Antes de empezar el viaje.

Me temo que no os voy a poder dar una opinión válida sobre lo que representa para mi este viaje porque en este momento no tengo ni idea de lo que nos espera afuera. Quizás será la mejor experiencia de mi vida, quizás será un desastre caótico. Quién sabe. En este momento el tema no está muy animado, quedan 6 días para partir y el mal humor en casa es continuo, tanto por todo lo que queda por hacer, como por el hecho de que no veremos a nuestros amigos hasta abril. Para mí y para mi hermana creo que todavía es más duro, sobre todo ahora, cuando todos mis compañeros se van a la universidad, y los suyos a bachillerato. No sabemos lo que nos encontraremos cuando volvamos. Espero que estemos bien comunicados con Barcelona durante el viaje.

Me preocupa también cómo vamos a vivir estos días y lo poco que conocemos de los lugares que vamos a visitar. Cosas como, por ejemplo, no saber si vamos a tener agua para podernos duchar por la mañana o una cama para dormir me angustian, y no sé si podré soportar nueve meses de esta manera. Es al pensar estas cosas cuando me sale la vena más 'pija' y no me gusta ser así. También es cierto que me he dejado comer el tarro un poco, y ya no sé qué pensar sobre alguno de los lugares a los que iremos. Mi padre me explicó que en algunos de los países que visitaremos asesinan cada día a alguien y no me inspira nada de confianza. Pero supongo que si busco lo suficiente en Barcelona, también le encontraré muchos aspectos negativos.

Por otra parte, tengo muchísimas ganas de ir a sitios como la India, Madagascar, Australia o Cuba. Hace mucho tiempo que me preocupan los países del tercer mundo y poder ir a diferentes oenegés y colaborar con ellas será una experiencia muy gratificante y habré cumplido uno de mis sueños.

Durante otros momentos del viaje, espero poder disfrutar de lugares increíbles, seguro que todos lo serán, y siempre he deseado viajar a playas paradisiacas y a selvas tropicales. También espero poder aprovechar para cumplir alguno estos retos antes de hacerme mayor: nadar con tiburones de aquellos que dan tanto miedo, hacer 'puenting', o compartir un chapuzón con delfines.

Estoy convencida que será una experiencia inolvidable, tanto por las cosas buenas, como por la malas. Os aseguro que ahora que estamos a punto de irnos, no lo cambiaría por nada.