Brasil, por un lado tan moderno y desarrollado y, por otro lado, sorprendentemente precario, con situaciones de pobreza humana y de medios, que te hacen sentir muy impotente. Uno ya sabe que hay rincones, como la gente de nuestro Río Guaporé, con indigencia total. Sectores de gran marginación y pobreza. Pero uno se asusta de ver cómo están las cosas también en las ciudades con productos de consumo de primera línea, como Porto Velho, la capital de Rondônia.
La semana pasada, el día 11 de julio, hubo un grave un accidente de autobús en la carretera principal del estado, la carretera BR 364. Quedó malherido un compañero y amigo de Porto Velho. Su mujer y su hijo murireron carbonizados. Con un grupo de maestros y profesores iban para un curso de alfabetización y educación popular. De madrugada, sin que se sepa el motivo, en una recta, el autobús se salió de su lado de la carretera y embistió de frente un camión cargado de gasolina. El camión explotó y todo el autobús se incendió. Hubo 14 muertos. Leer más