La enganchada de carteles a medianoche, el mítin central, las visitas al mercado, la foto con inmigrantes, el candidato mañana frente a las urnas... Está bien que el calendario de unas elecciones esté pautado por una serie de tradiciones y tópicos, pero habría que desterrar de una vez la famosa jornada de reflexión. Es decir, el día de hoy. Llamarla quizá de otro modo: día sin propaganda, no sé, o el día del “no va más, les jeux sont faits”, por imitar la jerga de la ruleta. En cualquier caso, la idea de recogimiento, de reclusión para mesurar el voto, sin acceso al mundo exterior, se ha quedado anticuada. Como subrayaba hace días un comentario en Red Progresista (http://www.redprogresista.net/), los blogs, videos de los candidatos y otros mensajes de propaganda hoy no dejaran de funcionar y en España “hay más de trece millones de personas que utilizan activamente internet”.


Para fijar el impacto que esta campaña ha tenido en la red, recuperaremos una idea del principio de este bloc. Recuerden que entonces tecleamos en san Google los cinco nombres con representación en el ayuntamiento de Barcelona, construyendo así una encuesta neutral, y nos preguntamos si el número de entradas aumentaría a lo largo de estas dos semanas. Pues bien, estas son las nuevas cifras. “Jordi Hereu” ha subido de 212.000 entradas a 276.000; “Xavier Trias” casi se ha doblado: de 97.000 a 168.000; “Jordi Portabella” ha conseguido siete mil citas más (hasta las 111.000); “Imma Mayol” ha llegado a las 124.000 (tenía 105.000) y “Alberto Fernández” se cuadruplica hasta los 901.000 –pero sin su segundo y tradicional apellido Díaz.

Internet todavía no es ningún oráculo. Todo se andará. De momento, es probable que estas cifras no nos aclaren las intenciones de los votantes, de acuerdo, pero ¿y lo bien que lo hemos pasado, entretanto?