viernes, 09 de noviembre de 2007 11:38
Ariane Arpa
El estado de África

Desde hace más de 50 años visualizamos periódicamente la pobreza de África ya sea en la región del Sahel, en el Cuerno de África o en la zona Austral. La ayuda oficial que recibe el continente y el trabajo de las ONG no compensan la sangría de la deuda y un comercio desigual e injusto centrado en la exportación de materias primas. Como consecuencia la región subsahariana se ha convertido en la más dependiente de ayuda de la historia de la humanidad. Matthew Lockwood en su libro El estado de África, recientemente publicado por Intermón Oxfam, analiza esta realidad y la compara con la situación del sudeste asiático. Paradójicamente, el punto de partida de ambas regiones, en 1975, era similar. En el África subsahariana, en aquel año, el PIB per cápita era de 671 dólares (según el cambio de 1987) y en la zona sudeste asiático y Pacífico de 481 dólares. En el 1997, la situación era la siguiente: en la región subsahariana, el PIB per cápita había caído a 518 dólares mientras que en sudeste asiático era de 1.183. Otra cifra: el ingreso medio de los africanos se mantiene estancado desde los años 70 del siglo XX.
La tesis de Matthew Lockwood es que más ayuda y mayores niveles de condonación de deuda de manera incondicional no contribuirán a mejorar significativamente la situación de África. Las condiciones para la cooperación con África, por parte de Estados y de ONG, deben ser la lucha, desde los propios Gobiernos africanos, contra el clientelismo y la corrupción y el impulso hacia un desarrollo capaz de diversificar la producción o fomentar la industrialización. En definitiva, sentar las bases para un cambio en la naturaleza política de los Estados. Y yo quiero añadir que todo ello debe hacerse permitiendo el desarrollo de una sociedad civil africana que se mantenga vigilante y sea capaz de intervenir en la vida pública y denunciar los abusos.
En definitiva, El estado de África, es un buen libro para la reflexión sobre el papel que todos podemos desempeñar en la evolución de África.