viernes, 11 de julio de 2008 13:03
Javier Merelo,
Tan cerca y tan lejos
Ahora mismo me encuentro en Bangkok y no sé cómo describir el impacto que causan las diferencias tan brutales que hacen que países tan cercanos se sientan tan lejanos.
De Battambang a Bangkok hay escasamente 450 kilómetros. Hasta la frontera no hay más que 113 kilómetros en lo que puede ser un trayecto de casi cuatro horas en autoubús. Los últimos 15 son un suplicio de baches, charcos y barro. Tras pasar la frontera, como si fuese un linde cortado con escalpelo, asfalto, aire acondicionado al máximo y autobuses bien equipados. El trayecto hasta Bangkok es de unos 340 kilómetros que se hacen en 3 horas y media durante los que dormir plácidamente en el autobús.
La llegada es brutal, con el tráfico, los edicios, el tren elevado, el metro y un hotel con internet a tal velocidad que soy capaz de ver todo tipo de vídeos con los que ponerme al día. Al ver en mi pantalla la velocidad de descarga me sobreviene el impacto: 413 kb/s por unos 20 céntimos a la hora frente a los 8 kb/s de Camboya por unos 150 euros al mes.
Paseo por las calles y me pregunto si toda esta gente sabe lo que sucede a tan sólo 3 horas y media en autobús mientras veo unos centros comerciales enormes, unos cines de pantallas gigantes y coches Bentley, Rolls Royce, Mercedes y demás vehículos parados en atascos. Tan sólo la distancia de Barcelona a Valencia.
Me pongo a pensar en España a medida que escribo este texto y no encuentro en Europa ninguna frontera que de un modo tan quirúrgico separa riqueza de miseria. Pienso en Marruecos, pero nos separan 14 kilómetros de mar. No llego a entender cómo es factible que el desarrollo avance de un modo tan localizado sin haber llegado al otro lado de la frontera.
Y no estoy hablando de excesos, aunque haya nombrado marcas de lujo. No hablo de excesos, hablo simplemente de unas mejores condiciones de vida porque aunque sea cierto que en Tailandia siguen siendo muchas las personas que viven en situaciones dificiles también son muchIsimos los que no padecen miseria, malnutrición y analfabetismo.
No quisiera culpar a nadie de su ignorancia o indiferencia (a cuál de las dos peor) pero sólo me pregunto porque el desarrollo no se contagia más rápidamente a través de una frontera. Por qué estando tan cerca estamos tan lejos.