viernes, 20 de julio de 2007 19:00
Manel
Habla Manel:
Poco después de dejar mi trabajo, a principios de año, nos dimos cuenta con Diana de que lo que más deseábamos era realizar uno de nuestros proyectos aparcados: hacer un largo viaje. Muy pronto nos dimos cuenta de que era factible hacerlo y que si queríamos animar a nuestras hijas tenía que ser una vuelta al mundo. La mayor estaba acabando el bachillerato y la pequeña la ESO, y esperábamos que las dos prefirieran hacer un viaje y retrasar sus estudios un año. Su primera reacción no fue unánime. Ella, la mayor, puso un montón de interrogantes sobre la mesa y preparó el terreno para ‘negociar', mientras que Blanche reaccionó con un "A mí no me importa empezar el bachillerato artístico un año más tarde". Nos pareció que hacia falta buscar consenso y les propusimos hacer listas de los sitios que queríamos conocer y también sobre lo que esperábamos cada uno de nosotros del viaje. Casi sin darnos cuenta ya habíamos tomado la decisión: nos íbamos a dar la vuelta al mundo.
Como yo era el único que estaba libre de obligaciones, adopté, y con mucho gusto, el papel de organizador --acababa de dejar un trabajo de ejecutivo en una empresa tecnológica, después de ocho años viajando principalmente por Europa--. Desde mediados de marzo he dedicado la mayor parte de mi tiempo a preparar el viaje que empezaremos en menos de una semana. De hecho, ha sido un trabajo a tiempo completo del que he disfrutado mucho.
Desde que acabaron el año escolar, Ella y Blanche han seguido un curso de primeros auxilios que las ha mantenido ocupadas durante dos semanas, pero esta última semana la angustia que todos sentimos antes de empezar el viaje se hace notar y lo que realmente deseamos es irnos y estar allá.
Dejar a nuestras dos perras en casa de unos amigos para que las cuiden los próximos meses ha sido una de las primeras cosas que nos ha hecho darnos cuenta de que esto va de verdad. ¡Ya nos vamos!