Después de viajar durante 10 días por Cuba, intentando conocer un poco la realidad del país, tratando de hablar con los cubanos y de defender el modelo de la Cuba de Fidel, solo puedo decir que Cuba está vieja y enferma, como Fidel.

Las calles de Cuba están viejas y enfermas, las carreteras de Cuba están viejas y enfermas, como Fidel; la economía cubana está vieja y enferma, como Fidel; los ideales de la revolución, están ahora viejos y enfermos, como Fidel; los servicios y las casas en Cuba están viejas y enfermas, como Fidel. La esperanza en Cuba está vieja y enferma. Y esto es lo más triste, los cubanos han perdido la esperanza y aun los más jóvenes se sienten viejos y enfermos, como Fidel.

No podemos dar nombres porque todos tienen miedo, miedo a lo que les pueda pasar si dicen lo que piensan, miedo a no poder seguir saliendo a la calle.  En Cuba, encontramos mucha gente con opiniones contrarias al sistema establecido, mucha gente que pide libertad, libertad para viajar, para ver el mundo, para saber, sin que todo sea a través de los ojos del Estado, sin que les mastiquen la información. Con ganas de cambio, con deseos de seguir en Cuba, pero en otra Cuba... Donde no tengan que ingeniárselas para comer productos de calidad, donde puedan elegir lo que compran y a quien, donde puedan decidir donde viven y con quien, donde puedan elegir lo que quieren ser.

También encontramos gente que defendía el sistema, generalmente gente más mayor, que de una forma u otra habían sido parte del sistema y se negaban a ver ningún defecto, que defendían con gran dogmatismo todo lo que les tocaba defender. Como turista, a menudo, te hacen sentir como una caja llena de dinero, donde el valor de las cosas no depende del esfuerzo sino de a quien van dirigidas.

Da la sensación de que el sistema funciona gracias a los arreglos que permiten subsistir a la mayoría, creando una sociedad de clases tanto o más evidente que en muchos paises capitalistas. La utilizacion de los EEUU como "demonio" no tiene nada a envidiar a las simplificaciones que los EEUU hacen del hecho cubano y da la sensación de que un gobierno y el otro mantienen la situación para un beneficio
propio, rozando la más efectiva comedia teatral.

Nuestra visita a Cuba nos causó una gran decepción y una tristeza muy grande porque a los cubanos les están robando su vida. No creo que la Cuba actual sea la que soñaron Fidel y el <i>Che</i> en
los días de Revolución. "Compañero" Fidel, aun puedes devolver a Cuba el espíritu que os animaba hace 45 años, aun estás a tiempo, pero recuerda que no queda demasiado.