San Google se ha vuelto invisible. Hemos llegado a crear un verbo en su honor --googlear--, pero le tenemos tan visto que nos pasa desapercibido. Sucede como con la gente por la calle: pasamos a su lado sin fijarnos en ellos. En estos primeros pasos de la campaña en internet, pues, antes de entrar en materia, se me ha ocurrido que era necesario un homenaje a Google. Ya se sabe que en la vida política abundan las encuestas de todo tipo. Intención de voto, popularidad... Google nos sirve una encuesta sencilla, arbitraria y curiosa: los resultados que ofrece cada candidato. Tomemos, por ejemplo, los comicios para el ayuntamiento de Barcelona. A día uno de campaña, la búsqueda de “Jordi Hereu” ofrece 212.000 entradas. Claro que quizá habría que descontar las páginas oficiales. “Xavier Trias” se queda en 97.000 entradas, siendo la primera una llamativa cena-coloquio en la que participó el mes de marzo. “Jordi Portabella” sube hasta los 104.000 ítems. “Alberto Fernández” consigue 269.000 llamadas, aunque debería compartir la cifra con sus tocayos, que no son pocos. Finalmente, Imma Mayol llega hasta los 105.000.

Será interesante comprobar qué ocurre con estas cifras en el último día de la campaña, como ha conseguido engrosar cada uno este contador neutral. Entretanto, san Google ofrece más distracciones. Por ejemplo, combinando los nombres de los candidatos con otras palabras. Así, el nombre del candidato + la palabra ‘antisistema’ da una clara ventaja a Imma Mayol, mientras que ‘Floquet de Neu’ beneficia a Portabella, por la cosa del zoo. ¿Saben quien saca más ventaja asociado con ‘aeroport’? Jordi Hereu. Combinados a ‘alopecia’, se produce un empate total, incluso para la señora del grupo. ¿Y si tecleamos sus nombres asociados a ‘máquina sexual’? Ah, malos, malos...