Japón ya tiene más de 36.000 centenarios
El envejecimiento pone en jaque el sistema de asistencia médica
Las japonesas tienen una tasa de natalidad bajísima
El tercer lunes de septiembre es festivo nacional en Japón desde que en 1965 se instauró el Día del Respeto a los Ancianos. Durante la jornada, por todo el país se celebran actos dedicados a mostrar la gratitud de la sociedad a sus mayores. "El respeto a los ancianos es algo típico de la cultura japonesa, y está muy bien que sea oficial. Especialmente ahora que en muchas familias los abuelos y los nietos viven separados", explica Shinobu Yuasa, presidente de una asociación local de gente mayor.
Como todos los años, en la escuela primaria Sakaidani, en Kioto, la Asociación de Bienestar Social del barrio ha organizado un acto al que acuden casi 100 personas de más de setenta años, algunos en coches eléctricos o en sillas de ruedas empujadas por sus familiares. Durante más de dos horas, se suceden discursos de políticos locales alabando la contribución de las generaciones pasadas al desarrollo del país, actuaciones musicales de niños de diversas edades y una sesión de gimnasia especial para mayores. "Está todo muy bien, es una buena ocasión para reunir al barrio, aunque sólo viene una parte de los 700 ancianos que hay", dice uno de los organizadores, de 77 años, que se ha pasado parte de la mañana acarreando mesas para acomodar a los invitados.
Leer más