lunes, 13 de octubre de 2008 1:46
Johan Cruyff
'La Copa debe mejorarse'
Me encanta la Copa, pero habría que modificarla y seguir el exitoso modelo inglés: toda la competición a partido único. Y el campeón, que tiene mucho más mérito que el cuarto de la Liga, a la Champions
Me encanta la Copa. Y que conste que puede y debe mejorarse. ¿No es una competición distinta a la Liga? Pues explota las diferencias. De entrada, hay que revisar el premio final. El campeón debería jugar la Champions, no la UEFA. Tiene mucho más mérito ganar la Copa que acabar cuarto en la Liga.
Mantén toda la competición a partido único. Para los grandes, y no tan grandes, de Primera ofrecería la posibilidad de salir campeón y ganar un título en cinco partidos. En el formato actual a doble partido, siempre el título supone disputar nueve encuentros. La conclusión es simple: hay cuatro partidos de vuelta que directamente sobran.
¿Qué quiere decir Copa? O estás dentro o fuera. A partido único, máxima emoción, máxima tensión. A doble partido, es casi una liguilla y para eso ya tienes otras competiciones. ¿No estamos ante un torneo de eliminatorias? Pues que prime este aspecto. Nada de segundas oportunidades a los grandes. Porque ni así ganan siempre. El Barça lleva 10 años sin levantar la Copa. Y 15 el Madrid.
El ejemplo a seguir es el modelo inglés. Y copiar lo que funciona --y muy bien-- en otro sitio no es pecado. La FA Cup es la competición de fútbol más antigua (1871) del mundo. Es la Copa de las Copas. Más de 700 equipos en liza --¡solo 20 son de la Premier!--, a partido único y sorteo puro desde la primera ronda. Originalmente, siempre en casa del equipo más débil o de inferior categoría. Actualmente, sorteo puro. El Liverpool, por ejemplo, puede jugar en Anfield contra un Cuarta División si la bola con su nombre sale primero en el emparejamiento. Y ni así se asegura nada. Porque un grande yendo al 60% tiene muchos números de caer contra un pequeño al 200% a un solo partido. Y en caso de empate, partido de desempate en campo del visitante. Y si persiste la igualada, penaltis.
Los grandes de la Premier entran en liza en el <i>third round proper</i>, lo que equivaldría a unos treintaidosavos de final. Por tanto, campeón y título en únicamente seis partidos. Y os aseguro que, con este formato, los grandes de Inglaterra (Liverpool, Chelsea, Arsenal y Manchester United) no llevan ni 10 ni mucho menos 15 años sin ganar como ocurre en España con Barça y Madrid. Porque allí la Copa es lo más grande. Por tradición, formato y emoción.
La Carling Cup
Aquí nos sobra la Copa. Allí tiene tanto éxito que no disputan una sino dos. La Carling Cup es la Copa de la Liga. Planteada originalmente (1961) a doble partido, se disputa desde hace un montón de años (1967) a partido único --salvo las semifinales--, porque la segunda Copa supo copiar uno de los grandes aciertos de la primera: siempre a partido único. ¿Diferencias? Aparte de disputar solo las semifinales a doble partido, aquí toman parte menos equipos (92) que salen de sumar los 20 de la Premiership y los 72 de la Football League.
El premio final es el mismo, una plaza para la UEFA para el ganador. Eso sí, sorteo puro igual. Tanto, que en los octavos de final de la Carling --a mediados de noviembre-- ya hay un partido como el Tottenham-Liverpool en el campo del primero (actual campeón, por cierto).
La temporada pasada el Barça cayó en semifinales de Copa tras haber jugado contra Sevilla, Villareal y Valencia. De haber ganado la Copa, Copa de mérito, decían algunos. No estoy de acuerdo. La Copa es: uno pasa, otro cae. Da igual la categoría del rival si juegas la competición a un solo partido. Si emocionantes fueron esos cruces a doble partido, mucho más lo hubieran sido a partido único. En casa de quién es lo de menos. Y si ahora al Barça le toca jugar ante el Benidorm (Segunda B), será infinitamente más atractivo hacerlo a 90 minutos. Aquí o allí. Con partido de desempate si así se pactase o a prórroga y penaltis y lo matamos en un día, da igual.
La Copa es una cosa para dar cabida a las sorpresas. De grandes partidos y de grandes espectáculos. Y con el formato actual no lo es. Es más, miro el sorteo de los próximos dieciseisavos de final y hasta me da pena. Los primeros clasificados de Primera (Villareal, Madrid, Barça, Sevilla, Atlético), todos salvo el líder Valencia, emparejados con equipos de Segunda B. Salvo el Valencia, porque su rival es el único superviviente de Tercera. El resto de equipos de Primera, contra los Segunda A que quedan y los que no han pillado uno, enfrentamiento directo entre los <i>primeras</i> más modestos. ¿Sorteo dirigido? Y si fuese así, ¿para qué? ¿Para quedarte solo con equipos de Primera a partir de octavos? Para eso ya tienes la Liga.
Haz una cosa distinta. Premia al espectador y al futbolista. Al primero, por darle mayor emoción a partido único siempre. Al segundo, porque le descargas de partidos y le restas posibilidades de lesionarse. Y no lo digo por jugar menos. Os aseguro que es más fácil hacerte daño --y mucho-- estando distraído y yendo al 60% que no concentrado siempre.