jueves, 20 de marzo de 2008 7:17
Belén Liñán
Días de fiesta
El lunes, 17, de este mismo mes fui a visitar Yashodhan School, una de las escuelas que actualmente se encuentra bajo el "paraguas" de Sonrisas de Bombay. Cuando les comenté a los responsables de la escuela que el viernes volvería para que tres chicas de Barcelona pudieran ver el proyecto, Mrs Rathi, jefa de estudios de la escuela, sonrió como si me recordara algo muy importante: "El viernes es festivo, no hay clase". Y es verdad. Ya casi es Viernes Santo. Pero es que Yashodhan es una escuela hinduista.
Le comenté que entonces podíamos ir un día antes, el jueves. Rathi me contestó con otra sonrisa: "El jueves, los musulmanes celebran el Id-e-Milad" y los niños de Yashodhan tampoco tenían cole. Esta escuela está abierta seis días a la semana. Los sábados hay clase de siete de la mañana (en Bombay la vida empieza muy temprano) a 11.30. Pero no este sábado, este sábado los pequeños de esta escuela se pondrán sus ropas viejas y disfrutarán del Holi, el festival hinduista de la primavera.
Una de las escuelas de la aldea donde vivo, Saint Joseph School, escuela católica fundada por los jesuitas, tenía un cartel en la puerta que anunciaba que, efectivamente, el jueves, viernes y sábado eran días festivos.
Esto es Bombay, un universo de 20 millones de personas. Y ésta es su agenda semanal. El jueves, 20, los musulmanes celebraron el aniversario de la muerte de Mohammed, hicieron procesiones por las calles abarrotadas de esta ciudad y escucharon sermones en las mezquitas sobre el buen hacer del profeta. El viernes, los cristianos no celebraron los sacramentos, ayunaron y escucharon en la Iglesia el relato de la Pasión, según San Juan. El mismo viernes por la noche, los hinduistas encendieron hogueras para quemar los demonios de Holika y, al día siguiente, sábado 22, se lanzaron los unos a los otros polvos de colores mezclados con agua para celebrar la llegada de la primavera.
Si preguntas que porqué una escuela cristiana celebra las fiestas musulmanas e hinduistas, se habla de respeto y de hermandad. Mrs Rathi, jefa de la escuela hinduista Yashodhan, también pronuncia estas palabras cuando me explica que tienen tres días de vacaciones.
Automáticamente, saltan a mi mente las diferentes fotos que he visto del 6 de diciembre de 1992 del ataque por parte de los hinduistas a la mezquita Babri Masjid, en el que murieron 1.400 personas. Amigos de Bombay me han contado que a raíz de ese ataque, cuatro años después, en 1996, hubo bastantes disturbios "espontáneos" entre policía y musulmanes. En enero del siguiente año, el movimiento político Shiv Sena, animó a sus seguidores a quemar tiendas y casas de familias musulmanas. El día 12 de marzo de ese 1997 llegó la venganza de los musulmanes: diez bombas explotaron en diferentes partes de Bombay y se cobraron la vida de casi 400 personas.
Se mezclan en mi cabeza los sermones en la mezquita, los colores del Holi y la imagen del Cristo en la cruz. Familias quemadas en sus casas y el ruido de una bomba en un conocido cine que ahora pasa las mejores películas Bollywood. Ni culpo ni justifico ni juzgo a nadie en este universo. Y menos estos días. Son días de respeto y de fiesta, o eso me han dicho. Tenemos vacaciones y hay que disfrutarlas