domingo, 08 de julio de 2007 15:30
Sergi López-Egea
El ciclista que cambió de sexo

Voy a situaros sobre las carreteras de los Pirineos y los Alpes. Entre todos hagamos un esfuerzo y retrocedamos en el tiempo. Años 80, maravillosos en cuanto a ciclismo. Es la década dorada de Pedro Delgado. Lo vemos ahora en pleno esfuerzo. Es la etapa del Tour de 1989 que finaliza en Superbagnères. Perico se ha despistado en Luxemburgo. Necesita atacar para volver a repetir la victoria del año anterior en los Campos Elíseos.
Apenas hace 24 horas que Miguel Induráin ha mostrado por primera vez sus credenciales en la grande boucle al ganar la etapa pirenaica de Cauterets. Perico precisa a un buen compañero para ejecutar su primer asalto a la general. Y lo encuentra en Robert Millar, menudo, con su eterna coleta, fino. Se ponen de acuerdo. Delgado permite que el corredor escocés puntúe en primer lugar e inscriba su nombre en las cumbres del Tourmalet, Aspin y Peyresourde. Millar se impone en la etapa.
Es el mismo corredor que consigue el reinado de la montaña del Tour de 1984 y que está a punto de ganar las Vueltas a España de 1985 y 1986. El penúltimo día pierde la victoria de la ronda española de 1986 como consecuencia de la histórica fuga de Delgado en Segovia. Un año más tarde se despide del triunfo en la última jornada cuando Álvaro Pino se adjudica la contrarreloj final de Jerez.
Los años fueron pasando y se perdió la pista de Millar. La prensa especializada británica se paso mucho tiempo siguiendo su rastro. ¿Dónde estará? ¿Qué hará? ¿Dónde vivirá? Solo se sabía que se había casado con una chica francesa y que tenía un hijo.
Richard Moore, periodista británico, lo localizó hace poco en Glasgow y tan sorprendido quedó que publicó un libro donde contó todos los pasos que dio en su investigación como las revelaciones y comentarios de Millar. En busca de Robert Millar ha tenido una buena acogida en las librerías. Y la visita del Tour a Londres ha servido para confirmar que Millar, con 48 años, es ahora Philippa York, una mujer de larga cabellera y generosa pechera. Sorpresas que da la vida.