CamboyaSoy neoliberal, si es por creer que este país saldrá adelante si las empresas vienen aquí y llenan sus fábricas de trabajadores. Si este país carece de dinero propio con el que montar sus negocios, ¿de dónde saldrá la inversión necesaria si no es del extranjero? ¡Qué malvados los empresarios que sólo buscan su beneficio y que de paso dan empleo a miles de personas! ¿Quién no quiere que su negocio prospere y conseguir mayores beneficios? Otra cosa será el modo de invertir dichos beneficios.

Sólo por decir que es necesario que vengan empresas a este país se me tilda de neoliberal. Pienso en Suecia y veo un país que de neoliberal no tiene nada, pero cree en la empresa. ¿Acaso alguien me ha preguntado sobre mi posición en cuanto a la fiscalidad y a la regulación de los mercados, puntos central en las políticas ‘neoliberales'? Hay un perniciosa tendencia  generalizada a ligar ideas que no necesariamente van unidas, como son creencia en el mercado y las ideas neoliberales. No soy ningún ingenuo que cree en la perfección de la mano invisible del mercado, pero tampoco creo en sistemas estatalistas y completamente intervencionistas ya caducos.

Soy neoliberal si es por creer en la globalización. No se trata de darles caridad, si no de darles oportunidad de desarrollar y estar en igualdad con nosotros. Seamos sinceros: si queremos dar una oportunidad realmente a estos países abolamos nuestras tasas arancelarias a sus productos y eliminemos una política como la Política Agraria Común, que se lleva el 60% del presupuesto de la Unión Europea. Hablamos mucho del comercio justo y de que los intermediarios se llevan la gran parte del pastel y que los productores reciben poco, de acuerdo, pero seamos realmente justos y eliminemos los aranceles que impiden que sus productos agrícolas se vendan en nuestros países y abandonemos las subvenciones agrícolas que hacen que inundemos con leche europea mercados africanos, americanos y asiáticos con precios más baratos que los suyos.

Nos quejamos de la globalización y del sistema mercantilista,  pero a la vez pretendemos desarrollar proyectos que ayuden a campesinos y artesanos a vender sus productos. Sabemos bien que si no hay comercio (ya sea con intercambios pecuniarios o mediante trueques) no hay desarrollo. Justa y regulada, sí, pero globalización.

Soy paternalista si es por creer que es necesario el trabajo de organismos y agencias internacionales y organizaciones no gubernamentales para el desarrollo de este país, para suplir lo que no hacen ellos mismos o sus gobiernos. Han tenido errores e implementado políticas equivocadas, pero ¿quién está construyendo escuelas en Camboya? ¿quién está financiando la construcción de carreteras y del tendido eléctrico? ¿quién ha llevado políticas eficaces para frenar el avance del sida? Defenderé ayudarles si no pueden hacerlo por sí mismos. ¿Caridad?  Sí, quiero caridad bien entendida como el amor que su etimología indica (‘Caritas' ), como actitud solidaria con el sufrimiento ajeno y no como limosna.

Soy paternalista por hacerles sentirse orgullosos de su cultura jemer, como no lo han hecho sus padres, como hemos hecho durante una gira de bailes tradicionales de dos semanas por Australia y como haremos con otra de cinco semanas por España.

Soy paternalista, si es por defender que somos nosotros los que hemos de alzar la voz ante los abusos que provocan los camboyanos más ricos ante los más pobres. No está de más recordar que el Gobierno (cuya lista de corruptelas daría para escribir un libro) está formado por camboyanos y nada más que camboyanos y que no es un ente etéreo al que poder criticar dejando a los camboyanos fuera de la crítica.

Soy neocolonialista, si es por decir en voz alta lo que considero que no es correcto y por reírme sanamente de circunstancias graciosas. Actualmente, tal es el complejo en Europa por todo lo que nuestras naciones hicieron en estos lugares en el pasado que nos impide ser críticos con todo lo que nos rodea. El pasado está ahí y no es posible cambiarlo. A partir de ahí ¿qué hacemos? ¿fustigarnos o aceptarlo e intentar ayudar? Yo digo alto y claro que no, que no todo es culpa nuestra. Como un padre marca a un hijo con la educación que le inculca éste no siempre le puede echar la culpa a aquél de todas sus acciones y sus errores. Además ¿acaso no es adecuada una crítica objetiva en algunos momentos? Yo denuncio su suciedad, su individualismo, su falta de valores de igualdad.

¿Por qué puedo escribir divertido, sin problemas, de la costumbre germana de que el camarero pida la cuenta por separado a cada uno de los veinte comensales de una mesa cuado estás muerto de frío y de sueño para ganar así más dinero con las propinas y no puedo hacerlo de que en Camboya vayan nueve personas en un coche de cinco plazas más un décimo en el maletero y un undécimo en el capó? 

Soy neoliberal, paternalista y neocolonialista si es por defender que estas gentes tengan trabajo y dignidad, que se les ayude a desarrollarse económica, social y moralmente, estando orgullosos de sus tradiciones y por criticarles cuando es necesario sin tener que refrenarme para ser políticamente correcto.

Soy provocador si es por hablar claro.