miércoles, 16 de julio de 2008 19:16
Susana Arroyo
Lluvias de verano

Estos días todo es sol, playa y ropa ligera. Para ustedes, pensar en lluvias torrenciales es casi improbable. Yo quisiera contarles lo mismo, pero aquí -- y contra todo pronóstico-- las lluvias continúan y el frío no se va.
En la sierra esperamos con ilusión una mañana de sol radiante, una tarde despejada para salir a tomar un helado o una noche despejada para cenar al aire libre. En la costa la cosa cambia un poco y todas las ganas están puestas en recuperarse, finalmente, de las inundaciones que golpearon la zona hace casi seis meses.
¿Lo recuerdan? Casi tres millones de personas afectadas, cerca de 200 mil damnificados y miles de hectáreas de cultivos totalmente destruidas. Para algunos, se trató del invierno más duro de los últimos 10 años.
Muchas organizaciones internacionales y muchas personas, quizás algunos de ustedes, se solidarizaron con las comunidades que más lo necesitaban y ese apoyo nos permitió mejorar las condiciones de vida de miles de familias. ¿Pero que ha sido de ellas seis meses después? Conozcan a Sixto, Carlos y María, algunas de las personas beneficiadas por nuestro trabajo.
Sixto Paredes es un agricultor de 60 años y vive en Jujan, uno de los cantones más afectados por las inundaciones. Hace una semana, fue uno de los productores beneficiados por el bono de la agricultura entregado por Oxfam Internacional (Intermón Oxfam en España). "Estamos agradecidos por la ayuda que vamos a recibir, pues hemos tenido que empezar desde cero con nuestros cultivos. Las aguas nos dejaron sin nada y con el bono podré comprar los tres sacos de urea que me hacen falta", nos explicaba Sixto, durante una visita a sus cultivos destruidos.
La entrega de bonos solidarios para la agricultura, busca que 1.000 agricultores y agricultoras en cuatro cantones puedan canjear un valor nominal de 90 dólares por insumos agrícolas químicos u orgánicos (insecticidas, herbicidas, abonos foliares, fertilizantes, semillas) o bien, por herramientas, según sus necesidades. Los insumos están disponibles en establecimientos comerciales con los que firmamos acuerdos de trabajo.
En siete cantones, 1.867 familias han recibido kits de higienes y 1.420 baldes de almacenamiento. "La ayuda nos ha llegado en el momento preciso, estamos agradecidos por el apoyo recibido en nuestra comunidad. Desde que iniciaron las inundaciones han estado pendiente de las necesidades urgentes de quienes sufrimos directamente a causa del invierno", nos contaba Carlos Cabezas, dirigente de la comunidad 6 de Septiembre y uno de los líderes de la organización logística necesaria para las distribuciones. Brindar datos sobre los habitantes de su comunidad y apoyar en el reconocimiento de sus necesidades han sido algunas de sus tareas. Organizados por líderes como Carlos, los habitantes de decenas de comunidades se han ubicado una y otra vez en largas filas, cédulas de identidad en mano, para recibir la ayuda que llega con cada donación.

Caminando por las calles de Las Palmas, uno de los sectores afectados por las inundaciones de febrero pasado, el deseo y la perseverancia por salir adelante, se respira. Pese a las dificultades que trajo el invierno, las familias golpeadas por las lluvias no se rinden. Más de cinco meses después de la declaratoria nacional de emergencia, las comunidades cuentan con sistemas de agua potable, disponen de análisis de la calidad de agua; tienen pozos sépticos y sistemas sanitarios limpios y rehabilitados.
"Por fin tenemos agua limpia porque el único pozo que teníamos dejó de funcionar como hace más de dos años, ahora ya no tenemos que ir tan lejos por ella", explicaba María Ortega, líder de su calle. ¿Cómo se hizo? El pozo de agua fue rehabilitado y protegido con una boca elevada y una plataforma para evitar su contaminación, como parte de nuestras acciones para mejorar la infraestructura de acceso al agua.
Estas acciones fueron apoyadas por instituciones como la Dirección General de Ayuda Humanitaria de la Unión Europea. Pero también, fueron posibles gracias al apoyo de voluntarios, amigos, socios y donantes de Intermón Oxfam. Si fuiste una de esas personas que se sumó a nuestra campaña para apoyar a las familias, no lo dudes ni por un momento: tu apoyo valió la pena. Y si no lo fuiste, únete a nosotros y haz que este esfuerzo por apoyar a la gente que lo necesita, sea cada día mayor y mejor.