: toallas de colores, alfombras, mantas. Todo revuelto entre el cemento. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Un anciano prepara un te en una candela, junto a su propia montaña de escombros. "Sí", dice. "Hamás me ha dado dinero, Oxfam Internacional me ha proporcionado agua y Naciones Unidas comida; pero no quiero nada de eso. Lo que quiero es mi casa"&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Ahora estoy justo en el Parque Barcelona, en Talet El Hawa, al sur de Gaza City, donde me han hecho una entrevista para la televisión Al Jazeera. Me han preguntado sobre las necesidades humanitarias. Si el paso de Kerem Shalom, al sur de Gaza, es el adecuado para que se introduzca la ayuda. "No", respondo. "No es la ubicación adecuada y el cruce es demasiado pequeño. Se está malgastando mucho dinero, Más de 1.000 dólares por cada camión, tres millones de dólares en un mes".&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Un misil israelí caído en el centro del parque ha sepultado las canastas de baloncesto. Los tanques han levantado toda la superficie del campo de fútbol. Las farolas de 15 metros están aplastadas. Alrededor del devastado parque, las fachadas de los edificios están marcadas por las ráfagas de los disparos de los tanques. Han destrozado balcones, ventanas y paredes. Los detalles privados de los hogares están hoy a la vista de todos.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;EM&gt;(Escrito por Michael Bailey, Responsable de Medios y Apoyo&amp;nbsp; de Oxfam Internacional en Oriente Próximo)&lt;/EM&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/aggbug.aspx?PostID=30290" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Gaza/default.aspx">Gaza</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/alto+el+fuego/default.aspx">alto el fuego</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/guerra/default.aspx">guerra</category></item><item><title>&#191;Podr&#233; volver a comer pollo?</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/2009/01/28/podr-volver-a-comer-pollo.aspx</link><pubDate>Wed, 28 Jan 2009 17:20:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e27055eb-95f3-4704-b566-eb56c3282fa1:29652</guid><dc:creator>omar@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/comments/29652.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/commentrss.aspx?PostID=29652</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/franjagaza/picture29649.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title=Jebaliya alt=Jebaliya hspace=10 src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/franjagaza/images/29649/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;Hoy he ido a visitar los proyectos de Oxfam Internacional en Zaytoun, que habían finalizado sólo unas semanas antes de que comenzara la operación israelí. Hemos debido contratar a la población local para que arreglasen las carreteras y los caminos, con el fin de que los granjeros con los que trabajamos pudieran vender sus mercancías más fácilmente. Especialmente en invierno, les cuesta horrores vender sus productos. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Antes de que comenzara el conflicto, Oxfam Internacional compraba productos a los granjeros locales y los distribuía entre la población más vulnerable de Gaza. Hoy, me encontré con uno de nuestros suministradores de tomates. Estaba consternado: "No puedo creerlo. Yo os vendía tomates para que los repartierais entre los pobres... Ahora, yo soy el pobre y vosotros me tenéis que entregar tomates a mí. Las tropas israelís han destrozado completamente mi granja... No sé qué voy a hacer ahora." &lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;He visto todo completamente devastado. Innumerables árboles permanecían arrancados de raíz en las calles, las granjas estaban destruidas por los tanques y las bombas y las casas reducidas a escombros. En esta área, 30 miembros de una misma familia murieron. Había una señal de luto entre los escombros.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Me he encontrado con Sameh Al Sawaferi de 58 años de edad y padre de 11 hijos. Es uno de los mayores granjeros de Gaza. Cada día solía vender unos 1.000 pollos y producía alrededor de 120.000 paquetes de huevos, de 30 unidades cada uno. Suministraba huevos a Oxfam Internacional antes de que empezara la ofensiva israelí. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El olor y lo que he visto cuando he ido a encontrarme con Sameh casi me hace vomitar. 60.000 pollos estaban allí tirados, muertos. Los tanques habían destruido la granja entera incluyendo los animales. Y aquellos que habían quedado con vida, habían muerto por deshidratación y hambre. Sameh me ha dicho que los soldados israelís que ocuparon esta área no le dejaron hacerse cargo de ellos.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;"Los soldados me llevaron a una habitación junto a otra gente de esa zona. Entre nosotros, había personas a las que acaban de herir. Nos dijeron que nos fuéramos inmediatamente o estaríamos muertos. Les preguntamos si nos podíamos llevara a los heridos con nosotros y ellos contestaron que no. Cuando regresamos, todos estaban muertos".&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Sameh sólo pudo regresar cuando los ataques habían terminado. Regresó para ver 50 años de duro trabajo tirados por tierra. "Nunca imaginé que pudiera perderlo todo" Vi mi casa en ruinas, luego entré en lo que quedaba de ella y sólo me encontré con las pisadas de los soldados. Vi también que habían defecado por todas pares". Sameh me dijo: "Mira aquí arriba". Y ellos, los soldados, habían escrito en uno de los muros de su casa &lt;I&gt;abandona esto o morirás.&lt;/I&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Le pregunté que iba a hacer con los pollos muertos, ya que podían causar graves enfermedades a la población. "No, lo sé... Ya no sé más nada", me dijo.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El preguntó que estaba haciendo Oxfam Internacional para paliar la situación en que se encuentra Gaza. Le expliqué que estábamos entregando raciones individuales de alimentos, distribuyendo agua y &lt;I&gt;kits &lt;/I&gt;de higiene a la gente. A lo que él me respondió con un esbozo de sonrisa forzada en su rostro: "Ahora soy yo y mi familia los que necesitamos vuestros paquetes de comida".&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Afortunadamente, Sameh estaba exagerando. Su negocio está valorado en un millón de dólares. Lo cual quiere decir que aunque ha sufrido una gran pérdida no es tan vulnerable como muchos otros granjeros que poseían pequeños negocios. Regresé a casa preguntándome cuántos de ellos no podrán hacer frente a este desastre.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Jamás podré volver a comer pollo. &lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/aggbug.aspx?PostID=29652" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Oxfam+Internacional/default.aspx">Oxfam Internacional</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Gaza/default.aspx">Gaza</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/pollo/default.aspx">pollo</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/negocio/default.aspx">negocio</category></item><item><title>Sin derecho a beber agua limpia</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/2009/01/27/sin-derecho-a-beber-agua-limpia.aspx</link><pubDate>Tue, 27 Jan 2009 16:04:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e27055eb-95f3-4704-b566-eb56c3282fa1:29586</guid><dc:creator>omar@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/comments/29586.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/commentrss.aspx?PostID=29586</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/franjagaza/picture29585.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Campo refugiados Yabalia" alt="Campo refugiados Yabalia" hspace=10 src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/franjagaza/images/29585/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;La otra noche conduje con mi mujer y mis hijos hasta la casa de mis suegros. Finalmente, mi mujer se pudo reunir con su familia. No se habían visto desde que se inició el conflicto. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El viaje, que tan familiar nos resultaba antes, resultó verdaderamente extraño. Los escombros han sustituido a todo lo que una vez estuvo en pie. En los edificios que han resistido el ataque, sus habitantes han colocado plásticos en los huecos de las ventanas para evitar en vano que entre el frío. Ha sido triste ver a la gente merodeando en los alrededores de su casa intentando recuperar sus pertenencias de entre los escombros.&lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;Naciones Unidas ha asegurado que 100.000 personas permanecen sin hogar después de este ataque, sus viviendas han sido destruidas o gravemente dañadas. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;He ido a visitar la organización Coastal Municipally Water Utility, una entidad local que trabaja con Oxfam Internacional en el suministro de agua. No pueden asumir lo que ha sucedido. El director de este organismo está indignado con algo que ambos ya sabíamos: que el sistema de distribución de agua en Gaza está completamente desorganizado, incluso desde antes de que el ataque israelí dañara y destruyera parte de la red de distribución. Además, piezas de repuesto esenciales para los equipos de suministro de agua han sido retenidas en la frontera de Gaza por las autoridades israelís. Y las pocas piezas de repuesto que ellos tenían fueron destruidas durante el ataque. No obstante, los tanques de agua que Oxfam Internacional ha instalado les han permitido hacer frente a esta situación de emergencia. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El director de esta organización está muy preocupado. A pesar de los esfuerzos, cientos de miles de personas sólo tienen acceso a agua durante unas pocas horas a la semana. Con los equipos actuales no pueden hacer frente a las necesidades de la población.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Las consecuencias de beber agua sucia están yendo más allá de las simples &amp;nbsp;manchas amarrillas en los dientes. Mucha gente está sufriendo problemas de riñón, como consecuencia de las restricciones del gobierno israelí en el acceso al agua potable.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La conversación con nuestro socio me ha hecho pensar en la situación que estamos viviendo desde hace dos años. Y es que tenemos un grave problema con las aguas residuales. En el pueblo de Um Nasser, dos menores y tres mujeres se han ahogado en estas aguas. El riesgo ahora es que esto siga sucediendo a gran escala. Como ya he escrito alguna vez, la situación en Beit Lahiya es similar.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Mi familia puede considerarse privilegiada. Tenemos agua procedente de un pozo. También tenemos un tanque de agua, pero si no hay electricidad el sistema de extracción no funciona. Y si queremos utilizar nuestro generador, el combustible es también insuficiente. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Tras regresar a nuestro hogar, empecé a pensar en la situación que teníamos hace un año, cuando no disponíamos del pozo. Mi padre solía estar despierto toda la noche esperando que el agua y la electricidad volvieran, pero debían hacerlo al mismo tiempo. Pues para conseguir el agua, debía accionar el mecanismo extracción, que es eléctrico.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Ahora, si el vecino pulsa antes que nosotros ese botón, no nos queda demasiada agua, solamente unas gotas. Así que hay una especie de competición no declarada entre mi padre y el vecino. Al principio, era divertido ver a mi padre con su oreja sobre la pared esperando que llegase el agua. Pero, ha pasado así un año entero, durmiendo unas pocas horas por la noche esperando a que el agua vuelva para que su familia pueda beber. Está agotado.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;¿Por qué se hace vivir a la gente de este modo si hay alternativa?&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/aggbug.aspx?PostID=29586" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Gaza/default.aspx">Gaza</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/suministro/default.aspx">suministro</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/pozo/default.aspx">pozo</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/agua/default.aspx">agua</category></item><item><title>Vidas rotas </title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/2009/01/21/vidas-rotas.aspx</link><pubDate>Wed, 21 Jan 2009 18:19:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e27055eb-95f3-4704-b566-eb56c3282fa1:29147</guid><dc:creator>omar@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/comments/29147.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/commentrss.aspx?PostID=29147</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/franjagaza/picture29146.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Destrucción en el campo de Jebaliya" alt="Destrucción en el campo de Jebaliya" hspace=10 src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/franjagaza/images/29146/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;Mis hijos no han salido de casa en tres semanas. Mi hermana sigue encerrada en la suya. Continúa con miedo de que algo terrible puede sucederle si pone un pie en la calle. Desde que ha empezado el alto el fuego, ha alentado a sus hijos a que vuelvan a dormir en sus camas. Pero se ha levantado esta mañana y los ha encontrado acurrucados y abrazados en el centro del salón, tal y como han venido haciendo durante estas tres semanas. Cicatrizar las heridas que les ha infringido este conflicto les llevará semanas o meses, si no años.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Aún no sé nada de mis amigos. No sé si están vivos o muertos.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;He salido esta tarde. El paseo más largo desde que empezó la ofensiva israelí. Había mucha gente en las calles. Todos actúan y se mueven de manera cautelosa. He visto que en los mercados había algo de comida, pero continúa a un precio inasequible para la mayoría de los ciudadanos de Gaza. &lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;Finalmente, han abierto los bancos. Las colas se extendían a lo largo de las calles, con la gente impaciente esperando dinero en efectivo con el que pagar las deudas que han acumulado en las tiendas que les han fiado alimentos. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Decenas de miles de palestinos que se han quedado sin hogar están refugiados en las escuelas gestionadas por Naciones Unidas. Allí he pasado parte del día ayudando al equipo de Oxfam Internacional que estaba distribuyendo agua potable. Abastecemos a una media de 60.000 personas diarias en Gaza.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La mayoría de la gente con la que he hablado ha regresado a sus barrios para encontrar sus hogares destruidos. Sus bienes y, al fin y al cabo, su memoria enterradas bajo un montón de escombros. Hogares que les llevó años construir, derruidos completamente. ¿Quién les va a compensar? ¿Y a aquellos que han perdido a miembros de su familia? Un cheque no va a traer de vuelta a los fallecidos. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Las últimas tres semanas de horror han dejado huella en los rostros de esta gente. El terror infligido permanece en sus ojos.&amp;nbsp; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Estoy cansado y deprimido. Todos lo estamos. También estamos enfadados. Como civiles, sentimos que hemos sido castigados por un crimen que no hemos cometido. Más de 1.300 palestinos han sido asesinados, cerca de un tercio son niños, y estas cifras se incrementarán a medida que vayan rescatando cuerpos sin vida de debajo de los escombros. Hay 5.400 heridos, amputados, traumatizados... gente que se ha quedado sin hogar ¿Qué hemos hecho para merecer esto?&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Hoy pensaba que la mayoría de prisioneros en Europa tienen más de lo que nosotros tenemos en Gaza. Tienen tres comidas al día, electricidad, agua potable, televisión... Tal vez ellos no tengan libertad, pero ese es el castigo por sus crímenes. Me pregunto, ¿qué crímenes hemos cometido nosotros para ser castigados de este modo?&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Necesitamos tiempo para llorar a nuestros muertos, para levantarnos y para seguir adelante. Necesitamos líderes mundiales que puedan detener todo esto y que nos ayuden a reemprender nuestras vidas con dignidad. Necesitamos todos los pasos a Gaza abiertos para que la ayuda humanitaria (alimentos, material de construcción...) llegue a toda la gente que urgentemente la necesita.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;No estamos pidiendo la Luna., simplemente queremos poder ir al mercado y encontrar comida cuyo precio podamos pagar, tener agua potable para beber, vivir seguros y no depender de la ayuda humanitaria para sobrevivir. Queremos tener la posibilidad de dejar nuestro país si así lo hemos decidido... Sólo pedimos nuestros innegables derechos humanos. &lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/aggbug.aspx?PostID=29147" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Gaza/default.aspx">Gaza</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/oxfam++internacional/default.aspx">oxfam  internacional</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/alto+el+fuego/default.aspx">alto el fuego</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/destrucci_26002300_243_3B00_n/default.aspx">destrucci&amp;#243;n</category></item><item><title>Tenemos que adaptarnos r&#225;pidamente</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/2009/01/20/tenemos-que-adaptarnos-r-pidamente.aspx</link><pubDate>Tue, 20 Jan 2009 17:49:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e27055eb-95f3-4704-b566-eb56c3282fa1:29020</guid><dc:creator>elena@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/comments/29020.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/commentrss.aspx?PostID=29020</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/franjagaza/picture29021.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Ayuda humanitaria" alt="Ayuda humanitaria" hspace=10 src="http://elperiodico.com/blogs/mapamundi/photos/franjagaza/images/29021/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;Nuestra respuesta humanitaria de emergencia ha requerido muchísimo trabajo en una situación realmente inestable. Un día, las líneas de teléfono se habían caído y al día siguiente los bombardeos eran tan intensos que ni siquiera podías poner un pie en la calle. Durante los combates más intensos no podía salir de mi casa, solamente podía ver como las bombas caían sobre Gaza City.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El sentimiento de impotencia ha sido lo peor de todo para mí. Era imposible salir y ayudar a la gente. Así que centré todas mis energías en preparar la respuesta de emergencia que estamos llevando a cabo ahora mismo, sabiendo que cuando la tranquilidad volviera a Gaza, Oxfam Internacional y sus copartes podríamos llevar la ayuda necesaria a miles de familias afectadas por el conflicto.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;He creído conveniente mantener el contacto con otras oenegés y con el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas. Es importante detallar qué tipo de ayuda humanitaria vamos a distribuir cada uno de nosotros para asegurarnos que la población recibe todo aquello que realmente necesita. &lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;Hoy, hemos empezado a distribuir paquetes de comida para 1.100 familias, a las que previamente hemos preguntado si dichos paquetes sacian sus necesidades básicas. Durante los próximos días habremos distribuido comida a 3.200 familias, que representan a unas 22.400 personas, y esperamos llegar a más durante las próximas semanas. Algunas de estas familias no han recibido ningún tipo de ayuda durante las últimas semanas. Se han mantenido escondidas en sus hogares y cuando llegaba el cese del fuego de tres horas diarias, los enfrentamientos continuaban con la misma intensidad. Así que era imposible para ellos salir fuera a buscar algo de comida.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Puesto que solamente algunos pocos hogares tienen acceso a la electricidad, estamos repartiendo básicamente comida enlatada que no requiere ser cocinada: atún, carne, azúcar, halawa (pasta de sésamo) y verduras. De este modo, las familias disponen de lo básico para poder alimentarse durante toda una semana.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;He conocido a una familia de siete miembros que lo ha perdido todo. Su apartamento del norte de Gaza fue destruido, así que deben vivir ahora con diferentes parientes. No es el único caso, pero es representativo del daño que ha hecho este conflicto a familias normales. Ellos no necesitaban ayuda humanitaria antes. No eran ricos, pero podían vivir sin depender de nadie, Ahora, lo han perdido todo y dependen de nosotros para disponer de agua y comida. Forman parte del 80% de la población de Gaza que vive a expensas de la cooperación internacional. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Ha sido una semana dura y complicada, pero estoy &amp;nbsp;feliz al ver que finalmente estamos trabajando y ayudando a la población de Gaza. No puedo expresar el entusiasmo que han mostrado en cuanto nos han visto empezar a distribuir la comida.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Ahora, tanto el Gobierno de Israel como Hamás han anunciado sendos altos el fuego. Esperamos que todo esté lo suficientemente tranquilo para que nosotros podamos hacer nuestro trabajo.&amp;nbsp; La población necesita demasiadas ayudas ahora mismo. Hay carencias de alimentos y medicinas, los hospitales están saturados por los miles de heridos durante la ofensiva y muchísimas infraestructuras de la Franja deben ser reconstruidas. Lo que necesitamos ahora es un verdadero alto el fuego para que la gente pueda empezar a recuperar sus vidas. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;EM&gt;(Elena Qleibo es la responsable de Seguridad Alimentaria y Bienes Básicos de Oxfam Internacional en la franja de Gaza) &lt;/EM&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/aggbug.aspx?PostID=29020" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/Gaza/default.aspx">Gaza</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/interm_26002300_243_3B00_n+oxfam/default.aspx">interm&amp;#243;n oxfam</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/ayuda+humanitaria/default.aspx">ayuda humanitaria</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/MAPAMUNDI/blogs/franjagaza/archive/tags/alto+el+fuego/default.aspx">alto el fuego</category></item></channel></rss>