Xavier pregunta a Juanjo, que escribió un comentario hace unos días, si la atención social debería estar en manos de la administración pública; "¿todos funcionarios?" le interroga. Para Juanjo, "poner en manos de la empresa pura y dura los servicios sociales disminuye la calidad de atención a los usuarios, precariza a los trabajadores del sector y favorece la exclusión."  Juanjo, si lees esto, me gustaría que explicaras un poco mejor a qué te refieres y qué consideras tú empresa pura y dura. Creo entender que te refieres a empresas privadas que prestan servicios a la Administración (¿igual algún comedor público?) y que renuevan contrato periódicamente. Según tú, ¿trabajan con personas como quien trabaja con tornillos? ¿Crees que los servicios sociales deberían estar únicamente en manos de lo público?

A ver si arrojo un poco de luz. Debemos diferenciar dos conceptos. Por un lado la titularidad del centro (público o privado) y por otro, la gestión. Ejemplos: un comedor público puede estar gestionado por una empresa de servicios privada, una autopista puede ser de titularidad pública y ser construida y gestionada por una empresa privada, como de hecho sucede.

Otro aspecto a tener en cuenta. Los centros privados que atienden a personas sin hogar son lo que llamamos organizaciones sin ánimo de lucro y mayoritariamente reciben subvención pública. En el conjunto del Estado español en el 2006, los centros que atendieron a personas sin techo eran, en su mayoría, privados (77%), frente al 23% de titularidad pública. Más en genérico: en el 2005 en España se destinaron 154.171 millones de euros a la atención a personas sin hogar. Las entidades privadas aportaron el 61% de este montante. A pesar de que mucho de este dinero proviene del fondo público (para el 71% de los centros, la principal fuente de financiación es pública), creo sinceramente que la gestión llevada a cabo por las ong's (en definitiva, lo privado), aporta un plus, por ejemplo, el voluntariado. Los números son estos. Otra cosa son las personas y los equipos que los gestionan.

Y para acabar. No creo que se trate de confrontar lo público y lo privado, sino de aprovechar lo mejor de ambos.

 

(*) Los datos pertenecen a un estudio sobre centros de atención a personas sin hogar del INE, publicado el verano del 2007.