Van Nistelrooy celebra el gol marcado al BATE Borisov en la Champions el pasado 17 de septiembre en el Bernabéu.La lesión de Van Nistelrooy ha agravado las urgencias del Madrid. Ahora podrán fichar a otro delantero y tapar así una vía de agua, pero dada la mala planificación de la plantilla blanca seguirá habiendo otras.

El Barça esta a un solo partido de demostrar sus auténticas aspiraciones. Tras la victoria de ayer frente al Recreativo solo queda el Getafe para acabar con los partidos trampa, esos para los que cuesta tanto motivar a los jugadores porque parecen ganados de antemano. Es aquí donde el Barça no debía fallar y donde no está fallando. Y si la semana que viene se redondea esta racha, el equipo afrontará los cuatro partidos que todo el mundo espera con doble motivación. La primera, saberse con una ventaja en la clasificación y la segunda, la de jugar contra sus rivales directos. Probablemente, si ayer el Barça no hubiese ganado, el dolor que sienten en Madrid hubiese mitigado un poco.

Hablemos del Madrid. Si hay urgencias, hay que reaccionar. Y el Madrid tiene unas cuantas. Por un lado, la ausencia de Van Nistelrooy. Si con él la plantilla ya estaba desequilibrada, sin él el desequilibrio se dispara. Sí, está Higuaín, pero está por ver si puede acercarse a los números del punta holandés. Sí, está Raúl. Y sí, está Saviola. Cada uno con sus calidades, pero sin la facilidad goleadora del que no está. Y sí, puede venir otro nueve de urgencia, pero si el camino del Madrid en lo futbolístico es lo que les vi el sábado en Valladolid, os aseguro que su problema no es el del nombre del nueve.

El mercado de invierno me produce alergia, pero una urgencia es una urgencia y la lesión de Van Nistelrooy lo es. Por edad y precedentes, su alternativa ya debería estar contratada al arrancar la temporada. Ahora ficharás caro. Y ficharás lo que haya. No lo que quieres o necesitas. Mejor o peor, taparás una vía de agua, pero en la planificación de esta plantilla seguirán habiendo otras que ya estaban.

Delanteros hay de muchos tipos. La cuestión es dar con el perfil que realmente necesitas. Y si ya cuesta acertar con tiempo para ver, seguir y analizar, más ahora contra reloj. Puestos a ver lo bueno, el Madrid tiene un mes y medio mínimo para ejecutar la operación, no 48 horas.

A la hora de fichar un especialista del gol hay que tener en cuenta tres puntos. Uno, de qué efectivos dispongo. Dos, qué fútbol le gusta a mis aficionados. Y tres, cuáles son mis aspiraciones. En cuanto tenga claro estos tres parámetros sabré a qué puertas (ahora pocas) ir a llamar. Si no es así, nos encontraremos esas listas y más listas de futuribles delanteros en los que unos y otros se parecen como un huevo a una castaña.

Saber a qué juegas
El delantero no es una figura única, universal, capaz de encajar en cualquier sitio. No es lo mismo jugar en un equipo ofensivo que defensivo. No es lo mismo jugar en un equipo que siempre quiere el balón, que quiere mandar, que otro que solo lo quiere para el contrataque. Y el Madrid, a día de hoy, no hace bien ni una cosa ni la otra. Sufre con el balón y sufre sin él. Y jugar al patadón y tentetieso como hizo en muchos momentos en Zorrilla es de equipo pequeño o de uno grande muy, pero que muy perdido. Y si no sabes a qué quieres jugar, es muy difícil acertar con una pieza tan específica como es la del tipo que las enchufe.

Van Nistelrooy tapaba muchas de las carencias futbolísticas del Madrid. El de esta temporada y el que salió campeón los dos últimos años. Viviendo cerca del portero, más o menos veloz, fuerte, alto y atento al rechace, Ruud es de los que no necesita una técnica exquisita para hacer lo que mejor sabe: marcar goles. ¿El delantero ideal? Cuidado. Si lo baso todo en él --y así ha sido en multitud de partidos-- puedo tener problemas. Más allá de que dependa o no de sus rachas, me pongo a merced de su ausencia. Si no está, pasaré apuros si mi concepto futbolístico se limita a "balones al nueve". Y así ocurrió en Valladolid. Y muy cerca ha estado de repetirse en otros partidos. Porque la épica, la casta y el carácter, virtudes tan del Madrid, no siempre se van a traducir en remontada final.

¿Fichando un nueve y echando a Schuster está todo solucionado? No lo creo. Yo no sé quién manda ahí ni los líos que tienen ni quién ha fichado o dejado de fichar, pero lo que sí que sé es que a Schuster le cargan mínimo un muerto que no es suyo: la eliminación de la Copa. Cuando eres un grande y te elimina un Segunda B --y más a doble partido-- la culpa no es del entrenador, sino de los jugadores. Salvando a Raúl, ahí nadie se lo tomó en serio.

Recuerdo para Cor
Aprovecho estas líneas para recordar a mi suegro, Cor Coster, fallecido la semana pasada. Yo le debo mucho y, aunque muchos no lo sepan, los futbolistas de hoy también le deben no algo sino mucho. Fue un pionero, un avanzado a su tiempo en la representación de futbolistas, incluido yo mismo. No enumeraré lo que hizo o dejó de hacer, pero de su cabeza salieron innovaciones que a día de hoy parecen de toda la vida. Por citar solo una, los derechos de imagen de los futbolistas. Lo parió Cor. Un amigo en todos los sentidos.