Guardiola, en el palco, junto a Begiristain (a su derecha) y Cruyff, debajo, ayer. Foto: JOAN CORTADELLAS Guardiola es un ejemplo por su comportamiento. Es respetuoso, y si se equivoca lo admite. Lo que no es admisible es la mentira y más cuando hay pruebas. El Comité de Competición le ha faltado el respeto.

La figura del entrenador no se limita a elegir a 11 para salir y jugar. Ni a cómo les va a hacer jugar. Ganará o perderá, pero la verdadera esencia del deporte es otra. Y va más allá de las obligaciones de todo entrenador profesional. De él, de su forma de ser y de expresarse, se deriva la transmisión de muchos valores. Si eres respetuoso y educado, te mereces un trato igual. Y si te avala tu trayectoria, todavía más. ¿Pueden expulsar a Guardiola en un partido? Claro que sí. Los vive con absoluta intensidad. ¿Le pueden expulsar faltando a la verdad? No, si lo que los árbitros consensuan en el acta del partido es mentira. Y si Guardiola dice que ahí se ha faltado a la verdad, yo le creo. Leer más

Lo peor del sábado fue que hay varios jugadores que no están a su nivel, algo que perjudica al colectivo. Lo bueno vino con la reacción con uno menos y el marcador en contra. Señal que se puede hacer si se quiere.

Empecemos por la botella medio llena. El cambio de líder no cambia nada. No, si la referencia es únicamente el Madrid-Barça del Bernabéu. Llegando allí con dos puntos más o igualados, es lo mismo. El empate o la victoria te haría campeón y la derrota, no. Eso, en el supuesto –que ya es suponer– que unos y otros sumaran luego los mismos puntos hasta el final. Leer más

El equipo de Guardiola estuvo a punto de echar por la borda lo que tanto costó ante un combativo Málaga: marcar el primer gol. Perdió el balón y vino el empate, pero reaccionó fiel a su estilo. Eso es lo mejor.

Cuando vienes de una mala racha es difícil coger el ritmo. El sábado se dio un paso hacia delante en este sentido. Se está en el buen camino, pero no donde se debe. El 2-1 final, escaso, sufrido, emocionante y trabajado, demuestra dos cosas. Una, que aunque juegues muy bien a ratos, aunque tengas mucha posesión de balón, aunque te muevas bien y la muevas bien, aunque tengas ocasiones para dar y tomar, meterla dentro es lo más difícil. Y dos, que hay que saber jugar el otro partido que arranca tras el 1-0. A la calidad y rendimiento hay que sumar mucho cerebro. Costó horrores meter el primero. Lo mereciste de sobra, pero costó lo suyo. Y casi lo echas por la borda. Leer más

El debut del nuevo Barça en el Camp Nou se produjo ante el Racing. Se saldó con un empate, pero el juego del equipo permitía presagiar grandes cosas. Un año y medio después, decepcionó. Pese al 4-0. 

Hace un año y medio, el primer partido de Liga del nuevo Barça en el Camp Nou se jugó contra el Racing. El equipo venía de perder la primera jornada frente al Numancia y aquel día se empató. A mí me encantó como se jugó. No se ganó pero se mostraron muchísimas cosas. Dije que aquel equipo "pintaba bien, pero que muy bien". Me quedé solo. Nadie vio mas allá del resultado. Dos partidos, un punto aquí y acababa el análisis. Aquel Barça-Racing fue fantástico. El del sábado fue el peor partido de la era Guardiola. El peor de una cifra generosa y redonda, cien. Leer más

La primera derrota del Barça en la Liga se ha producido en la jornada 22ª. El equipo sufría muchas bajas en la defensa, pero no habría que justificarse con las ausencias porque falló en otras parcelas.

No había excusas antes de empezar el partido y tampoco es razonable buscarlas al acabar para justificar la derrota. Algún día tenía que llegar. Tantos ojos pendientes de la defensa por las numerosas bajas que había y resulta que el Barça falló en las otras líneas. En el centro del campo y en el ataque. Precisamente donde estaban los titulares.


La gente que domina el balón lo perdió más veces de lo habitual. Aquellos que saben esconderlo, lo enseñaron demasiadas veces. Los más rápidos, de ejecución y de ideas, anduvieron lentos. Los mejores rematadores solo acertaron una vez. Tanto hablar de los ausentes acabó distrayendo a todo el mundo, como si se hubieran contagiado todos de que el equipo no estaba entero. Leer más

La victoria ante el Getafe sumó tres puntos como cualquier otro partido, pero la forma como se dio el triunfo supone un valor añadido para el equipo. El regreso definitivo de Milito es también otra gran noticia para todos.

Fueron tres puntos como en cualquier otro partido, pero sumarlos con tantos factores en contra les da un valor añadido. El Barça-Getafe es de aquel tipo de encuentros, muy pocos a lo largo de una temporada, en los que la lista de detalles a repasar para tomar buena nota cara al futuro es tan larga como impagable. Para lo bueno y para lo malo. Se puede lesionar un jugador importante (Alves) en el calentamiento. Infortunio, pero es algo que no controlas. Se puede lesionar otro importante (Touré) durante el partido. Otro contratiempo que tampoco puedes controlar. Lo que sí está en tu mano es no abrir la puerta al peligro de forma gratuita. Leer más

El Madrid espabiló en Riazor porque los suplentes de un club grande suelen tener más calidad que los titulares de otros equipos. Pero las sensaciones que transmite el Barça tras ganarlo todo son abrumadoras.

La semana pasada recuperamos un montón de palabras muy poco futboleras: sanción, comités, apelación, cautelar... El fútbol es fútbol aquí y allí, pero la cuestión del fair play o de la deportividad es muy distinta en función de países y mentalidades. Aquí vemos una mano negra, un interés determinado, sospechoso en cada decisión. En Inglaterra y en Estados Unidos, por ejemplo, la sanción se suele acatar sin más. Aquí, sanción es sinónimo de recurso. Y si el implicado es alguien que sale siempre en las portadas, el circo está garantizado. Leer más

Guardiola, durante un entrenamiento en la ciudad deportiva de Sant Joan Despí. Foto: JORDI COTRINA El Barça es campeón de invierno, vale. Otra anécdota. Lo que no es anecdótico es cuándo serán las elecciones. Cuanto antes, mejor. En marzo, mejor que en abril. Que pregunten a Pep y que respeten su opinión.

Completada, ahora sí, la primera vuelta de la Liga, queda un mundo para que el Barça salga campeón de verdad. Campeón de invierno con una jornada de antelación: perfecto. Ni una sola derrota en las primeras 19 jornadas: perfecto e histórico. Otro hito a sumar al currículo de este equipo voraz, atrevido, vistoso y sin duda excepcional. El día en que te den dos puntos más por acabar como campeón de invierno y otro punto extra por hacerlo como invicto, ser el mejor de la primera vuelta tendrá su valor añadido. Ahora es algo sin ser nada. Numéricamente no es nada. Vas primero y punto. Otra cosa es lo que transmites con ello. Leer más

El objetivo de un jugador que promete es formarse, jugar partidos y si es en Primera División, mucho mejor. A los 18 años la obsesión no debe ser ganar dinero, sino formarse como profesional y también como persona.

El fútbol es un deporte de equipo. Un portero más 10 jugadores de campo. En un partido, 11 titulares más tres cambios. Y la temporada, planificada en base a la calidad y longitud de la plantilla. Da igual si esta es más o menos corta o larga. Da igual si el equipo es grande o pequeño. Todos buscan tener lo mismo: el tipo que las enchufe. El delantero es la pieza más preciada. Sin embargo, la figura del 9, clásico o no, goleador en definitiva, no es la solución a todo. Siendo importante, el delantero, primero, se ha de formar y luego ha de encajar. En función de su grado de madurez, de lo que tenga al lado y de cómo juegue el equipo, el mismo futbolista tendrá un rendimiento u otro. Leer más

El Barça ha empezado un nuevo año y la sensación generalizada es que debe seguir ganándolo todo. Es imposible. Los jugadores no son máquinas. Tampoco Chigrinskiy, quien necesita un tiempo de adaptación.

En el deporte, la obligación está en competir y competir bien. No en ganar exclusivamente. La victoria final es el premio al esfuerzo, al empeño y a las cosas bien hechas. Y si alguien se ha ganado el crédito, una mínima paciencia, este es el Barça de Pep Guardiola. Nadie lo va a ganar siempre todo. Ni siquiera este equipo. Los seis títulos sumados de una tacada es algo tan grande, tan excepcional, que requiere un tiempo de digestión. Los éxitos están para disfrutarlos, para sentirse orgulloso de ellos y de los que los han conseguido. Leer más

Henry controla acrobáticamente el balón ante Javi Venta, el sábado por la noche en el Camp Nou. Foto: JORDI COTRINA El Barça ha empezado el año empatando ante un excelente Villarreal, una igualada que es positiva: pone en alerta a todo el mundo de que el maravilloso cuento del 2009 ya ha terminado. La nueva historia está por hacer.

Primer partido del año del Barça, primera victoria que se escapa. Gracias a todo lo sumado y a lo que queda, una anécdota. Y positiva. Siempre hay que dar con el lado bueno de las cosas. En este caso, es lícito pinchar cuando se puede y casi diría que perfecto para así estar alerta. Aparcado, y con honores, el 2009 excepcional, en el 2010 todo está por decidir. Si querías una prueba, el Villarreal la dio de buenas a primeras. Leer más

Acaba el 2009, el mejor año de la historia azulgrana. No se puede exigir repetir seis títulos de seis. No es justo. Lo que sí se puede exigir es que el equipo se mantenga fiel a su estilo y autoexigencia. La de Guardiola.

En la previa de los partidos se disecciona todo: jugadores, técnicos, estilos, trayectorias, estadísticas... Y no es hasta la finalización de los 90 minutos en que uno u otro se acuerda del árbitro. Lo que él y sus auxiliares ven una única vez y desde un único ángulo, los demás lo vemos una y mil veces. Y desde muchísimos más ángulos. Las cámaras de televisión solo sirven para aclarar una cosa: si ha habido o no error del árbitro. Pero decisión tomada, decisión que no tiene vuelta atrás. O lo ven o no lo ven, así de simple. Si te sientes perjudicado, tienes todo el derecho a quejarte, pero no te queda otro remedio que aceptar la decisión del árbitro. Leer más

Una gran pancarta de Nike con el lema ‘Todo ganado, todo por ganar’, ayer en Canaletes.El Barça de Guardiola ya es un equipo de leyenda que perdurará en la historia. Pero el fútbol sigue y todo vuelve a empezar de cero. Los rivales lo pondrán más difícil y ganar será más complicado. Ahí está el nuevo reto.

El éxito de este Barça implica a mucha gente. Es una suma de muchos esfuerzos que va de una buena organización a unos buenos técnicos y, evidentemente, unos buenos futbolistas. Es tan excepcional lo que han logrado todos ellos que solo queda disfrutar del momento. Disfrutar y sentirse orgulloso.
Para todos los implicados, la felicidad es doble. A los títulos sumados hay que añadirle que sus seguidores se sienten orgullosos por la forma en que los han logrado. Estando finos han demostrado que pueden ganar sin problemas. Y estando menos finos también han demostrado que tienen un plus, una determinación, un aura, un algo, que les hace competitivos hasta el último instante. Para mí, esto último es lo que les diferencia de los otros Barça campeones. Al menos, del Barça de mi época hasta hoy. No les he visto desfallecer nunca. Ni un solo descalabro en casi 100 partidos oficiales con Guardiola.
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El Barça de Guardiola llega a Abu Dabi con la oportunidad única de cerrar un ciclo mágico: seis títulos de una tacada. No se puede desaprovechar esta ocasión y más cuando hay un título que sigue faltando en el museo.

Que los más veteranos se lo hagan ver a los más jóvenes. Ganar el Mundial de Clubs, este concretamente, es una oportunidad única. Y las oportunidades están ahí para cogerlas. Ganar seis títulos de una tacada es un premio que, de conseguirlo, acompañará toda la vida al Barça de Guardiola. Haga lo que haga en el futuro, le vaya bien, mal o regular, de triunfar en Abu Dabi, este equipo entrará en la historia. Del Barça y del fútbol.

La primera reflexión de los azulgranas debería ser: ¿Cuántas veces voy a disputar esta competición? Muy pocas. Y pudiendo entrar en la historia, todavía menos. Si mi experiencia sirve de algo, en 20 años como futbolista en activo y 10 más como técnico, solo disputé dos Intercontinentales, el equivalente al actual Mundial de Clubs. Dos en 30 años. Leer más

Xavi e Iniesta abrazan a Ibrahimovic tras el tercer gol azulgrana en Riazor, el sábado por la noche. Foto: DAVID CASTRO Es normal que al campeón le cueste jugar según qué partidos, como ante el Xerez, pero todos valen tres puntos y el rival siempre sale hipermotivado. Ante el Depor se reaccionó, pero aún cuesta liquidar el partido.

Es lo que tiene ser el campeón de todo: jugar ciertos partidos no apetece. Y ahí está precisamente el punto de mejora, enorme, de este Bar-ça. No ante el Inter. No ante el Madrid. Tampoco ante el Deportivo. El mérito es sacar adelante los encuentros poco atractivos. Aún sin derrota, fallaste en Pamplona, fallaste en Bilbao y te costó horrores ganar en Jerez. Y de estos rivales, a lo largo de una temporada, los hay muchos más que no los grandes nombres. Imponerte donde todos te dan como vencedor es lo más difícil en el deporte, sea cual sea. Leer más

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