VacacionesHoy empiezan las vacaciones tanto en Ambassador School como en Yashodhan School, las dos escuelas con las que actualmente coopera  Sonrisas de Bombay. Esta mañana, justo a las 10.45, ha sonado la campana y se han oído gritos de alegría, canciones de Bollywood y unas 1.000 voces diciendo a la vez: ‘Happy holidays!'. Esto sería más o menos igual que lo que pasa en cualquier escuela de Madrid o Barcelona. Hasta aquí no me resulta raro, lo que realmente me impacta es la época de exámenes.

En todas las escuelas que conozco en Bombay, los exámenes son una cosa muy seria. Tanto profesores como alumnos pronuncian la palabra ‘exam' unas catorce o quince veces al día. Cuando les pregunto a los niños del orfanato Karuna que cuando me van a enseñar una canción nueva, me contestan con una sonrisa: "after the exams are over" (cuando terminen los exámenes), mientras me miran como si acabase de hacer el más irresponsable de los comentarios. Cuando pregunto a los profesores que si van a seguir montando la biblioteca que comenzaron hace unas semanas en un aula de  Ambassador School, también me contestan con un suspiro, entre el estrés y la satisfacción: "after the exams only".

Aquí, los profesores son bastante estrictos, tienen la firme convicción de  que los exámenes son importantes y los niños también lo saben. Los niños tienen en cuenta que es tiempo de estudiar y que después tendrán su recompensa en forma de dos meses de vacaciones y juegos. Aquí  no existe el estrés estudiantil. Los profesores creen firmemente en lo que hacen y en el futuro de estos estudiantes.

De los 1.200 niños que estudian en  Ambassador School , 80 pertenecen al orfanato Karuna. Son niños que han empezado la escuela más tarde de lo que debieran, han tenido que trabajar duro para llegar a los cursos que corresponden, más o menos,  a sus edades. Algunos todavía están en ello y siguen trabajando duro cada día. Sin embargo, no se quejan. Te explican con mucha paciencia que es lo que deben hacer para tener un buen futuro, para tener el trabajo que más les guste. 

Claro que detrás de estos niños, encontramos un grupo de profesores, directores, jefes de estudio y muchos más profesionales que realmente se interesan por la educación y el futuro de los niños. Es más, el otro día, Kavita Miss (de Yashodhan School) me explicaba que últimamente hacen reuniones con los padres para explicarles que es importante que los niños tengan unos hábitos de estudios y para informarles de que ellos, los papás y las mamás, también son profesores de sus propios hijos. 

Todo este grupo de trabajadores son los que se ocupan de la formación  de estos niños, adolescentes y jóvenes. De que no desistan cuando ven que es difícil y de seguir intentándolo a pesar de que al principio crean que no son capaces (estas fantásticas frases son las que más tarde los niños me dicen a mi cuando oyen lo mal que canto o se dan cuenta de lo mala que soy en cricket).

Reflexiono y desde aquí muestro toda mi admiración y respeto, por todos esos profesores dedicados (en Bombay, en Madrid, en La Habana, en Luanda...) que realmente creen en sus alumnos. Y ahora...¡a divertirnos! Que como hoy me ha comentado Sankeet (once años, bajito y de constitución fuerte, buen jugador de fútbol) "¡para eso se inventaron las vacaciones!".