La ciudad de San Francisco ha tenido mayor motivo que otros lugares para llorar la muerte de Karl Malden. El actor coprotagonizaba aquella serie, Las calles de San Francisco, que en los años 70, cuando EEUU era un país lejano, nos hizo conocer la ciudad desde la distancia y soñar con visitarla.

         Coprotagonizar parece quizá un verbo que rebaja la calidad interpretativa del actor demostrada a lo largo de una extensísima carrera en el teatro, el cine y la televisión, pero no es así. Malden era grande en el papel del detective viudo Mike Stone, y grande era también la ciudad en la que resolvía los casos policiacos. San Francisco aparecía en toda su belleza, con las montañas rusas de sus calles por la que circulaban, y siguen circulando, aquellos tranvías tirados por un cable, y la enorme bahía al fondo con el puente Golden Gate. Como señalaba el San Francisco Chronicle, a diferencia de muchas series actuales que supuestamente pasan en San Francisco, aquella se rodaba en escenarios reales. Leer más

 

San Francisco votó masivamente por Barak Obama. Ahora, seis meses después de que tomara posesión del cargo, una parte muy importante de los ciudadanos empiezan a mostrar señales de decepción. Es la comunidad homosexual que constituye casi el 30% de la población de la ciudad y que no desaprovechó la celebración el pasado fin de semana del festival del Orgullo Gay para manifestar este desencanto.

         El gran desfile por Market, la calle comercial que atraviesa la ciudad en diagonal, hasta el Centro Cívico donde está el Ayuntamiento, tuvo la alegría y el colorido habitual en estas manifestaciones festivas en una ciudad que ha sido pionera en la defensa de los derechos de los homosexuales. Un sol de justicia y las elevadísimas temperaturas no desanimaron a los amantes del látex o del cuero a vestir sus prendas favoritas. Leer más

 

Hacer senderismo en los Apalaches. Este es el eufemismo que la prensa estadounidense ha inventado de manera jocosa para describir unas relaciones extramaritales. La invención es fruto de la escapada secreta del gobernador de Carolina del Sur, Mark Sandford, a Argentina para encontrarse con su amante. Para esconder su desaparición pública dijo que iba a hacer senderismo a los muy norteamericanos montes Apalaches.

El descubrimiento del affaire de Sandford con una argentina y la aparición pública del interfecto ante una batería de micrófonos para confesar el asunto y pedir perdón a la familia, a los electores y a sus gobernados en general, fue la repetición de un ritual al que los estadounidenses empiezan a estar muy acostumbrados. El gobernador es el número 29 de una larga lista de políticos de primera fila, entre los que se encuentra el presidente Bill Clinton, a los que el sexo fuera del matrimonio se les ha cruzado en su carrera, casi siempre con nefastas consecuencias políticas, en los últimos 20 años. Leer más

 

Las autoridades iranís están adoptando una política de manual para acabar con la revuelta nacida tras anunciarse el resultado considerado fraudulento de las elecciones del pasado día 12. Para desprestigiarla, han recurrido a las teorías conspirativas en las que el Reino Unido ocupa el primer lugar seguido de EEUU, en la lista de instigadores de la revuelta, según acusa el régimen de los ayatolás. Han recurrido asimismo a la difamación de los manifestantes poniéndoles la etiqueta de homosexuales o borrachos, algo que implica el oprobio en una sociedad islámica como es la iraní. La prensa ha sido amordazada y numerosos periodistas han sido encarcelados. Y los manifestantes, reprimidos cada día con mayor dureza en la calle.

         Después de dos semanas de protestas, el movimiento está perdiendo fuelle. La actitud represiva de las autoridades está surtiendo efecto. Sin embargo, este efecto sería mucho menor si la protesta tuviera un liderazgo claro. "¿Dónde está mi voto?", clamaban los manifestantes al inicio de la revuelta nacida de forma espontánea. Y este ha sido el objetivo de la misma, manifestar la protesta por el resultado fraudulento y pedir una repetición de las elecciones. Leer más

 

Durante décadas, mientras duró el largo conflicto que enfrentaba a republicanos y unionistas, en Irlanda del Norte apenas se registraban algunos delitos comunes y frecuentes en otras sociedades. Los ataques racistas y la pequeña delincuencia, por ejemplo, eran muy raros. La actividad criminal se centraba en las acciones terroristas y los mismos grupos violentes ejercían un severo control sobre el territorio actuando de forma casi policial. Desde la firma de los acuerdos del Viernes Santo en 1998 y el fin de la violencia sectaria, el panorama ha cambiado.

Ahora los delitos de índole racista van en aumento de una forma espectacular como señala un reciente informe. Si en 1996 se registraron 41 delitos de este tipo, en el 2008 fueron 999. El 40% son violentos. Las alarmas han sonado en los últimos días cuando un grupo de rumanos de raza gitana tuvieron que abandonar sus casas por las amenazas de linchamiento de que fueron objeto. Cuando encontraron refugio en una iglesia protestante, el templo fue atacado y al final la mayoría de rumanos decidió irse de Irlanda del Norte. Leer más

 

La escritora y antropóloga iraní Azadé Kayaní asegura que el gran movimiento de protesta que se vive en estos días en Irán es el resultado de muchos años de movilización de los grupos feministas. Y sabe de lo que está hablando. Autora de Entre coronas y turbantes: La mujer en el país de los ayatolás y Solo las diosas pasean por el infierno (ambos en Flor del Viento), ya fue víctima de la represión del Gobierno de los ayatolás a principios de los años 80. Ciertamente, el papel de resistencia adoptado por mujeres iranís ha sido fundamental tanto ahora como en el pasado cuando, esperanzadas, dieron su apoyo al reformista Mohamed Jatamí en los años 90, aunque pronto se dieran cuenta de que aquel intento de reformar el régimen teocrático nacido de la revolución islámica de 1979 no les iba a facilitar la igualdad de derechos.

El movimiento feminista iraní tiene una larga tradición, como muy bien explica Kayaní en las páginas de este diario. Es un movimiento histórico muy anterior no solo a la llegada de los ayatolás al poder. Es anterior incluso al sah Reza Pahlevi. Curiosamente, su expansión y fuerza actuales han sido posibles gracias al régimen islámico que abrió las puertas de las universidades a amplios sectores de la población que no habían tenido posibilidad de cursar estudios superiores bajo el gobierno del sah. Leer más

 

La película Al filo de la noticia es la historia de una rivalidad entre dos periodistas que trabajan en la misma cadena de televisión y para el mismo programa informativo. Uno de ellos, interpretado por William Hurt, es guapo, elegante y simpático. Es el famoso que da la cara ante las cámaras, pero tiene muchas limitaciones. El otro (el actor Albert Brooks), es todo lo contrario. Es feo, patoso, y desconocedor del más mínimo arte del vestir. Pero tiene lo que le falta al otro, mucho cerebro. Es más. Sin el trabajo del feo en la cocina de la redacción, la estrella no sería nada. Lógicamente, el que trabaja en el anonimato más total, tiene celos de su compañero y su aspiración secreta es la de ponerse delante de las cámaras. Un día lo consigue y su aparición se convierte en un fracaso de dimensiones mayúsculas.

         Algo muy parecido le ha ocurrido a Brown. El actual primer ministro británico fue uno de los pilares de la Tercera Vía que llevó al Partido Laborista y a Tony Blair a un éxito sin precedentes. Como ministro del Tesoro durante diez años, Brown pedaleaba junto a Blair en el mismo tándem --aunque en los últimos años apenas se hablaran--, pero lo hacía desde un oscuro despacho en el número 11 de Downing Street, al lado del más famoso número 10, del que oficialmente salía pocas veces y cuando lo hacía era para explicar los éxitos económicos del Gobierno, éxitos que capitalizaba Blair. Si el exprimer ministro era mediático, sabía ponerse ante las cámaras y desplegar a las mil maravillas el arte de la seducción, al actual ni las cámaras le quieren, ni él mismo ha sabido dar un a imagen amable. Leer más

 

La historia de Europa nace de leyendas, como la de la princesa que lleva aquel nombre raptada por Zeus, y se cimenta con los grandes viajes y las grandes marchas que a lo largo de los siglos han surcado su territorio y sus mares, Ulises y su retorno a Ítaca, los fenicios exploradores de un continente mítico, los peregrinos cristianos en busca de la sonrisa acogedora del portal de la Gloria compostelano, o las expediciones emprendidas por Alejandro Magno, Julio César o Napoleón.

         Estos fundamentos tienen un punto en común. Lo anota el filósofo Zygmunt Bauman en Una aventura llamada Europa: "Europa no es un lugar que hay que descubrir; Europa es una misión: un escenario que hay que fabricar, crear, construir", y para hacerlo se necesitan grandes dosis de ingenio, tenacidad y trabajo. "Quizá es una tarea que nunca tiene fin, una empresa imposible de rematar por completo, un problema eternamente irresoluto", apunta el filósofo. Pero es una misión que, aún estando en fase de construcción permanente, no se ha detenido y las elecciones de hoy son la muestra de este movimiento continuo, pese al mal uso de Europa que están haciendo los políticos y al más que escaso interés de los ciudadanos.               Leer más

 

El escándalo del Noemigate y de las fiestas de Silvio Berlusconi con azafatas y bailarinas en su mansión de Cerdeña, y las secuelas que todo ello ha desatado, como la polémica por el uso y abuso de aviones oficiales para dichos jolgorios o la publicación de fotos de tales encuentros, han conseguido que pasara totalmente desapercibida la sentencia del llamado caso Mills, en la que el político aparece en otra de sus peores cualidades, la de gran corruptor.

         Poco o nada se habría sabido de este caso y si salió a la luz fue gracias a la muy meticulosa Hacienda británica. Los inspectores se toparon en el 2004 con 600.000 dólares sin justificar en las cuentas de un abogado, David Mills, y empezaron a investigar. El letrado explicó que esta cantidad había sido una donación que le había hecho un alto dirigente de Fininvest, el hólding de Berlusconi, algo que el generoso donante nunca pudo explicar porque cuando saltó la investigación había fallecido. La justicia italiana empezó a investigar. Leer más

 

Hoy puede ser el gran dia D para Gordon Brown. No se trata del día del desembarco par alcanzar la gran victoria, sino del día de la derrota. Los votantes del Reino Unido emiten hoy su veredicto sobre el Gobierno laborista, y sobre toda la clase política en general, en las elecciones europeas (que nunca han despertado ningún interés al otro lado del Canal) y las municipales. El resultado de esta doble cita con las urnas puede cavar la tumba de un Gobierno que hace aguas por todas partes.

Los anuncios de dimisión en menos de 24 horas de una ministra y una secretaria de Estado (Jacqui Smith y Hazel Blears) en vísperas de la cita electoral; la desconfianza absoluta que ha generado el ministro de Hacienda, Alistair Darling; el escándalo de los gastos de los diputados que ha salpicado a todos los parlamentarios, además de los tres citados; las críticas de la prensa hasta ahora afín, como The Guardian, y la recogida de firmas dentro de las propias filas parlamentarias laboristas para pedir la salida del primer ministro, dibujan una panorama devastador que los resultados de las encuestas certifican. Todos los sondeos sitúan al Partido Laborista después de conservadores y liberal demócratas en un disputado tercer lugar al que también aspira el Partido de la Independencia del Reino Unido, un partido relativamente nuevo, de acerado nacionalismo, contrario a todo lo que la Unión Europea representa. Leer más

 

De "corte de los milagros" se definía al séquito que en la España decimonónica acompañaba a una reina juerguista y populachera. Los principales personajes eran una monja con estigmas en las manos y un rancio confesor, y ambos gozaban de un extraordinario predicamento en el gobierno del Madrid isabelino. Los tiempos cambian, aunque menos de lo que se pudiera pensar, y hoy, en Italia, hay una versión postmoderna de aquella corte, solo que el lugar de los religiosos lo ocupan aspirantes a modelo, vedette o azafata de televisión, y el de la reina, un rey sin corona, más atento a sus intereses personales y empresariales que a la gobernación de un país, dispuesto siempre a cambiar o torcer el brazo de la ley en beneficio propio.

         A esta nueva corte le viene como anillo al dedo la expresión de un político de los años 80, Rino Formica, que calificaba a su propio partido, el Partido Socialista Italiano, cuando empezaba a dar tumbos que le llevarían al fondo del precipicio, de "una corte de enanos y bailarinas". Eran tiempos en que presidía aquel jolgorio político, Bettino Craxi, el gran valedor de Silvio Berlusconi. O sea, que lo de la farándula en la corte ya viene de atrás. Leer más

 

Una vez más, una aislada e impenetrable Corea del Norte ha puesto los pelos de punta a vecinos y no tan vecinos al desarrollar una segunda prueba nuclear subterránea después de la realizada en el 2006 y a escasas semanas del lanzamiento de un cohete de largo alcance. Este nuevo paso en la escalada atómica del régimen de Kim Jong-il ha encontrado una respuesta unánime de condena en el resto del mundo, pero es una condena que va acompañada de la incomodidad que da el no saber muy bien cómo tratar con aquel país y desconocer qué es lo que realmente ocurre dentro de sus fronteras prácticamente impermeables.

         La reciente historia de la carrera nuclear norcoreana es una especie de movimiento continuo hacia adelante y hacia atrás. Pyongyang amenaza primero, de palabra o de facto, se echa luego para atrás, consigue lo que quiere y vuelta a empezar. Esto es lo que ocurrió, por ejemplo, cuando era incapaz de ayudar a su gente tras la hambruna, a mediados de los años 90 y principios de los 2000, y necesitaba desesperadamente ayuda, o después de la prueba del 2006, cuando necesitaba combustible, o más recientemente, en el 2008, cuando quería que su nombre desapareciese, como así fue, de la lista de países terroristas. Leer más

 

En la India como, como en tantos otros países, las previsiones y los sondeos electorales se han equivocado. El pronóstico que daban a las elecciones legislativas, en las que votaban más de 700 millones de personas, era el de una gran atomización, sin una mayoría clara que haría necesario alcanzar múltiples y siempre complicados pactos para formar gobierno. No ha sido así. El Partido del Congreso, que ha gobernado durante 50 de los 62 años de la India independiente, se ha alzado con una inesperada y muy amplia victoria. Los también buenos resultados de sus compañeros de la Alianza Progresiva Unida (UPA, en sus siglas en inglés) sitúan a este bloque laico y centrista muy cerca de la mayoría absoluta.

Sonia Gandhi, la presidenta del Partido del Congreso, saludó el resultado con una obviedad, pero no por ello menos ajustada a la realidad. "El pueblo de la India -dijo- sabe lo que le conviene y siempre acierta en su elección". Y lo que le conviene a esta enorme democracia de 1.200 millones de habitantes es estabilidad. Estabilidad para seguir creciendo económicamente y estabilidad para no dejarse arrastrar a una situación de conflicto por motivos religiosos y/o por su cada vez más inestable vecino, Pakistán, al que se ha enfrentado en el campo de batalla en el pasado. Leer más

 

El escándalo de los gastos a cargo del erario público de los parlamentarios británicos puede cobrarse su primera víctima en la persona de Michael Martin, el speaker (presidente) de la Cámara de los Comunes, por la forma como durante largo tiempo ha intentado obstaculizar las peticiones de luz y taquígrafos sobre dichos gastos. Sin embargo, el daño que este escándalo está provocando será de larga duración pese a que, curiosamente, ninguno de los implicados, y son casi todos los parlamentarios, conservadores y laboristas, desde discretos diputados, hasta el primer ministro Gordon Brown y el líder de la oposición David Cameron, han cometido delito alguno.

         En plena crisis económica, que salga a la luz que sus señorías se han hecho reembolsar desde unos humildes pañales o tampones hasta remodelaciones de segundas residencias con su mobiliario y electrodomésticos, la limpieza de la piscina o trabajos de jardinería, tiene un efecto devastador sobre toda la clase política. La confianza de los electores en sus representados, presentes y futuros, está por los suelos. Hasta el pasado fin de semana, esta confianza se medía en una rebaja de cuatro puntos en los índices de popularidad de cada uno de los dos grandes partidos. Leer más

 

Hace 30 años, en una isla que insistía en mantener su carácter periférico con relación a Europa, nacía una revolución que se extendería por todo el mundo. Margaret Thachter, ganó sus primeras elecciones en mayo de 1979 y llegó a Downing Street con un mantra repetido hasta la saciedad: "Menos Estado y más mercado". El Reino Unido era el enfermo de Europa. La economía estaba en situación catastrófica con una inflación de dos dígitos y una baja productividad. El país, que pocos años atrás todavía era una gran potencia mundial, había pasado por la humillación de tener que pedir un préstamo al Fondo Monetario Internacional (FMI) en 1976. Los gobiernos laboristas de Harold Wilson y James Callaghan estaban atados de pies y manos por unos poderosos sindicatos y, dentro de su propio partido, por una izquierda radical.

         Thatcher llegó como un vendaval dispuesta a hacer su revolución conservadora, una revolución que la victoria de Ronald Reagan en Estados Unidos, dos años más tarde, amplificó hasta convertirla en un sistema en expansión por todo el mundo al que años después se sumaron con gran entusiasmo los países que tras la caída del muro de Berlín descubrieron o redescubrieron la democracia. Este sistema es el mismo que empezó a hundirse el pasado verano con efectos devastadores y todavía no definitivos. Leer más

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