Guantes de látex.

"¿Para tocar?, ¿para repartir comida?, ¿para duchar?, ¿para acariciar?, ¿para medicar?, ¿para abrazar?, ¿para dar ropa? Guantes ¿para qué? "

Creo que fue ayer que publiqué este post. Y hoy me ha caído una dulce y bendita bronca de Enrique. Quiero decirte desde aquí, Enrique, que tienes razón. Que hablar de guantes de latex simplemente, no toca. Porque si alguna cosa caracteriza lo que hacemos, lo que haces tú todos los días por estas calles nuestras, es acercarte, aproximarte, querer sentarte y conversar con Pedro, Manel, María... Y ahí no hay guantes, ni profilaxis, ni distancia.

No sé por qué se me ocurrió hablar de algo que en el fondo es anecdótico, ¿verdad? De alguna manera quería escuchar opiniones, saber cómo se ve nuestro trabajo por ahí, el ciberespacio, pero tienes razón: si hablo de guantes no hablo de la TERNURA, del ENCONTRAR RAZONES, que es lo VERDADERAMENTE IMPORTANTE.

Besos a todos.