martes, 22 de abril de 2008 19:46
Manel
Llegada inminente
23 de Abril, Sant Jordi, dia de la rosa y el libro, patrón de Inglaterra, último día de nuestro viaje: esta tarde aterrizamos en Barcelona.
Después de nueve meses exactos hoy regresamos a casa. Después de un monton de pequeñas aventuras, de visitar lugares en más de 15 paises, de conocer a mucha gente y de visitar a unos cuantos amigos y familiares, volvemos a Barcelona, nuestro punto de partida y último hogar.
Esta casi semana en el Reino Unido nos ha ayudado a regresar, a retomar la realidad que dejamos atrás hace tantas semanas. La familia y los amigos nos han acompañado, pidiendo detallados relatos sobre nuestros días de viaje, sobre cada lugar visitado, acribillándonos con preguntas, queriendo saber tanto nuestras preferencias como las decepciones encontradas en el camino. Ninguna en los dos casos: todos y cada uno de los sitios visitados tiene sus atractivos y nos ha dejado llenos de recuerdos únicos y especiales, y como no teníamos expectativas no ha habido sorpresas negativas, de verdad, todo nos ha gustado, todo ha sido interesante y edificante.
Claro que hay sitios a donde uno quiere volver antes que otros, pero sinceramente, si tuviera la oportunidad, cuando la ocasión lo permita, volvería a todos y cada uno de los lugares visitados, aunque, claro está, hay muchos otros por descubrir a los que también nos gustaría ir... Todo no se puede hacer, ya lo sabíamos...
A partir de esta tarde empezaremos a disfrutar de los recuerdos, desempaquetando lentamente todo lo que hemos ido mandando a casa, distribuyendo pequeños recuerdos entre nuestras personas queridas, recuperando, poco a poco, nuestras pertenecias y con ellas la vida diaria que dejamos atrás. También dejaremos de vivir con la mochila a cuestas, con solo unas pocas prendas donde elegir cada mañana, sin necesidad de ser tan ordenados, guardando de nuevo todo en el armario. Dormieremos en nuestra cama y usaremos nuestro baño, aunque ahora creo que los apreciaremos mucho más. Retomaremos las conversaciones del verano pasado con familia y amigos, saludaremos a nuestros vecinos, nos acercaremos a las tiendas del barrio y, aunque quizas nos pregunten por nuestra experiencia, enseguida volverán a sus tareas, ya que todos ellos durante estos nueve meses han seguido con sus vidas, y nosotros ahora tendremos que aprender a seguir con nuestras vidas, con normalidad, sin ese sabor tan especial que tienen todos los días, cuando todas y cada una de las cosas es totalmente nueva y diferente.
Antes, sin embargo, en los próximos días, nos gustaría preparar unos blogs de despedida con las reflexiones, si cabe, que cada uno de nosotros quiere compartir con quien sea que nos haya seguido durante este tiempo, sobretodo, para hacer durar una semana más este viaje que ahora termina.