lunes, 02 de junio de 2008 17:24
Sergi López-Egea
Con el Giro a cuestas
Sé que os he tenido un poco olvidados estos dos últimos días, pero, ciertamente, con todas las emociones y el trabajo acumulado en Italia, me ha sido totalmente imposible cuidar este blog.
El Giro, puestos a buscar defectos, torpedea a participantes y seguidores con unos traslados entre etapas que a veces te ocupan más horas de conducción que los propios de la competición y, sobre todo, porque tenía que atender las páginas del diario para informar puntualmente de la gran victoria de Alberto Contador en Milán.
Pues sí, como todos ya sabéis, el valor de Pinto se ha traído en la maleta la copa de vencedor del Giro y una maglia rosa que lo acredita como el sucesor de Miguel Induráin en la ronda italiana. La verdad es que el sábado, en el Mortirolo, sufrimos mucho menos de lo esperado, porque aunque Contador no lo dijera en público se encontraba en la ascensión mucho más fuerte que Riccò.
Os explico ahora que, de haber finalizado la etapa en lo alto de la cumbre, Contador habría atacado y seguro que hubiera conseguido arañar unos segundos extras para acudir a la contrarreloj final mucho más tranquilo. En esta etapa, a los que la pudistéis seguir por televisión, Contador tuvo dos ayudantes extraordinarios; uno, en su propio equipo, el mallorquín Toni Colom, que se pasó media jornada escapado y además coronó el Mortirolo en primera posición, para luego dejarse cazar y ayudar a su jefe de filas.
Pero, además, no conviene olvidar la colaboración desinteresada de Joaquim Rodríguez, el campeón de España del Caisse d’Epargne. Joaquim, Purito para casi todo el mundo, es mucho más rápido que Contador y su participación en la parte final de la etapa, cuando Riccò decidió luchar por la maglia rosa en las bonificaciones, era esencial. “Purito, métete en el esprint y apúntate la bonificación”, le pidió Contador. La respuesta no se hizo esperar: “Mejor que esto, me voy a escapar”. “La tercera posición en este etapón –contó luego Purito—era muy importante y si podía dar un golpe de mano, pues mucho mejor”.
Y luego llegó el domingo, donde Contador, ya en Milán, solo se preocupó de los tiempos de Riccò, al que sacó casi dos minutos, y cuando vio que el liderato no corría peligro se dedicó a disfrutar de los últimos kilómetros en el Giro con el jersey rosa a cuestas. Ahora descansará. Llegará el Tour. Lo añoraremos seguro, pero yo quisiera saber qué ciclista hay ahora en la faz de la Tierra, sin Contador en concurso, que sea capaz de gritar en voz alta que voy a ganar la ronda francesa de calle. Nadie. Hay una igualdad tremenda entre un máximo de cinco aspirantes, entre los que se encuentra felizmente Alejandro Valverde, quien ha madurado a la hora de afrontar el Tour y regularse. Cadel Evans, por su parte, parece que está sufriendo problemas en una rodilla, mientras que Denis Menchov se ha preparado a conciencia en Italia. Con ellos no hay que olvidar a Andy Schleck, el joven luxemburgués y a Damiano Cunego que ha renunciado al Giro para preparar el Tour con garantías. Veremos… aunque añoraremos a Contador.