domingo, 27 de mayo de 2007 19:23
Jordi Puntí
El día después
Escribo estas líneas en la soleada mañana de domingo. En los periódicos digitales veo que Zapatero se ha levantado temprano para votar. También ha aparecido en Málaga la primera anécdota de la jornada: una pareja de recién casados, todavía con sus vestidos de boda, han ido a votar después de pasar toda la noche de fiesta. Veremos cuanto dura la imagen: si a lo largo del día aparecerán más situaciones divertidas o chocantes; si al final de la jornada, durante el recuento de votaciones, las mesas electorales vivirán escenas de nervios entre interventores, o si la mayoría de edad democrática, como reza el tópico, nos habrá hecho a todos más responsables.
Después de dos semanas largas de campaña, de incertidumbres y chulerías, de sacar pecho y de acariciar los sentimientos de los ciudadanos, esta noche a las ocho y un minuto, como ya es habitual, todo habrá terminado. O casi. En las radios y los canales televisivos, las encuestas empezarán a vomitar datos y la infografía nos los hará más digeribles. Los candidatos iniciarán ese baile de san Vito entre la confianza o el descrédito en las encuestas, según les vaya y certifiquen los primeras recuentos de papeletas. La noche, dirá alguien en algún momento, va a ser muy larga.
Pero y el día después? Qué ocurrirá a partir de mañana? Me acuerdo de cuando era niño y viví las primeras elecciones generales. Las de Suárez y compañía. El estallido democrático de la novedad hizo que los candidatos empapelarán con sus carteles cualquier rincón de esa nueva España. Vallas, fachadas de las casas, muros de protección, todo valía. Meses después, años después, los rostros descoloridos de esos primeros candidatos seguían pegados a esas paredes, anacrónicos y testimoniales. Algo parecido, pienso va a ocurrir en estas elecciones con internet. Mientras en una semana ya no veremos rastro de los carteles en el mundo real, las toneladas de bytes que se han derrochado para la propaganda electoral quedarán para siempre en el ciberespacio. La segunda vida de los candidatos, todas esas fotos y webs envejeciendo desatendidas –como astronautas perdidos en la inmensidad del universo--, seguirán allí sin que nadie la consulte ya si no es por error.
Entretanto, para responder de verdad a la pregunta sobre qué ocurrirá a partir del 28 de mayo, sin abandonar la red, lo mejor es visitar Lo Prometido es Deuda (http://loprometidoesdeuda.com/). Los creadores de esta página, en formato wiki, han recogido todas las promesas que han hecho los candidatos durante la campaña para que quede constancia. La lectura, hoy domingo, de esas largas listas de promesas –a veces incluso contradictorias entre sí—les da un aire de ciencia-ficción divertida. A partir de mañana, veremos a qué suenan.